Del 1914 al 2000

Jan Karski. Héroe de la Humanidad®

Polish History Museum

"Yo era un hombrecito insignificante. Mi misión era importante".
Jan Karski en su entrevista con Claude Lanzmann / 1978

En julio de 1942, los nazis alemanes comenzaron las deportaciones en masa de judíos de la Varsovia ocupada al campo de exterminio de Treblinka. Jan Karski, un joven diplomático que trabajaba como mensajero de la Resistencia polaca, asumió una misión de asombrosa importancia. Se ofreció como voluntario para llevar al Mundo Libre un informe como testigo presencial de la destrucción de los judíos de Polonia. Se infiltró dos veces en el Gueto de Varsovia y, más tarde, en el campo de tránsito Izbica Lubelska. 

A pesar de las inmensas dificultades y usando múltiples identidades falsas, Karski llegó a Londres a finales de noviembre. Allí preparó detallados informes escritos para la sede en Londres del Gobierno polaco en el exilio e informó al Secretario de Asuntos Exteriores británico Anthony Eden. Luego fue enviado a Washington, donde se reunió con el presidente Franklin D. Roosevelt durante una hora en la Oficina Oval.

Mientras Karski daba la voz de alarma, la mayoría de los ciudadanos judíos de Polonia ya habían sido asesinados. Pero todavía había tiempo para salvar a los pocos que sobrevivieron. 

Karski, que vivió hasta los 86 años, consideraba la inacción del Mundo Libre como el "segundo Pecado Original" de la humanidad. Su testimonio grabado sigue siendo una de las declaraciones más elocuentes en contra de la guerra y llama a la acción frente a actos de discriminación y degradación, de injusticia y brutalidad, los cuales son condiciones previas para el genocidio y el asesinato político.

La ciudad multicultural industrial de Łódź fue el lugar de nacimiento de Jan Karski (nacido Jan Kozielewski)

Dado que creció en la capital textil en auge, una "tierra prometida" a principios de siglo para personas de diversas nacionalidades y religiones, Karski aprendió las lecciones de la tolerancia y la colaboración cuando era joven.

Fotografía de la familia Kozielewski en un estudio de Łódź en 1918, el año en el que Polonia recuperó su independencia después de 130 años de divisiones y gobierno extranjero
Jan Karski con su hermano mayor, Edmund, 1922

La familia católica romana de Karski compartía un conventillo con familias judías; con frecuencia, la piadosa madre de Karski le recordaba que cuide a los niños judíos más pequeños. 

El hermano mayor de Karski, Marian Kozielewski, se unió a las Legiones de Marshall Piłsudski y participó en la exitosa campaña de Piłsudski por la independencia nacional en 1918. En la fotografía, los hermanos de Karski: de izquierda a derecha, Cyprian, Laura y Marian.

Los orígenes de Karski fueron humildes. Su padre, Stefan Kozielewski, era un artesano y curtidor que murió cuando él tenía 6 años. Marian, el hermano mayor de Karski, se convirtió en un padre para el joven Karski. Tanto su hermano Marian como su madre, Walentyna, le inculcaron un idealismo predominante en esa generación, donde se percibía a Dios, al Honor y a la Patria como los tres pilares sobre los que se erguía la Segunda República. 

Su patrimonio familiar, su talento innato y la posición favorable de su hermano Marian en la Polonia de entreguerras definieron la juventud de Karski. Se graduó de la Universidad con gran éxito, con lo cual su sueño de ser diplomático estuvo más cerca. 
Karski obtuvo su Máster en Estudios Diplomáticos y de Derecho, en la Universidad Jan Kazimierz de Lwów, en 1935.

Años después, Karski admitió que su ambición fue una de las razones por las que no logró defender a los estudiantes judíos perseguidos en la Universidad. Karski temía que el rostro le quedara marcado de cicatrices.

Los sentimientos antijudíos proliferaban entre los nacionalistas de toda Europa, incluida Polonia, y se emplearon diversas formas de persecución de los judíos.

Jan Karski y su cita en la víspera de Año Nuevo de 1938 - 1939, Varsovia

En 1936, Karski empezó a trabajar para el Ministerio de Asuntos Exteriores. El trabajo le abrió las puertas a la alta sociedad de Varsovia. Posteriormente, pasó más de un año en el extranjero, realizando prácticas en puestos diplomáticos en Ginebra y Londres.

En la noche del 23 de agosto de 1939, Karski recibió una orden secreta de movilización que puso fin a sus sueños de juventud.  

Karski recuerda la atmósfera después de la movilización y el estallido de la guerra en una entrevista con E. Thomas Wood. 
El 1 de setiembre de 1939, la guerra estalló. A las 5 a. m., aviones alemanes bombardearon las barracas de Oświęcim, donde fue trasladada la unidad de Karski. Unas horas más tarde, el subteniente y su batallón se retiraban hacia el este. 
Soldado alemán marcando un puesto fronterizo en la línea de demarcación alemana-soviética.

El 23 de agosto de 1939, se firmó en Moscú el Pacto de No Agresión germano-soviético secreto, que dividía a Europa del Este en esferas de influencia alemanas y soviéticas. Un protocolo secreto estableció las reglas de división de territorios como Polonia, Lituania, Letonia, Estonia, Finlandia y Rumania. Este pacto preparó el terreno para la invasión soviética de Polonia desde el este, mientras que el país estaba librando una guerra perdida contra el ejército de Hitler.

El Pacto Molotov-Ribbentrop (el pacto nazi-soviético) creó las condiciones para la invasión soviética de Polonia desde el este, mientras los polacos libraban una guerra contra el ejército de Hitler.

"[Estábamos abrumados por sentimientos de] vergüenza y deshonra. Todo sucedió tan rápido. La nación entera no estaba preparada".

Conversación de Jan Karski con el periodista Maciej Wierzyński en 1995
Karski recuerda cómo se derrumbó su percepción del poder de Polonia en su entrevista con E. Thomas Wood. 
Tomado como prisionero de guerra por el Ejército Rojo soviético, Karski escapó por poco de la masacre del bosque de Katyn.

El 17 de setiembre de 1939, el ejército soviético invadió Polonia. Karski y su batallón se dirigían a Tarnopol, Ucrania, cuando se encontraron con el Ejército Rojo. Los soviéticos prometieron cooperación, pero, al final, tomaron a los polacos como prisioneros de guerra y los enviaron a un campo en Kozielsk, Rusia. 

Los oficiales fueron tratados peor que los soldados. Cuando los alemanes y los rusos anunciaron un intercambio de prisioneros de guerra, sus reglas fueron estrictas, solo podían participar soldados. Sin dudarlo, Karski cambió su traje de oficial por el de un soldado y dijo que era un obrero de fábrica de Łódź. Esta artimaña le salvó la vida. Los oficiales polacos restantes fueron asesinados en masa en el bosque de Katyn, cerca de Smolensk (Katyn, Rusia) en uno de los crímenes de guerra más atroces. 

Karski saltó de un tren en movimiento para escapar del cautiverio alemán. Llegó a Varsovia a pie. Al igual que la mayoría de los polacos más brillantes y patrióticos, Karski se unió inmediatamente a la Resistencia polaca, el movimiento de resistencia en tiempos de guerra más grande e importante de la Europa ocupada.

En sus informes al Gobierno polaco en el exilio, Karski contó no solo sobre la escena política, sino también sobre la actitud de los ciudadanos comunes hacia los ocupantes, el espíritu de lucha de los polacos.

Karski empezó a trabajar para la Resistencia polaca a finales de 1939. Su gran inteligencia y excelente memoria lo llevaron a convertirse en uno de los varios emisarios elegidos entre el Gobierno polaco en el exilio y la Resistencia. Durante su primera misión en 1940, entregó informes sobre la situación en la Polonia ocupada al Gobierno polaco, y luego en Angers, Francia. Regresó con las pautas de organización del Gobierno para los líderes de la Resistencia. Karski memorizaba la información crucial y dictaba los informes al llegar a su destino.

Usando múltiples identidades falsas, medios de transporte e ingenio, y arriesgando su propia vida, Karski asumió cuatro misiones como mensajero de la Resistencia polaca: Misiones n.º 1 y 2, 1940: línea amarilla Varsovia-Angers-Varsovia; Misión n.º 3, 1940: línea azul Varsovia-Angers, abandonada en Demjata, Eslovaquia; Misión n.º 4, 1942: línea roja Varsovia-Londres vía Bruselas, París, Perpiñán, Barcelona, Madrid, Gibraltar.
En 1940, en su primera misión para el Gobierno polaco en el exilio en Angers, Francia, a Karski se le encomendó informar la situación general de Polonia bajo la ocupación. En este momento, alertó a las autoridades polacas de la grave situación de los judíos polacos.
Los anuncios oficiales nazis destinados a aterrorizar a los ciudadanos polacos impusieron severas restricciones en la vida diaria.

Karski informó los detalles de la situación al Gobierno polaco en el exilio. Bajo la ocupación nazi alemana, los ciudadanos polacos se enfrentaban al peligro de ser capturados y asesinados no solo debido a pertenecer a la Resistencia, sino también en las relaciones cotidianas. El racionamiento de alimentos obligatorio significaba hambre, y el mercado negro puso los productos de uso diario a disposición de aquellos que todavía tenían dinero.

Los ocupantes no solo trataron de minar la moral de los ciudadanos polacos, sino también de debilitar la nación polaca cultural y económicamente. Todas las instituciones de educación superior fueron cerradas, la educación en lengua polaca fue prohibida y se penaba con la muerte. Además, la incautación de bienes se practicaba a diario. En consecuencia, la vida bajo la ocupación significaba un temor constante de las redadas y ejecuciones al azar, de violar las nuevas normas y represalias nazis y la muerte subsiguiente.

El Gobierno polaco en el exilio en Angers, Francia, encomendó a Jan Karski que memorizara el proyecto de estructura de la Resistencia polaca, la división de las responsabilidades y las comunicaciones. El mensajero Karski transmitió todo el concepto a los líderes políticos en la Polonia ocupada, y sobre la base de estas directrices, tomó forma el primer y más importante movimiento de resistencia de Europa en tiempos de guerra.

Estructura del Estado secreto polaco y su relación con el Gobierno en el exilio, 1942

Karski partió a pie por los montes Tatra en una tercera misión de regreso a Angers, en junio de 1940, con la información reunida de los principales líderes de la Resistencia. Las condiciones climáticas eran terribles, por lo que se detuvo para pasar la noche en el pueblo eslovaco de Demjata, donde un anfitrión sobornado lo entregó a la Gestapo. Karski, que había sido detenido y torturado, intentó suicidarse para no traicionar los secretos, pero fue salvado y llevado a un hospital en Nowy Sącz, Polonia. Jan Slowikowski, un joven médico involucrado con la resistencia, y un grupo de coconspiradores, organizaron una fuga audaz.

Placa en conmemoración a las personas asesinadas por ayudar en la fuga de Karski de un hospital en Nowy Sącz

La desmoralización de los ciudadanos polacos comunes, una gran mayoría de ellos (70%) habitantes de las zonas rurales empobrecidas, fue frecuente. La vida bajo ocupación significaba sospecha, desconfianza y miedo constantes. Las relaciones polaco-judías, que eran tirantes antes de la guerra, disminuyeron constantemente a medida que los secuaces de Hitler iniciaron la implementación de la “Solución Final” en la Polonia ocupada.  

Los líderes de la Resistencia estaban al tanto de la actitud de muchos cristianos polacos hacia sus compatriotas judíos. Vieron el antisemitismo como una plaga en el país. Mediante folletos oficiales y publicaciones ilegales, advirtieron a aquellos que colaboraron en la ejecución del terror contra los judíos acerca de posibles consecuencias.

La Dirección de Resistencia Civil secreta emitió una "advertencia" a las personas que denunciaban a los judíos.
Karski recuerda su encuentro con los Wertheim, una familia judía, y cómo se hizo pasar por un "szmalcownik" (chantajista) para poder rescatarlos. 
Una proclamación oficial del Frente de la Resistencia por el Renacimiento de Polonia escrita por la mentora y confidente de Karski, Zofia Kossak, cofundadora de un grupo católico secreto llamado "Frente para el renacimiento de Polonia" y "Consejo de Ayuda a judíos" ("Zegota"), y autora de exitosos libros de ficción histórica. 

“El mundo mira esta atrocidad, más horrible que todo lo visto en los anales, y se queda en silencio… Este silencio no se puede tolerar por más tiempo. Cualesquiera sean sus motivos, son despreciables. Frente a los crímenes, no podemos permanecer pasivos. Aquel que permanece en silencio frente a la masacre, se convierte en un facilitador del asesino; aquel que no condena, consiente”.

Extracto de "Protest", escrito por Zofia Kossak 

El reglamento nazi alemán indicaba que aquellos que simplemente ocultaban información acerca de judíos escondidos, y más aún los ayudaban o escondían, enfrentaban consecuencias graves e incluso mortales. Toda la familia de la persona que ayudaba estaba en riesgo. 

El tercer decreto del Gobernador general Hans Frank acerca de las restricciones a la residencia en el Gobierno General y que introducía la pena de muerte por la ayuda prestada a judíos, 15 de octubre de 1941

Los nazis alemanes comenzaron las deportaciones en masa de judíos del gueto de Varsovia al campo de exterminio de Treblinka el 22 de julio de 1942. 

Judíos del gueto de Varsovia camino a Umschlagplatz, donde se los reunía para ser deportados al campo de exterminio de Treblinka.
Cuando Karski ingresó al Gueto, cerca de 300.000 judíos ya habían sido deportados.

En el otoño de 1942, Karski llevó a cabo su última y más importante misión, una que podría haber salvado a los judíos restantes de Polonia. Fue testigo de la continua destrucción de los judíos de Polonia, de manera que podía entregar un informe presencial de la “Solución Final”. Él se infiltró dos veces en el gueto de Varsovia para ver la difícil situación de los judíos.

"Ese no era el mundo. No era la humanidad. Era algún tipo de infierno", Karski le dijo a Claude Lanzmann 36 años después.

"Había cuerpos desnudos en la calle. Le pregunté a mi guía "¿Por qué están aquí?", y él respondió: "Bueno, tienen un problema. Si un judío muere y sus familiares quieren hacer un entierro, tienen que pagar impuestos. Entonces, solo los echan a la calle porque no pueden costearlo. Luego, dicen 'cada trapo cuenta', así que toman sus ropas".

Karski describió su visita al Gueto a Claude Lanzmann en 1978

Los líderes judíos que infiltraron a Karski en el Ghetto hicieron los arreglos para que visitara un campo de tránsito nazi alemán y allí presenciara cómo los judíos eran hacinados en trenes para ser enviados a su muerte. Karski entró disfrazado en el campo de tránsito de Izbica. Durante años pensó que había estado en el campo de concentración de Belzec, como lo describió en su libro de 1944, "Historia de un estado secreto". Más tarde, recordó esa experiencia terrible en su entrevista para “Shoah” de Lanzmann.

Karski recuerda su visita a Izbica en su entrevista con el cineasta francés Claude Lanzmann, 1978. 
Judíos hacinados en un tren hacia Treblinka en el Umschlagplatz, Stawki Street, Varsovia 1942
Karski describe los métodos de los nazis alemanes en la "Solución Final" a Claude Lanzmann. 

"Ellos los empujaban hacia los vagones con las culatas, con disparos. Levantaban sus cuerpos y los empujaban de la cabeza hacia los vagones. Con dos vagones llenos, el tren se movía. Yo estaba asqueado".

A pesar de las inmensas dificultades y usando múltiples identidades falsas, medios de transporte e ingenio, Karski llegó a Londres a finales de noviembre. Allí preparó detallados informes escritos para la sede en Londres del Gobierno polaco en el exilio e informó al Secretario de Asuntos Exteriores británico Anthony Eden. Luego, los superiores de Karski lo enviaron a Washington, donde se reunió con el presidente Franklin Roosevelt durante una hora. Él suplicó a ambos líderes que detuvieran el Holocausto. Lamentablemente, su mensaje llegó, en gran parte, a oídos sordos. 

Una nota a los Gobiernos Aliados y neutrales sobre el exterminio en masa de los judíos en la Polonia ocupada por Alemania, 10 de diciembre de 1942

El 10 de diciembre de 1942, el Ministerio Polaco de Asuntos Exteriores presentó una nota a los gobiernos de las Naciones Unidas que describía la masacre de la nación judía en la Polonia ocupada. Entre otros informes, esta nota se basaba en el informe presencial de Karski. 

Después de una semana, los Aliados condenaron formalmente la política alemana de exterminio de los judíos en Europa. El Secretario de Asuntos Exteriores británico, Anthony Eden, leyó los términos de la declaración en la Cámara de los Comunes y los miembros permanecieron en silencio como muestra de un apoyo unido a esta. La BBC transmitió la Declaración en el noticiero de la noche.

“Luego de que numerosos informes procedentes de Europa lograran llamar la atención de los 12 Gobiernos Aliados y les hicieran notar que las autoridades alemanas, no satisfechas con negar los derechos humanos más elementales a las personas judías en todos los territorios sobre los que se extiende su dominio bárbaro, ahora están poniendo en práctica la reiterada intención de Hitler de exterminar al pueblo judío en Europa... Los Gobiernos mencionados y el Comité Nacional de Francia condenan en los términos más enérgicos esta bestial política de exterminio a sangre fría. Declaran que tales eventos solo pueden reafirmar su resolución solemne de garantizar que los responsables de estos crímenes no escapen al castigo y de seguir adelante con las medidas prácticas necesarias para tal fin”.

Declaración de los 12 Gobiernos Aliados sobre la responsabilidad en el exterminio de los judíos, 17 de diciembre de 1942

Karski relató su impactante testimonio a docenas de personas, entre ellas, políticos, periodistas y escritores, a los líderes del Mundo Libre. Informó al Secretario de Asuntos Exteriores británico, Anthony Eden; al Secretario de Estado de EE.UU., Cordell Hull; a Felix Frankfurter de la Corte Suprema de Justicia; e, incluso, al Presidente de EE.UU. Franklin D. Roosevelt. El emisario rogaba a los líderes que actuaran. Al transmitir el pedido de los líderes judíos, entregaba un informe detallado de lo que había visto. “Yo era una cámara”; “yo era una máquina”; “yo era como un disco de gramófono”, afirmaba más tarde. 

Jan Karski en 1943

“Yo era como un disco de gramófono”.

Lo que Karski solía decir más tarde 
Karski recuerda uno de sus encuentros más memorables: con Szmul Zygielbojm, un miembro del Consejo Nacional del Gobierno polaco en el exilio.
Pocos meses después de la reunión entre Karski y Szmul Zygielbojm, en abril de 1943, los judíos del Gueto de Varsovia se levantaron en una revuelta conocida como el Levantamiento del Gueto de Varsovia. Con armas ligeras y escasas, se mantuvieron levantados durante tres semanas. Pero, a mediados de mayo de 1943, el enemigo quemó todo el gueto y a todos los que estaban dentro. No quedó nada más que ruinas en llamas.

Szmul Zygielbojm se quitó la vida en Londres. Dejó una carta que decía que su suicidio fue una protesta contra la pasividad de los Aliados hacia el destino de los judíos, con la esperanza de que su muerte salvaría la vida de algunos de los judíos restantes. 

"El problema judío durante la Segunda Guerra Mundial es la muerte de Zygielbojm. Esto es lo que muestra esa total impotencia, esa indiferencia del mundo".
Carta de despedida de Szmul Zygielbojm, 11 de mayo de 1943
El 28 de julio de 1943, Karski informó al Presidente Franklin D. Roosevelt sobre la situación en la Polonia ocupada y la terrible situación de la nación judía.
El Presidente Franklin D. Roosevelt

Al igual que Jan Karski, todo el mundo esperaba que el presidente Franklin D. Roosevelt, uno de los señores de la humanidad, pudiera detener el Holocausto y salvar a los judíos restantes utilizando el poder de las fuerzas armadas de su país, como comandante en jefe. Sin embargo, no fue sino hasta más avanzada la guerra que el gobierno de EE.UU. tomó medidas y estableció la Junta para los Refugiados de Guerra, la cual, luego, rescató a, aproximadamente, 200.000 judíos europeos.

En 1943, Karski se reunió con Felix Frankfurter de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos. Karski estaba devastado por cómo este juez de los hombres se negaba a aceptar la posibilidad de la crueldad humana en una escala monumental.

“Mi mente, mi corazón están hechos de tal manera que no puedo aceptarlo. Soy un juez de los hombres. Conozco la humanidad. Conozco a los hombres. ¡Imposible! ¡No! ¡No!”.

Comentario de Felix Frankfurter luego de oír el informe de Karski 

Debido a que su identidad había sido descubierta por los nazis alemanes, Karski no pudo regresar a Polonia. Entonces, el Gobierno en el exilio le dio una nueva misión: convencer a Hollywood para hacer una película sobre el esfuerzo de guerra polaco, con el fin de convencer a la opinión pública sobre una Polonia amenazada por la dominación soviética. Después de que la película no llegara a materializarse, Karski empezó a trabajar día y noche en un libro sobre la Resistencia Polaca y su experiencia durante la guerra. “Historia de un estado secreto” fue publicado en EE.UU. por Houghton Mifflin y se convirtió en una sensación de la noche a la mañana, vendiendo 400,000 copias. Fue traducido rápidamente al francés, sueco, noruego e islandés.

Primera edición de "Historia de un estado secreto".

Cuando "Historia de un estado secreto" se convirtió en un éxito de ventas, Karski fue invitado a dictar conferencias, en todo EE.UU. y Canadá, sobre la Resistencia Polaca y la situación en la Polonia ocupada por los nazis. Entonces, de la noche a la mañana, la situación cambió.

Karski dictó conferencias sobre la Resistencia Polaca en todo EE.UU. y Canadá.

En 1945, el gobierno de EE.UU. reconoció el nuevo gobierno títere polaco impuesto por los soviéticos en Lublin. Por orden del “Tío Joe” Stalin, se intentó esconder a Karski y la Polonia que representaba. En Polonia, bajo la dominación soviética, no había lugar para la oposición. Por consiguiente, todos los combatientes que sobrevivieron del Estado secreto fueron etiquetados como los "enanos divididos de la reacción" y eliminados despiadadamente por la nueva élite gobernante.   

Jan Karski en 1943

Al no poder volver a Polonia, Karski empezó su nueva vida en Estados Unidos. Pasó apuros, renovando viviendas para complementar sus ingresos. Fue invitado por el presidente de la Universidad de Georgetown, Edmund A. Walsh, a seguir una carrera académica. Georgetown se convirtió en el hogar de Karski por más de 40 años: trabajó como profesor en la Escuela de Servicio Exterior, donde influyó en las generaciones de futuros líderes.  

En 1952, Jan Karski obtuvo su doctorado en la Universidad de Georgetown. 

En 1965, Jan Karski se casó con la bailarina y coreógrafa polaca-judía, Pola Nireńska, el amor de su vida. La mayor parte de su familia judía fue asesinada en campos de exterminio durante la guerra. Solo Nireńska y sus padres lograron escapar. Ella se fue de Polonia a comienzos del período entreguerras, siguiendo su sueño de convertirse en bailarina, mientras que sus padres emigraron a Palestina en la década de 1930, debido a que presentían la amenaza a los judíos de Europa que se avecinaba. 

Nireńska se bautizó como católica justo antes del matrimonio. Karski, más tarde, recordó que a su esposa le gustaba el hecho de que, en el catolicismo, Dios escogió a una judía para ser la madre de su Hijo amado. 

Por más de 30 años, Karski se mantuvo en gran medida en silencio acerca de su experiencia en la II Guerra Mundial. Solo a través de la persistencia del cineasta francés Claude Lanzmann, que hizo un documental sobre el Holocausto, Karski aceptó contar su historia a un público más amplio. 

La entrevista de ocho horas creó las condiciones para la "segunda misión" de Karski: hablar acerca del Holocausto y la inacción de los líderes del Mundo Libre. Como profesor, hizo hincapié en la importancia de la conciencia individual y los valores, y denunció el pragmatismo despiadado de las naciones, las organizaciones y los estados.

En "Shoah", de Claude Lanzmann, Karski contó su historia a un público más amplio, después de más de 30 años.

"No vuelvo a mis recuerdos... no hablo sobre eso". 

A principios de la década de 1980, Karski empezó su "segunda misión": recordar al mundo acerca de la indiferencia de los Aliados.

“El Señor me asignó el papel de hablar y escribir durante la guerra, cuando, como me parecía a mí, esto podría ayudar. Pero no lo hizo. Cuando la guerra llegó a su fin, me enteré de que los gobiernos, los líderes, los académicos, los escritores no sabían lo que había estado ocurriendo a los judíos. Los tomó por sorpresa. El asesinato de seis millones de inocentes era un secreto, un ‘secreto terrible’. Entonces me convertí en judío. Pero yo soy un judío cristiano, soy católico practicante. Mi fe me dice que el segundo Pecado original fue cometido por la humanidad: por comisión u omisión, o ignorancia autoimpuesta, o falta de sensibilidad, o interés propio, o hipocresía, o cruel racionalización. Este pecado perseguirá a la humanidad hasta el fin de los tiempos. Me persigue a mí. Y yo quiero que así sea”.

Declaración de Karski en la Conferencia Internacional de Liberadores (International Liberators Conference) en 1981

En junio de 1982, Jan Karski plantó su árbol en la Avenida de los Justos entre las Naciones, en el Monte del Recuerdo en Jerusalén. En los años siguientes, se le otorgaron muchos honores significativos: el Premio ‘Courage to Care’ de la Liga Antidifamación (1988, que en 2012 recibió el nombre de Premio 'Courage to Care Jan Karski'), el Premio Pío XI (1990), la Medalla de la Liberación Eisenhower (1991), la Medalla Wallenberg (1991) y la Medalla Presidencial de la Libertad (2012) otorgada por el presidente Barack Obama.

El 7 de junio de 1982, Yad Vashem reconoció a Jan Karski como Justo entre las Naciones.
El 12 de mayo de 1994, el profesor Karski fue nombrado ciudadano honorario de Israel.

"Ahora, yo, Jan Karski, nacido Kozielewski , un polaco, un estadounidense, un católico, ¡también me he convertido en un israelita! Gloria, Gloria in excelsis Deo. Este es el día de más orgullo y más significativo de mi vida. A través de la ciudadanía honoraria del Estado de Israel, he llegado a la fuente espiritual de mi fe cristiana".

Palabras de Karski al aceptar la ciudadanía honoraria de Israel en 1994 

El profesor Karski fue un hombre justo, un verdadero héroe nacional libre de cualquier forma de chovinismo; él era “el orgullo y la nobleza de los polacos de antaño”, como afirmó Adam Michnik al recibir el premio Jan Karski Eagles Award. 

En las décadas de 1980 y 1990, el profesor se involucró en la reducción de la penosa brecha entre polacos y judíos en América y en todo el mundo, trabajando en el diálogo judío-polaco después de la guerra. Karski tuvo el valor de ir contra la corriente, no vaciló en criticar el comportamiento de los compatriotas polacos y de la política de Polonia.

En 1989, se desintegró el comunismo, primero, en Polonia y, luego, en el resto de Europa Central. El declive comenzó en 1980 con el establecimiento de Solidarność (Solidaridad), los sindicatos de trabajadores libres, que fueron inspiración de Juan Pablo II, y el trabajo persistente de la oposición prodemocrática en Polonia. Karski, que era persona non grata en la República Popular de Polonia, finalmente obtuvo el reconocimiento que merecía. 

Lech Wałęsa llevado en triunfo por sus seguidores luego del registro del sindicato Solidaridad, 10 de noviembre de 1980.
Cartel para las elecciones polacas del 4 de junio de 1989, las primeras elecciones en la nueva Polonia democrática. 
En 1995, Karski recibió el más alto galardón civil polaco del Presidente Lech Wałęsa: el Águila Blanca.
La Escuela de Servicio Exterior de la Universidad de Georgetown, donde Karski enseñó la historia del comunismo y los asuntos mundiales por 40 años, es una de las principales universidades para jóvenes estadounidenses y estudiantes internacionales que están interesados ​​en la política internacional y los asuntos mundiales. Muchos de los más prominentes líderes políticos, empresariales y de la comunidad de hoy en día, fueron estudiantes de Karski.

Karski murió el 13 de julio de 2000, pero su legado perdura. Mientras jóvenes y adultos necesiten aprender acerca de los horrores del Holocausto, que tuvieron lugar en la Polonia ocupada devastada por la guerra, la misión de Karski continúa. La necesidad de la sabiduría de Karski perdura en todo el mundo en la medida que la gente busca inspiración y guía sobre cómo actuar cuando las condiciones son las peores. Ellos aprenden cómo ser mensajeros de la verdad. Jan Karski, Héroe de la humanidad, nos llama a cada uno de nosotros a actuar en nombre de los pueblos oprimidos en todas partes.

Muchas personas e instituciones han puesto sus corazones y almas en la conmemoración del Profesor Karski y sus acciones; hoy en día, estas iniciativas están proliferando. El Museo de Historia Polaca en Varsovia está a cargo del programa Jan Karski - Unfinished Mission (Misión no terminada) en colaboración con la Jan Karski US Centennial Campaign, que se convirtió en la Jan Karski Educational Foundation. El objetivo de estas actividades de colaboración es poner en relieve a este gran hombre y propagar el legado de Karski con actividades educativas internacionales, eventos públicos y presentaciones artísticas hasta el año del centenario de su nacimiento en 2014 y en el futuro.

Jan Karski, marzo de 2000
El exministro de Asuntos Exteriores polaco Adam Daniel Rotfeld acepta, en nombre de Jan Karski, la Medalla Presidencial de la Libertad del presidente de EE.UU., Barack Obama, 29 de mayo de 2012

“Debemos contar a nuestros hijos acerca de cómo se permitió que ocurra este mal, porque mucha gente sucumbió a sus más oscuros instintos, porque muchos otros se quedaron en silencio. Pero también debemos contarles acerca de los Justos entre las Naciones. Y entre ellos se encontraba Jan Karski, un joven polaco católico, que vio cómo los judíos eran puestos en vagones de ganado, que vio los asesinatos y que contó la verdad, hasta llegar al propio presidente Roosevelt. Jan Karski murió hace más de una década. Pero hoy, estoy orgulloso de anunciar que esta primavera lo honraré con el más alto honor civil de Estados Unidos, la Medalla Presidencial de la Libertad”. 

Presidente de EE.UU., Barack Obama, 23 de abril de 2012, United States Holocaust Memorial Museum
Créditos: Historia

Curation — Dorota Szkodzińska, Polish History Museum
Edition — Wanda Urbańska, director of the Jan Karski US Centennial Campaign
Under the supervision of — Ewa Wierzyńska, leader of Jan Karski. Unfinished Mission program, Polish History Museum
IT support — Artur Szymański 
We would like to thank all partners in the project: — The Museum of the City of Łódź, The Jewish Historical Institute in Warsaw, E. Thomas Wood, Carol Harrison, Hoover Archives, The United States Holocaust Memorial Museum.
Exhibit's origins — The exhibit is one of the projects of Jan Karski. Unfinished Mission program run by Polish History Museum. More information on www.JanKarski.org and www.JanKarski.net.

Créditos: todo el contenido multimedia
En algunos casos, es posible que la historia destacada sea obra de un tercero independiente y no represente la visión de las instituciones que proporcionaron el contenido (citadas a continuación).
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