Cargando

Unos cuantos piquetitos

Frida Kahlo1935

Museo Dolores Olmedo

Museo Dolores Olmedo

En 1934, Frida no tardó en descubrir la relación amorosa iniciada entre Diego Rivera y su hermana Cristina Kahlo. Algunos consideran que la producción de la obra Unos cuantos piquetitos guarda relación con este hecho, además de su evidente sentido del humor negro.
En este caso, el tema pictórico se centra en la desgracia de otra mujer. Leyó la historia en un periódico: Un borracho asesinó a su amante, apuñalándola varias veces, tras haber descubierto una infidelidad. Llevado ante el juez exclamó: "¡Pero si sólo le di unos cuantos piquetitos!".
Frida pintó la escena en donde aparece una mujer desnuda y ensangrentada, con los ojos semiabiertos y un hilo de sangre fluyendo por la boca. A un lado de la cama se ve a su asesino, quien aún sostiene el puñal. Contrasta la pulcritud de la pared rosa y el guardapolvo azul con el resto de la escena salpicada de sangre. En lo alto aparece un listón sostenido por una paloma blanca y una golondrina negra, aludiendo quizá a los aspectos claros y oscuros del amor. La frase “unos cuantos piquetitos” se convirtió en el nombre de la obra.
Frida, para dar todavía un efecto más dramático al óleo, solicitó que el marco de este cuadro fuera totalmente liso; ella se encargó de apuñalarlo y colocarle pequeñas gotas de pintura, como si las salpicaduras de sangre salieran de los límites del marco y se desbordarán hacia el espectador, convirtiéndolo en testigo del suceso.

Mostrar menosMás información

Recomendado

Página principal
Explorar
Cerca
Perfil