2016

Miguel de Cervantes o el deseo de vivir

Acción Cultural Española, AC/E

La exposición presenta el trabajo fotográfico de José Manuel Navia realizado en el marco de la celebración del 400 aniversario del fallecimiento de Miguel de Cervantes. Navia sigue las huellas de Cervantes plasmando visualmente los lugares y caminos que el gran autor transitó a lo largo de su vida, una vida atribulada e incierta que también se nos revela veladamente en sus obras. Las fotografías son en su mayor parte de nueva producción y presentan de modo subjetivo y evocador, los principales lugares ligados al itinerario vital de Miguel Cervantes, conformando una serie fotográfica que hace suyo el territorio cervantino, tanto literario como real, a través de la imagen. Las fotografías van acompañadas de textos detallados y citas literarias que hacen referencia tanto a la vida del autor como a sus obras.

El fotógrafo José Manuel Navia recorre la vida de Cervantes a través de 66 fotografías. Una forma subjetiva y evocativa de presentar los principales lugares ligados a la vida de Miguel de Cervantes.

Alcalá de Henares, otoño de 1547. Nace Miguel, cuarto hijo de Leonor de Cortinas y de Rodrigo de Cervantes, de profesión médico “zurujano”, último grado del escalafón.

Entre la ilusión de los títeres ("gente vagamunda" que nunca olvidará) y los rigores de un país obsesionado por la limpieza de sangre, transcurrirá su infancia.

7 de octubre de 1571. Los más de trescientos navíos de la Santa Liga dan alcance a la flota turca, escondida en la bahía de Lepanto. "La batalla fue en este punto tan sangrienta y horrible que se hubiera dicho que el mar y el fuego no eran sino uno".

La víspera, frente a las costas de Ítaca, ¿tendría ocasión el arcabucero Cervantes de echar un vistazo a la isla y recordar a su amado Homero y al obstinado Ulises? Llegado el día "don Quijote será, simple y llanamente, un manchego transfigurado en héroe homérico".

Cervantes aún intervendrá como soldado en otros episodios, entre ellos la toma del fuerte de La Goleta, en Túnez, donde por primera vez entrará en contacto con el Magreb, solar de su futuro sufrimiento y origen y destino de un mundo, el morisco, que siempre tendrá presente.

Regreso a casa frustrado. Cinco años de cautiverio en Argel, "ese Arca de Noé abreviada, que en su seno tantos piratas cubre, acoge y cierra".

Apenas algún lugar conserva su memoria. Sí, yo he luchado contra los molinos de viento, pero es completamente indiferente luchar contra molinos de viento o contra gigantes. Tan indiferente que es fácil confundirlos, "anotará en su cuaderno trescientos sesenta años después Albert Camus, un "pied-noir", un exilado de sí mismo, como el propio Cervantes.

"Galas Milán, Lusitania amores". Cervantes, que acude a Portugal en busca de una recompensa a su hoja de servicios que no le es concedida, siempre mostrará su afecto por este país.

Los protagonistas del Persiles, ("Los trabajos de Persiles y Sigismunda", su novela póstuma) tras desembarcar "en el paraje de la famosa Lisboa" y visitar la ciudad, partirán hacia Valencia atravesando, en la novela, la península de lado a lado.

Guadalupe, Trujillo, Talavera y su "gran fiesta de la Monda", Ocaña, los caminos a levante... La ruta de los peregrinos del Persiles transcurre por lugares bien conocidos por el escritor, que sabe "que las historias fingidas tanto tienen de buenas y de deleitables cuanto se llegan a la verdad o a la semejanza della".

12 de diciembre de 1584. Miguel contrae matrimonio con la joven Catalina en Esquivias. Vano intento de hidalguía rural.

Dos años después dejará atrás lugar y esposa camino de Sevilla. Pero durante el tiempo que vive en la Sagra, con escapadas a la cercana Toledo y después por los caminos hacia Andalucía, entra en contacto con el mundo que alimentará su literatura.

En su ensayo sobre Miguel de Cervantes, el poeta Luis Cernuda escribió: "La vida de cada día: los caminos cotidianos y sus posadas vulgares, gentes, cosas que nadie hasta él supo ver con mirada tan clara y honda, se despiertan y entran al fin en la esfera del arte".

La venta de la Inés, antes llamada del Alcalde y vecina de la del Molinillo, "está puesta en los fines de los famosos campos de Alcudia, como vamos de Castilla a la Andalucía.

Felipe Ferreiro y su hija Carmen, impedida de nacimiento, habitan estas soledades. ¿Descansaría aquí Miguel en sus repetidos viajes, a lomos de mula y a razón de ocho leguas por jornada? Es más que probable, cita ambas ventas en sus obras.

Primavera de 1587. Llega Cervantes a la entonces capital económica del país como comisario de abastos. "El ajetreo sin pausa, el excitante dinamismo, la opulencia, la indigencia de Sevilla, eran ya sin mayores aditamentos un fastuoso espectáculo, una aventura inagotable".

Cambiará con frecuencia de domicilio, a menudo por barrios bravos y pendencieros propios de Rincón, Cortado, el extremeño, la española inglesa, Cipión, Berganza y compañía.

Son doce años de recorrer Andalucía de cabo a rabo, primero como requisador de trigo y aceite y luego como recaudador de alcabalas: Marchena, Écija, Estepa, Montilla, Úbeda... y tantos otros lugares. Por dos veces es excomulgado por no eximir a la iglesia de requisa. Y en dos ocasiones conocerá la cárcel por unas cuentas que no acaban de cuadrar a ojos del Estado y de algún juez prevaricador.

1607. Miguel, con toda la familia, se ha instalado ya definitivamente en Madrid.

Al calor del éxito del "Quijote" remata y publica el resto de su obra: las Novelas ejemplares, el "Viaje del Parnaso" y la recopilación de su teatro, que tan poca fortuna había tenido en las tablas pese al amor que profesa por el género.

"Una mañana, antes del día, [...] comenzó a caminar por el antiguo y conocido Campo de Montiel. Y era la verdad que por él caminaba." No deja dudas el autor acerca de la patria comarcal de don Quijote; otra cosa es su aldea, ese lugar de cuyo nombre no quiere acordarse. Poco importa, "respetemos la intencionada ambigüedad cervantina", en palabras de Joaquín González Cuenca.

Para Francisco Rico, "en el Quijote el paisaje de la Mancha no se describe, sino que se hace sentir". La Mancha, esa tierra sin prestigio para los ojos prosaicos, ese territorio donde dar cabida al "inestable equilibrio entre honra y pobreza, es el escenario escogido por Cervantes para librar la gran batalla entre idealismo y realismo", según nos dice Manuel Criado de Val.

Diciembre de 1615. Cervantes publica la segunda parte del "Quijote". Tras someter al caballero y a su escudero a nuevas aventuras por la Mancha y junto al Ebro, los encamina a Barcelona.

Llegaron a la playa en la noche de San Juan y "vieron el mar, hasta entonces dellos no visto". Y aunque visitaron una ciudad "en sitio y en belleza única", don Quijote se fue apagando poco a poco, hasta caer vencido en esa misma playa. "Y es que –como afirma Martín de Riquer– el final de don Quijote está muy próximo". Y el de su autor también.

ACCIÓN CULTURAL ESPAÑOLA, AC/E
Créditos: reportaje

Organizado por
Instituto Cervantes
Acción Cultural Española (AC/E)

Comisario y fotógrafo
José Manuel Navia

Montaje y programación digital
Raquel Mesa (AC/E)

Traducciones Español-Inglés
Jenny F. Dodman

Más info >

eBook de la exposición >

*Todas las citas entrecomilladas pertenecen a obras de Miguel de Cervantes salvo aquellas en las que se cita expresamente a sus autores.

Créditos: todos los contenidos multimedia
En algunos casos, el reportaje destacado es obra de un tercero independiente y no siempre representa los puntos de vista de las instituciones indicadas a continuación, que son las que han proporcionado el contenido.
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