Representación de un monje en el centro de la composición, de frente y cuerpo entero con hábito blanco y esclavina con capucha negra, lo que permite identificarlo con la Orden de Predicadores. Porta una cruz en su mano derecha y sujeta un libro con la izquierda. En el fondo, la parte terrenal ocupa un tercio de la obra, destacando la vegetación y una arquitectura a lo lejos situada a la derecha del monje dominico, y en los dos tercios restantes, un cielo que va desde una tonalidad azul en la parte superior hasta el color blanco en su parte más cercana a la tierra.
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