1935 - 2009

Porcelanas Bidasoa en Gordailua

Gordailua, Centro de Colecciones Patrimoniales de Gipuzkoa

Emblemática empresa de Irún, referente internacional por la calidad de su porcelana y la innovación de sus diseños.

Nuestra colección: 6748 piezas 
Porcelanas Bidasoa es una de las colecciones más valiosas de la Diputación Foral de Gipuzkoa en Gordailua, tanto por la cantidad como por la calidad y variedad de las piezas que la componen, y constituye el resultado de un largo proceso.

Las primeras piezas se entregaron en dación, en pago de deuda tributaria, por la empresa Lusitana Española de Porcelanas en 1994. Se trata de un importante lote de piezas de producción artística acompañado de un lote de producción industrial que se amplió ese mismo año 1994.

En 2011, ante el inminente derribo de la fábrica, se procedió a recoger el material de interés: piezas, moldes, herramientas, documentación, maquinaría… Esta colección también se ha ido completando a través de compras y donaciones.

La evolución empresarial marcó el desarrollo de su producción, pudiendo distinguirse dentro de ésta cinco períodos. En todos ellos se mantiene un logotipo específico, que, con algunas variables, hace sus piezas inconfundibles. El reconocimiento internacional le acompañó durante toda su andadura, siendo prueba de ello la cantidad y prestigio de sus clientes, así como los reconocimientos y premios obtenidos.

Porcelana para el servicio de mesa u objetos ornamentales, lleva la firma de muchos artistas que colaboraron con la empresa.

Maquinaria y talleres
También se conservan parte de la maquinaria y útiles de trabajo (figuras en escayola, moldes, etc). En la imagen, banco de trabajo de moldería, batidora de escayola, molino de esmalte y horno de cocción. 

La fábrica contó con maquinaria numerosa y diversa para atender sus laboriosas operaciones.

Este banco de trabajo con siete puestos, de la sección de moldería, se utilizaba para el torneado de moldes o piezas en escayola o barro.

Esta máquina permitía repetir el proceso una vez ajustados los parámetros deseados. Este sistema de trabajo se mantuvo hasta la aparición de las prensas isostáticas (hidráulicas), que lo hicieron desaparecer.

Máquina manual para elaborar los prototipos de nuevas tazas y salseras. A su derecha, horno de cocción utilizado en la sección artística (piezas pintadas a mano).

El laboratorio era una de las instalaciones fundamentales para la elaboración de la porcelana. En sus dependencias se realizaban pruebas sobre sus componentes.

Entre otras, se realizaban las pruebas de color que aparecen en la fotografía (platos de muestra de colores bajo baño de esmalte).

Vajillas y piezas ornamentales
Desde sus orígenes Porcelanas Bidasoa mantuvo una doble línea de producción: la utilitaria (vajillas y servicios de mesa que tuvieron buena salida, sobre todo gracias a la hostelería) y la artística u ornamental.

En la segunda época de la fábrica (1948-1954) Porcelanas Bidasoa desarrolló piezas de gran calidad, inspirándose en modelos de manufacturas reales europeas desaparecidas, como la napolitana Capodimonte y las españolas Buen Retiro (1760-1808) y Moncloa (1817-1850).

Las piezas se decoran sobre cubierta, a base de filetes dorados marcando las distintas partes de las piezas y bandas con los colores rosa, dorado (con motivo vegetal incorporado) y púrpura.

Una de las señas de identidad de Porcelanas Bidasoa fue la representación de temas navales y marinos. Las marinas pintadas en azul cobalto datan de 1953.

Este jarrón es un diseño de Manuel Benedito, director artístico de la fábrica, y fue pintado a mano por José Guinart.

En la misma línea de producciones de gran calidad se realizaron los bocoy que se inspiran en la porcelana china tradicional. La decoración, igualmente de inspiración oriental, puede ser polícroma o en azul cobalto.

Esta pieza corresponde por cronología a la segunda época de la fábrica (1948-1954), en la que se comienzan a producir piezas que recuperan formas y decoraciones de otras épocas. Sin embargo, será sobre todo en la tercera época (1954-1972) cuando se incorporen las técnicas decorativas de la porcelana oriental.

La cuarta época de la fábrica (1972-1986) se caracteriza por la innovación, tanto en el diseño de las piezas (Bidasoa 80), como en las técnicas decorativas. Todo ello sin abandonar la línea clásica, consiguiendo una verdadera exhibición de técnica y belleza. Ejemplo de ello es la recreación del modelo Carlos IV.

Porcelanas Bidasoa, además de vajillas, fabricó objetos puramente decorativos que tomaban como modelo la naturaleza. Eran piezas inspiradas tanto en el mundo animal como en el vegetal. Se confeccionaban a molde reproduciendo fielmente la forma y el color de los modelos.

Para realizarlas, la empresa contaba con un grupo de excelentes artistas locales que se encargaban o dirigían todo el proceso: la elaboración de la figura, los moldes, la unión de las diferentes piezas moldeadas, la pintura a mano o el diseño de la decoración. Además, la empresa contó con la colaboración de grandes artistas internacionales. Sus diseños se aplicaron sobre todo en el diseño de vajillas o piezas decorativas.

Concha Laca desarrolló su actividad en Porcelanas Bidasoa desde 1952 a 1984.

Debido a su gran capacidad creativa y dominio técnico, se encargó de la fabricación de todo tipo de figuras decorativas que ella misma diseñaba y pintaba a mano.

A partir de 1955 C. Laca combinó su trabajo habitual con la elaboración de flores de extraordinaria delicadeza, como las que aparecen en la imagen. Concha Laca, con la ayuda de dos operarias, era la responsable de todo el proceso de diseño, fabricación y decoración de las piezas.

La serie dedicada a las flores, de gran fragilidad, no se comercializaba, eran objetos de prestigio utilizados por la empresa como regalo. El año 1995 la Diputación Foral de Gipuzkoa otorgó a Concha Laca el título de Artesana Predilecta de Gipuzkoa.

Gordailua también alberga estas figuras, resultado de un laborioso proceso que comienza con la preparación de la escultura en yeso. La escultura original es obra de la artista C. Laca. Las figuras se construyen a partir de moldes de escayola, dividiendo cada pieza en varias partes.

Una vez realizadas las diferentes partes de una figura en los moldes, éstas se unen para construir la figura. A continuación se hornea a 800 ºC, dando lugar a la figura en bizcocho.

Después se pintan a mano, como en este caso, o se decoran con la fijación de calcomanías y se vuelven a hornear a 1300 ºC para fijar el color o la decoración.

La comercialización de sus piezas requería, entre otros muchos materiales, tampones para su sellado e identificación. También éstos tienen un espacio en Gordailua.

Porcelanas Bidasoa, última de las empresas vascas de porcelana en activo, modelo de excelencia, se abandonó en 2011. Poco después se derribaría la fábrica.

Gordailua, Centro de Colecciones Patrimoniales de Gipuzkoa
Créditos: reportaje

GORDAILUA

Centro de Colecciones Patrimoniales de Gipuzkoa
Diputación Foral de Gipuzkoa

Fotos de las instalaciones de Gordailua realizadas por Oscar Moreno

Fotos de las piezas: Saioa Cano (Garoa), Giorgio Studer (Gordailua), et al.

Créditos: todos los contenidos multimedia
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