Loading

Junto a Pedro Mártir de Verona, este santo predicador valenciano del siglo XIV fue uno de los dos dominicos tratados por Castillo de medio cuerpo con destino a la escalera del Convento de San Pablo el Real en Córdoba, ya que llegó a gozar de gran devoción, especialmente, a partir de 1455, en que Calixto II lo eleva a los altares.
El Santo, con figura de acento colosal, como el resto de la serie, parece predicar directamente al espectador, inclinando hacia él la cabeza y animándole con el dedo a escuchar la trompeta del Juicio Final, atributo que le caracteriza por haber dado, por lo general, a sus sermones, considerable acento apocalíptico.

Details

Get the app

Explore museums and play with Art Transfer, Pocket Galleries, Art Selfie, and more

Recommended

Google apps