Cargando

La curación del paralítico

Anónimo españolSiglo XVII

Museo Arocena

Museo Arocena

Escena en el exterior de una especie de templo clásico con muchos personajes, en dónde se puede distinguir al paralítico en el lado derecho de la escena. Se puede ver también un rompimiento de gloria en el lado izquierdo superior. En el extremo izquierdo se ve a Jesús abriendo sus brazos, muy cerca de la nube que se abre en el cielo.

Mostrar menosMás información
  • Título: La curación del paralítico
  • Creador: Anónimo español
  • Fecha: Siglo XVII
  • Ubicación: Torreón, Coahuila
  • Ubicación de creación: España
  • Historial: La historia bíblica cuenta que había en Jerusalén una piscina llamada en hebrero "Betesda", éste era un lugar pagano, dedicado al dios de la salud "Esculapio". Jesús, llegó allá para hacer presente a Dios, en medio de aquel sitio. Seguramente pretendía, que aquellos que esperaban un don, de un dios pagano, que nunca podría dárselos, encontraran en El, la salvación. Viendo Jesús a un hombre, que llevaba treinta y ocho años enfermo en una camilla, esperando recobrar la salud, le dijo: "¿Quieres quedar sano?". El enfermo le respondió: "Sí Señor, pero no tengo a nadie que me meta en la piscina". Los paganos creían que el primero que entrara en la piscina cuando las aguas se removían, quedaría sano. Pero, cuando el paralítico llegaba, ya otro se le había adelantado. Este hombre, tuvo la dicha y la suerte, de encontrarse con Jesús que le dijo: "Levántate, toma tu camilla y echa a andar", queda sano, liberado de tu enfermedad que te ha tenido sometido y esclavizado, durante tanto tiempo.Los judíos, en lugar de alegrarse y felicitar al paralítico que había recobrado la salud, le dijeron: "Hoy es sábado y no puedes llevar la camilla". Estás haciendo algo, que no está permitido. Él, les contestó: El que me ha curado, es Quién me ha dicho: "Toma tu camilla y echa a andar".El paralítico no sabía quién lo había curado, porque Jesús, en medio del barullo que se armó ante aquella curación portentosa, discretamente desapareció de la escena. Lo único que le interesaba era hacer el bien, no ser reconocido, y menos que se lo agradecieran. Más tarde, Jesús, se hizo el encontradizo con el hombre curado, y le dijo: "Mira, has quedado sano, no peques más, no sea que te suceda algo peor". (Juan 5,2-9) Datos sobre la historia del paralítico de la piscina (evangelio según san Juan) tomados del sitio de internet: http://www.aciprensa.com/cuaresma/martes4.htm Ficha elaborada por Raisa Clavijo.
  • Dimensiones físicas: Formato rectangular horizontal. Objeto bidimensional.
  • Palabras clave del asunto: Escenas de la vida de Cristo. Influencia española
  • Tipo: Pintura sobre lámina
  • Derechos: Derechos reservados a la Fundación E. Arocena.
  • Técnica: Lámina de cobre

Recomendado

Página principal
Explorar
Cerca
Perfil