1939 - 1989

Separados por la historia

Polish History Museum

El objetivo del proyecto "Separados por la historia" es documentar una de las experiencias más traumáticas de Polonia del siglo XX: la separación de las familias entre 1939 y 1989 debido, entre otras cosas, a reasentamientos y deportaciones del período de la guerra, encarcelamientos políticos y las decisiones tomadas en la época comunista para emigrar a Occidente por motivos políticos o económicos.

Por lo tanto, nos gustaría mantener el recuerdo de las familias separadas, establecer un enlace entre la historia de los polacos en su país y la historia de la emigración polaca. Otro propósito es fomentar entre los jóvenes el interés por la historia de sus familiares o amigos.

Todas las historias tienen un valor incalculable, ya que cada una de ellas es única. Todas merecen ser recordadas, ya que atestiguan la gran cantidad de experiencias y complejidades de la vida en Polonia y en otros países de la zona durante el siglo XX.

La familia Imiłkowski compartió el destino de miles de polacos que vivían en el territorio anexado por el Tercer Reich y se vieron sometidos a ejecuciones masivas, deportaciones, reclusión en campos de concentración y trabajos forzados. La historia de la familia Imiłkowski es, ante todo, una historia de impotencia sobre niños que debían hacer frente a la violencia y la muerte. También es la historia de unos padres que no pueden proteger a sus propios hijos del mal ni del sufrimiento.

Maria, la hija mayor de Irena y Zygmunt Imiłkowski vivía con sus padres y hermanos (Halina, Zofia y Zbigniew) en Plewno, una aldea de Pomerania. Sus abuelos maternos vivían cerca. En agosto de 1939 su padre, Zygmunt Imiłkowski, se fue a prestar servicio en el ejército. Zygmunt luchó en el regimiento 29 de artillería ligera en Grodno. Desde allí regresó a casa después de una odisea que duró un mes.

Irena y Zygmunt Imiłkowski, 1937
Recopilación de Maria Brylowska (Imiłkowska de soltera), 2009
Plewno se incorporó a Gdańsk-Prusia Occidental, distrito del Reich. Los alemanes ocuparon la granja de la familia Imiłkowski y les permitieron vivir en una habitación de la que era su casa.
Leon Kowalski, el abuelo de Maria, era reconocido como activista de la Unión Occidental Polaca, que peleó en las Legiones durante la Primera Guerra Mundial. Al igual que muchos representantes de la élite polaca, fue arrestado y ejecutado por un pelotón de fusilamiento en otoño de 1939 y fue enterrado en Górna Grupa (cerca de Grudziądz).

Los nazis planeaban convertir a los polacos y a otras personas de origen eslavo en esclavos ya que eran considerados de una raza inferior. Cerraron todas las instituciones educativas de nivel secundario y superior, así como las instituciones culturales. Los miembros de la élite polaca eran asesinados o enviados a campos de concentración.

Certificación del galardón Cruz de la Legión (insignia de la Asociación de miembros de las legiones polacas) para Leon Kowalski, 1927

En diciembre de 1941 la familia Imilkowski fue deportada a un campo en Potulice. Las condiciones de vida en el campo eran sumamente difíciles. Los prisioneros sufrían hambre, enfermedades y frío. Sin embargo, lo peor fueron las separaciones forzadas. En primer lugar, enviaron al padre de Maria a trabajar a una fábrica de aviones. Luego enviaron a Halina, su hermana, que estaba muy enferma, a un hospital en Bydgoszcz. Estaba tan débil que cuando regresó al campo tuvo que caminar con un bastón. Lo más difícil fue separarse de su madre, a quien enviaron a trabajar a una mansión en la primavera de 1942. Un mes después, un patrono del campo se llevó a Zofia y a Zbigniew. Maria y Halina se quedaron solas.

Número de campo de la familia Imiłkowski asignado al padre, 1941
Canción compuesta y cantada por los niños del campo de Potulice, 1941-1944

"Entonces nos llevaron al barracón. No tenía calefacción, estaba repleto de gente y era oscuro y frío. Toda la familia, de seis miembros, teníamos que vivir en tres metros cuadrados. Nos tumbábamos directamente en un palé sobre la tierra. El barracón no tenía suelo. Había grietas y hendiduras en las paredes y no había ventanas. El techo inclinado casi llegaba al suelo. Era imposible permanecer de pie ni sentarse. Allí solo podías estar tumbado. En estas condiciones todas las familias permanecían tumbadas, unos miembros contra otros, ya fueran hombres, mujeres o niños. En el barracón no había agua corriente ni alcantarillado y los baños estaban afuera. Solo se podía caminar en la parte central. Los niños se hacían pis y padecían diarrea; no había forma de lavar ni secar la ropa interior húmeda. La gente tenía piojos, pulgas y sarna."

De las memorias de Maria Brylowska (Imiłkowska de soltera), "Separation of Family Members as a Result of Historic Events", 2008
Wiktora Kowalska, la abuela de Maria, fue el único miembro de la familia que permaneció libre. Al igual que muchos otros polacos visitaba el campo de Potulice para ver a su hija y a sus nietos y ofrecerles apoyo, aunque fuera a través del alambre de púas.

"Los días de visita muchas personas acudían al campo de concentración para visitar a familiares y amigos. Ambos lados del alambre de púas estaban masificados; todos buscaban rostros familiares con gran alboroto y se llamaban entre sí. Tenían que gritar para poder escucharse. Esa forma de hablar a gritos a través del alambre parecía una especie de competición. Es difícil describirlo."

De las memorias de Maria Brylowska (Imiłkowska de soltera), "Separation of Family Members as a Result of Historic Events", 2008
El período más difícil para las hermanas Imiłkowski fue su estancia en el campo de Smukała. Allí los niños morían de hambre, enfermedades y agotamiento. Las hermanas consiguieron sobrevivir y regresaron a Potulice.
Los trabajos forzados eran una de las formas de represión ocupacional y una forma de conseguir mano de obra barata para la industria y la agricultura. Habían enviado al padre de Maria a una fábrica de aviones y a ella y a su madre a una propiedad alemana. Zygmunt Imiłkowski (tercero desde la izquierda) realizando trabajos forzados en una fábrica de aviones, Flugzeugwerk Gotenhafen, 1941-1945
Los salarios de los trabajadores forzados eran aún peores que los de los trabajadores alemanes. El dinero que Zygmunt Imiłkowski ganó por su trabajo en Flugzeugwerk Gotenhafen se enviaba a una cuenta del campo de Potulice, pero en realidad, él nunca recibió un salario. Notificación de la categoría del sueldo de Zygmunt Imiłkowski, 1944
Maria fue enviada al estado alemán de Orlowo, donde soportó un agotador régimen de trabajo. Tras la llegada del Ejército rojo, su abuela la encontró y la llevó de vuelta a Plewno. Su madre ya la estaba esperando en casa. Certificado de baja en el registro del estado de Orlowo de Maria Imiłkowska, 1945
Zygmunt Imiłkowski fue trasladado de Gdynia al campo de Leubingen en 1945, donde sobrevivió a los bombardeos aéreos y consiguió ver la liberación americana en abril de 1945. Permaneció en Groß Gräfendorf.
En julio, Zygmunt Imiłkowski todavía estaba en Merseburg. A pesar de la falta de información sobre el paradero de sus seres queridos, nunca perdió la esperanza y decidió volver a Plewno.

"Recuerdo que era un día de verano caluroso cuando mi padre volvió a casa. No lo reconocimos. Tenía la espalda encorvada y parecía más un mendigo que el hombre al que habíamos visto por última vez en diciembre de 1941. Mi padre volvió a casa con un abrigo militar americano verde grisáceo y, en una maleta, traía otro abrigo igual en azul grisáceo. Estas fueron las únicas pertenencias que había traído del campo estadounidense. El señor Dondziło, un sastre que conocimos antes de la guerra, hizo abrigos para nosotros con estos abrigos militares."

De las memorias de Maria Brylowska (Imiłkowska de soltera), "Separation of Family Members as a Result of Historic Events", 2008
En 1946 la familia creció con el nacimiento de Zdzisław, el único niño de la familia Imiłkowski que pudo evitar la experiencia de la guerra. Las hermanas Imiłkowski (de izquierda a derecha): Maria, Zofia y Halina, con su hermano Zdzisław, 1949
Irena y Zygmunt Imiłkowski, años 50

"Yo tenía 12 años y no sabía leer ni escribir. (…) Una vez que dejamos el campo y fuimos libres no recibimos ninguna ayuda. (…) Los años de la posguerra (prácticamente hasta 1956) fueron difíciles y sacrificados para nosotros. De todas formas, estaba contenta de estar con mis padres y mis hermanos, y de poder ir al colegio."

De las memorias de Maria Brylowska (Imiłkowska de soltera), "Separation of Family Members as a Result of Historic Events", 2008
Itinerarios de la familia Imiłkowski, una vez separados, durante la Segunda Guerra Mundial
La historia de la familia Młyńczak puede servir como ejemplo de la experiencia polaca durante la ocupación soviética. La guerra separó a Kazimierz y su esposa Zofia para siempre. Los trenes que iban en direcciones prácticamente opuestas los llevaron a las profundidades de Rusia, y el año 1945 no trajo ninguna esperanza. Debido al terror de las autoridades comunistas de la posguerra, era imposible que un policía polaco que llegaba a Gran Bretaña con el ejército de Anders pudiera reunirse con su esposa e hijos, Waldemar y Jerzy, detenidos en la Unión Soviética.

Kazimierz Młyńczak prestó servicio como guardia fronteriza y realizó un curso de formación para oficiales de policía. Conoció a Zofia Blidsztejn, de 17 años, con quien se casó en la iglesia de San Juan en Vilna. Un año después Zofia tuvo un hijo, Waldemar Kazimierz, y en 1932, el segundo, Jerzy Henryk. A mediados de la década de los 30, Kazimierz recibió un ascenso al rango de comisario y fue trasladado a Kurzeniec con su familia en el voivodato de Vilna. Estaban viviendo allí cuando la guerra estalló.

Kazimierz Młyńczak vestido con el uniforme de policía acompañado por su amigo Jan Niedźwiedź, años 20.
Zofia y Kazimierz Młyńczak, fotografía enviada a sus padres a Krasocin, 1928
Kazimierz Młyńczak con su esposa y su hijo Waldemar durante su estancia en casa de sus padres en Krasocin, años 30

Después de que el Ejército rojo entrara en Polonia, la unidad de Kazimierz recibió órdenes de retirarse a Lituania, donde los oficiales de policía hacían las prácticas. Esto marcó el inicio de una larga odisea por toda la Unión Soviética. Primero le enviaron al Norte, a Murmansk, para luego atravesar la Península de Kola hacia Archangelsk.

Carta de Kazimierz Młyńczak a sus padres escrita desde el campo de Kozielsk, 1941

El 17 de septiembre de 1939 el Ejército rojo invade Polonia desde el Este y, de ese modo, cumple con las obligaciones de Stalin para con el Tercer Reich, estipuladas en el protocolo secreto del Pacto Ribbentrop-Molotov (Pacto Hitler-Stalin). El gobierno soviético declaró que los 13,5 millones de ciudadanos polacos que vivían en el territorio anexado tendrían que aceptar la ciudadanía soviética. De febrero de 1940 a junio de 1941 se deportó a gran cantidad de ciudadanos polacos hacia el interior del territorio soviético. Las deportaciones afectaron a familias de funcionarios, burócratas, oficiales de policía, abogados, médicos y otros intelectuales polacos. Muchos de ellos no pudieron sobrevivir a las condiciones inhumanas de transporte ni a las condiciones de vida desfavorables de Siberia o Kazajistán.

Carta de Zofia Młyńczak a su familia política escrita desde Siberia, a donde había sido deportada en abril de 1940. Zofia Młyńczak viajó con Jerzy, de 8 años, y Waldemar, de 12, en varios trenes con rumbo al Este: primero hacia Novosibirsk y luego hacia las granjas colectivas de Altai Krai.

Tras la invasión de la Unión Soviética por los nazis en junio de 1941 se negoció un acuerdo entre el gobierno polaco exiliado y Stalin. Gracias a este acuerdo se liberaron miles de ciudadanos polacos de las cárceles y de los campos de trabajo. Tras el acuerdo se crearon las fuerzas armadas polacas en la URSS bajo el mando del General Wladyslaw Anders. Más tarde, en 1942, 41.000 tropas del ejército de Anders y 74.000 civiles fueron evacuados a Oriente Medio.

Cuando se declaró la amnistía para los polacos en el otoño de 1941, Kazimierz se ofreció para unirse al ejército polaco del general Anders, que se estaba formando en Tatishchev. En marzo del año siguiente abandonó la URSS como soldado. Como miembro de la unidad de policía militar, Kazimierz Młyńczak viajó con el Segundo cuerpo polaco por Irak, Irán, Palestina y Egipto hacia Italia.

Kazimierz Młyńczak en las Fuerzas armadas polacas en Oriente Medio, 1942

El 12 de septiembre de 1942 se establecieron las Fuerzas armadas polacas en Oriente Medio al unir los ejércitos del general Anders y la brigada independiente de los Cárpatos, héroes de la defensa de Tobruk en 1941. Inicialmente ubicadas en Irak, las tropas recuperaron su salud. En 1943, debido a los planes de los Aliados de invadir Italia, la mayoría de las unidades fueron trasladadas a Palestina.

Como miembro de la unidad de policía militar, Kazimierz Młyńczak viajó con el Segundo cuerpo polaco por Irak, Irán, Palestina y Egipto hacia Italia.

La mayor unidad del ejército polaco era el Segundo cuerpo polaco (II Korpus Polski), compuesto principalmente por unidades del ejército del general Anders. Participaron en la campaña italiana de 1944 y obtuvieron reconocimiento en la Batalla de Monte Cassino en mayo de 1944, que culminó en la liberación de Ancona y Bolonia.

Ruinas del pequeño pueblo de Piedimonte después del ataque (cerca de Monte Cassino), 1944
Después de la guerra el General Anders anticipaba un conflicto entre los Aliados occidentales y la URSS. Con la esperanza de que los países de la ocupación soviética se liberaran, formó su propio cuerpo. A principios de 1946 contaba ya con más de 100.000 soldados. Kazimierz Młyńczak (primero de la izquierda) mientras prestaba servicio en Italia, 1946

En febrero de 1946 el gobierno británico decidió disolver las Fuerzas armadas polacas. En septiembre decidió crear los cuerpos de reasentamiento polaco. Se trataba de suavizar el proceso de desmovilización ofreciendo a los soldados una preparación adecuada para la vida de civiles. Se dispersó a los soldados por antiguos campos militares, entre otros a Foxley, que funcionó hasta 1955.

Kazimierz Młyńczak en el campo de Foxley (Gran Bretaña), 1947. Algunos de los soldados regresaron a Polonia, donde fueron detenidos por las autoridades comunistas. Sin embargo, la mayoría obtuvo el derecho a establecerse en los territorios de los dominios británicos. Se establecieron en Gran Bretaña, Canadá y Australia.
Hasta 1941 Kazimierz Młyńczak no se enteró de que su mujer y sus hijos habían sido exiliados a Siberia en abril de 1940 en un momento en el que deportaron a familias en masa. Por aquella época prestaba servicio en las Fuerzas armadas polacas e hizo todos los esfuerzos posibles para sacar a su familia de Rusia. Pasaporte conseguido por Kazimierz en Bagdad para su esposa y sus hijos, 1943

Después de la guerra Kazimierz Młyńczak se estableció en Gran Bretaña y realizó varios intentos infructuosos de conseguir que su esposa y sus hijos se reunieran con él. Habían obligado a Zofia a convertirse en ciudadana soviética, por lo tanto, era imposible que saliera de la URSS para reunirse con su marido.

Mientras tanto, la familia se mantenía en contacto a través del correo postal y se enviaban fotografías. En la década de los 90 Kazimierz recibió en Inglaterra la visita de su nieta Olga, hija de su primogénito, Waldemar.

Zofia Młyńczak con sus nietos Olga y Wiktor, 1965
Waldemar Młyńczak con su esposa Wala, 1957
Kazimierz Młyńczak en Londres, 1987
Memorias “Biography of Mine”. Kazimierz Młyńczak comenzó a escribir sus memorias en 1939 en el campo de detención de Rokiszki, Lituania, pero se las robaron. El autor pudo volver a escribirlas en Inglaterra después de la Segunda Guerra Mundial. A principios de la década de los 90 el manuscrito fue adquirido por su hermano Witalis en Polonia.
Itinerarios de la familia Młyńczak, una vez separados
La familia Szwajdler sufrió una larga separación y la muerte de seres queridos durante la guerra. Franciszek fue encarcelado a manos de los alemanes y pasó la guerra en un oflag (campo para prisioneros con el rango de oficial). La esperanza del reencuentro y de un futuro juntos se desvaneció debido a la muerte de la esposa y el hijo de Franciszek en el levantamiento de Varsovia. La separación duró más que la guerra. No se permitió a Franciszek volver a Polonia y ver a sus hijas mayores hasta 1956.

Stanisława y Franciszek Szwajdler vivían en Łódź, donde llevaban una vida familiar feliz. Él se convirtió en un abogado famoso. Ella dedicaba su tiempo a la familia, a la vida social y a obras de caridad. Todos los días Franciszek y Stanisława cenaban juntos con su familia, cada vez mayor, compuesta por su primogénito, Włodek, sus hijas Barbara y Teresa, la abuela, Emilia Lutomska y la tía Adela, a quien todos llamaban Dela. También les acompañaban la secretaria y el pasante de la firma, así como otros familiares e invitados.

Recopilación de Teresa Rybicka (Szwajdler de soltera), 2009

En agosto de 1939, durante unas vacaciones familiares, Franciszek Szwajdler fue llamado a filas. Con el uniforme puesto, se despidió de su familia. Fue la última vez que estuvieron juntos.

A causa de la derrota en la guerra defensiva de 1939, aproximadamente 420.000 soldados del ejército polaco fueron trasladados a campos alemanes como prisioneros de guerra: los oficiales iban a "oflags" y los soldados y suboficiales a "stalags". Franciszek fue internado y pasó los seis años siguientes en campos para prisioneros de guerra en Gross Born, Sandbostel y Blomberg.

La foto muestra a Stanisława Szwajdler y a sus hijos: Włodek, Barbara y Teresa. Tiene fecha del período de ocupación en Piorunów, Varsovia y Głowno, 1941-1944. Algunas de las fotos se enviaron por carta al padre, Franciszek Szwajdler, que estaba detenido en un oflag.

Durante la ocupación, para mantener a su familia, Stanisława Szwajdler comerciaba con pequeñas cosas, lo cual estaba terminantemente prohibido. Muchas veces traía cosas del apartamento de Łódź, que cuando estalló la guerra se encontraba dentro de las fronteras del Tercer Reich. Esto suponía un gran peligro al cruzar la frontera de forma ilegal.

La vida en los territorios polacos ocupados estaba regida por una serie de mandatos y prohibiciones procedentes del gobierno general. Se introdujo el toque de queda y estaba prohibido tener una radio, acudir a los sitios marcados como “nur für Deutsche” (Solo para alemanes) y vender comida. Cualquier infractor de la ley recibía un castigo severo: prisión, deportación a Alemania o a campos de concentración, e incluso la pena de muerte.

La vida durante la ocupación alemana. Contrabando y cruce ilegal de la frontera

"No fue fácil para ella alimentar a nuestro grupo, cada vez mayor. Había recibido una concesión para vender tabaco a un puesto de cigarrillos. También vendía muchos cigarrillos "caseros" que fabricábamos en casa. Mis manos pequeñas eran las más adecuadas para el trabajo porque llenaba el papel de tabaco más rápido. (…) Mamá y Basia fabricaban adornos de flores de organdí (prendedores, accesorios para el cabello) y tejíamos bolsas de red. Włodek, el "manitas", reparaba relojes y electrodomésticos, y fabricaba zapatos."

De las memorias de Teresa Rybicka (Szwajdler de soltera) "My Mummy", 2007
Teresa y Barbara Szwajdler haciendo un bolso para venderlo, 1941-1943
Durante la guerra, entre el oflag y Varsovia circularon muchas cartas de amor, preocupación y palabras de consuelo. Desde la distancia Franciszek apoyaba a su mujer y le ayudaba en la educación de sus hijos; mientras tanto, su familia le enviaba cartas alegres en las que no se mencionaban los apuros que se pasaban al vivir en la Varsovia ocupada.
La correspondencia de un prisionero de guerra con su familia solo se podía realizar en formularios especiales o en postales escritas a lápiz. Los cartas siempre eran leídas por censores.

La trágica muerte de los seres queridos

En 1944 Barbara y Teresa pasaron sus vacaciones en la zona rural de Głowno con unos amigos de sus padres. Nunca regresaron a Varsovia. Habían recibido la noticia de la muerte de su madre, su hermano y la tía Dela, quienes habían sido asesinados en una ejecución pública en Varsovia.

El fin de la guerra no supuso el fin de la separación familiar. Franciszek Szwajdler no pudo volver a Polonia. Tenía miedo de las consecuencias que pudiera tener su actividad anterior a la guerra en las filas del Partido Nacional, considerado de ideología hostil (al igual que el resto de las alternativas políticas) por parte de la nueva autoridad comunista en Polonia.

Franciszek Szwajdler vestido con el uniforme de las Fuerzas armadas polacas en Occidente.

Franciszek se quedó en Alemania tras la guerra. Posteriormente se fue a Nueva York, pero antes hizo un viaje rápido a Polonia para ver a sus hijas. Hasta 1956 no pudo volver a Polonia. Sus hijas ya eran adultas.

Con el paso de los años, Franciszek siguió mostrando afecto y preocupación por sus hijas. Les enviaba cartas llenas de amor, ánimo y nostalgia, tal como lo había hecho durante la guerra.
Itinerarios de la familia Szwajdler, una vez separados, durante la Segunda Guerra Mundial
Esta es la historia de dos personas que viajaron por caminos distintos a Inglaterra, donde se conocieron, se casaron y formaron una familia. Durante la guerra sus caminos nunca se cruzaron. Vivieron en lugares distintos: uno bajo la ocupación alemana y el otro bajo la soviética.
Julian Stryjak nació y se crió en Ochędzyn, una ciudad situada en la región de Łódź. Tras graduarse en el instituto se trasladó a Lviv, donde trabajó como profesor.
En 1936 se casó con Irena Ciszewska, también profesora, a la que conoció en esa misma ciudad. Dos años después comenzó a estudiar psicología. Cuando había terminado el primer curso estalló la guerra.
A finales de agosto de 1939 Julian Stryjak fue llamado a filas. El 1 de septiembre vio por última vez a su mujer, que había ido a despedirle cuando su unidad partía para la guerra.

El 1 de septiembre de 1939 Alemania atacó Polonia por el Norte, el Oeste y el Suroeste. El ejército polaco, a pesar de oponer resistencia con determinación, no pudo detener a las fuerzas alemanas, mejor armadas y más numerosas.

Julian comandaba un pelotón de ametralladoras pesadas en el regimiento de infantería 19, que luchó cerca de Płock. Resultó herido durante un bombardeo de artillería y se le envió al hospital.
Julian Stryjak en el campo de prisioneros de guerra alemán, oflag XI B en Braunschweig, 1939. A consecuencia de la derrota en la guerra defensiva de 1939, alrededor de 420.000 soldados del ejército polaco de la República de Polonia fueron enviados a campos de prisioneros de guerra alemanes, los oficiales a oflags, y los soldados y oficiales sin comisión a stalags.

Julian Stryjak pasó seis años en campos de prisioneros de guerra alemanes. Durante su cautiverio se enteró de que su mujer había sido deportada a la URSS. Intentó ponerse en contacto con ella, pero no pudo hacerlo directamente. Gracias a la correspondencia que mantuvo con un primo de Różniatowo (Polonia ocupada), recibió noticias sobre ella.

Postal de Irena Stryjak enviada desde el exilio en la URSS al primo de su marido en la Polonia ocupada, 1941
Carta de Julian Stryjak desde el hospital del campo stalag de Tangerhütte a su familia en Polonia, 1944
En 1942 dejaron de llegar cartas de Irena Stryjak. Había muerto en la lejana localidad de Guzar en 1942, pero Julian se enteró de su muerte después de la guerra. Hasta ese momento había intentado averiguar a dónde habían llevado a su esposa en Oriente Medio.
Después de la guerra había miles de personas que no tenían información sobre sus seres queridos. Varias organizaciones civiles y militares les ayudaron a buscar a sus familiares y a reunirse con ellos. La Cruz Roja de Polonia se encontraba a la cabeza de los organismos que brindaban este tipo de ayuda a los polacos.

En 1945 Julian consiguió escapar durante la evacuación del campo de prisioneros de guerra de Görlitz. Viajó a través de Bohemia y Alemania hasta Francia, donde se alistó en el ejército polaco.

Julian Stryjak (segundo empezando por la derecha) durante un viaje a Lourdes, 1946
Julian Stryjak en el campo militar polaco La Courtine, en Francia, 1946
Expediente de servicio que documenta el servicio militar de Julian Stryjak, 1946
Finalización del servicio militar por la disolución de los cuerpos de reasentamiento polaco, 1949
Julian Stryjak, campo de Foxley en Inglaterra, 1949. Tras la desmovilización comenzó a trabajar como relojero y se estableció en Manchester, donde formó una nueva familia…
Hilaria Borowska nació y se crió en Białystok. Tras graduarse en el instituto comenzó a trabajar como administrativa. Tenía 26 años cuando la guerra estalló.

En 1941 Hilaria Borowska, su madre y su hermano Tadeusz fueron deportados a Siberia a través de distintos itinerarios. Solo su padre, Wincenty, y su hermana pequeña, que se ocupaba de él, permanecieron en Białystok.

En 1942 Hilaria llegó a Pahlevi (Irán) y se alistó en el ejército polaco del General Anders, donde desempeñó el cargo de intendente.
Hilaria Borowska (tercera de la columna de la izquierda) en el Servicio de auxiliares femenino del ejército de Anders, 1943-1944

El Servicio de auxiliares femenino, creado junto con las fuerzas armadas polacas de Anders en la URSS, se basaba en los mismos principios de organización y jerarquía que el ejército. Estaba compuesto por unos cinco mil voluntarios que realizaban tareas de primeros auxilios, cultura, propaganda, transporte, administración, vigilancia y comunicación. Esta organización se disolvió en 1946.

Hilaria Borowska viajó con el ejército de Anders hasta Teherán, donde se reunió con su hermano Tadeusz, al que no había visto desde su arresto en 1941. En febrero de 1944 Tadeusz se casó con Janina Marszewska en Karachi y partieron juntos para los campos de África. Primero estuvieron en Dar es Salaam y después en Kigoma. Tadeusz murió a causa de una enfermedad cardíaca en mayo de 1945 dejando huérfana a una hija de seis meses, Bárbara.

En otoño de 1947 Hilaria navegó en el "Empress of Australia" hasta Inglaterra.

Hilaria Borowska, segunda desde la izquierda de la fila de delante, campo de los Cuerpos de reasentamiento polacos de Witley, 1949
Hilaria Borowska en Trafalgar Square, 1949
Hilaria Borowska y Julian Stryjak se conocieron a través de amigos en común, se casaron y se establecieron en Manchester. Foto del día de su boda en 1950.
Hilaria y Julian Stryjak con sus hijos Andrzej y Barbara, 1957

La familia Stryjak volvió a Polonia por primera vez desde la guerra en 1971. Tras treinta años de ausencia, Hilaria atravesó el umbral de la casa familiar.

Barbara, la hija de Hilaria y Julian Stryjak, narra la suerte que corrieron sus padres durante la Segunda Guerra Mundial.
Itinerario de Hilaria Stryjak (Borowska de soltera) a través de Oriente Medio durante la Segunda Guerra Mundial. Enviado en una carta a su hija, que deseaba hacer el mismo recorrido que su madre por Oriente Medio.

"Te envío un mapa de mi viaje para que tengas una idea del recorrido. A principios de abril viajamos en tren (más de un centenar de túneles) desde Teherán hasta Ahvaz, y luego en coche hasta Basra. Desde allí tomamos un tren muy pequeño (con vagones pequeños). El jamsin no dejaba de soplar; no se veía nada a un metro de distancia, solo la arena roja del desierto que se arremolinaba en el viento. Desde Bagdad tardamos cuatro días en llegar a Jerusalén en coche. Solo veíamos desierto y piedras negras, ni una brizna de hierba. Tras cruzar la frontera con Palestina aparecieron las tierras de cultivo. En abril ya hacía mucho calor allí. Llevaba un uniforme ligero de mezclilla de algodón: falda y camisa de popelina de manga corta."

Fragmento de una carta de Hilaria Stryjak a su hija Barbara, 29 de abril de 1975
Barbara Stryjak con sus padres junto al Muro de Berlín, 1987
Itinerarios de la familia Stryjak, una vez separados, durante y después de la Segunda Guerra Mundial
Créditos: reportaje

The Polish History Museum in Warsaw expresses its sincere appreciation for their kind and helpful involvement in the project to — Maria Brylowska, Teresa Rybicka, Barbara Stryjak
Curation — Ewa Wójcicka, Polish History Museum
Proofreading — Barbara Stryjak, Tomasz Wiścicki
IT support — Artur Szymański
Exhibit's origin  — the presentation is part of the “Families Separated by History” project run by the Polish History Museum, rodziny.muzhp.pl

Créditos: todos los contenidos multimedia
En algunos casos, el reportaje destacado es obra de un tercero independiente y no siempre representa los puntos de vista de las instituciones indicadas a continuación, que son las que han proporcionado el contenido.
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