abril de 2017 - agosto de 2018

Conservar, mantener y difundir Baelo Claudia

Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia

Homenaje a Gaspar Perea, un trabajador excepcional

Los primeros pasos: la conciencia de conservar Baelo
Un documento fechado en 1889 nos ilustra sobre las primeras instrucciones para la conservación de Baelo Claudia. Su autor, el arquitecto Amadeo Rodríguez, en calidad de ponente en la Comisión del Museo Arqueológico y de Monumentos Históricos Artísticos de Cádiz, informa sobre la conveniencia de proseguir las excavaciones arqueológicas comenzadas años atrás (1870) por D. Félix González, capitán de aduanas destinado en el puesto de Bolonia, y por D. Rodrigo de Lara Villasante, Vicecónsul de Dinamarca en Tarifa, como medida para evitar el continuo expolio al que se encuentra sometido el yacimiento. Asimismo, propone la adquisición de los terrenos por los medios que la ley determine.
El porqué de esta exposición
El Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia desempeña una serie de funciones que constituyen el marco de la gestión de cualquier Bien de Interés Cultural, a saber: la investigación, la protección, la conservación y la difusión. Todas son importantes al mismo nivel, ya que son complementarias y nos permiten alcanzar los objetivos que nos marcan la legislación estatal y autonómica: trasladar el legado que nos ha llegado del pasado, incrementándolo para las generaciones futuras. Esto resume la importancia de nuestro trabajo. En el ámbito de estas funciones, unos trabajos tienen mayor visibilidad que otros y, si no se realizan de forma eficaz, no podemos cumplir el objetivo de presentar estos bienes a la colectividad de forma digna y comprensible. Nos referimos con ello a la conservación y el mantenimiento.
Las primeras excavaciones y el posterior abandono de las "ruinas"
Las excavaciones de Pierre Paris y Jorge Bonsor en Baelo Claudia, desarrolladas entre 1917 y 1921, constituyen el primer proyecto arqueológico internacional llevado a cabo en la Península Ibérica. Sus resultados fueron publicados en francés, en dos volúmenes. El primero en 1923, dedicado a la ciudad y sus dependencias, y el segundo en 1926, dedicado a la necrópolis. Los trabajos de Paris y Bonsor supusieron el reconocimiento de la ciudad de Baelo Claudia y, asimismo, el motivo de que las autoridades españolas tomaran conciencia de su importancia y la declararan, en 1925, Monumento Histórico Nacional. Sin embargo, esta declaración, en contra de lo que podría suponerse, no sirvió para que la administración se hiciese cargo del yacimiento, cayendo en el olvido y abandono, incluso para el mundo científico, y convirtiéndose en lugar de expolio por parte de curiosos y coleccionistas.
Sin embargo, esta declaración, en contra de lo que podría suponerse, no sirvió para que la administración se hiciese cargo del yacimiento, cayendo en el olvido y abandono, incluso para el mundo científico, y convirtiéndose en lugar de expolio por parte de curiosos y coleccionistas.
El inicio de los trabajos de conservación
Los primeros trabajos de restauración se producen en la década de los años setenta del siglo pasado. Es entonces cuando se llevan a cabo las primeras intervenciones de conservación. A partir de estos mismos momentos, se iniciaron trabajos de mantenimiento de menor alcance, que incluían limpiezas periódicas y desbroces, que fueron decisivos para la conservación preventiva del yacimiento.
Expropiar para conservar
En 1970, las autoridades españolas iniciaron un ambicioso programa de expropiaciones de los terrenos donde se ubicaban los restos arqueológicos, declarando previamente los terrenos como de utilidad pública, mediante el Decreto 3839/1970 del 31 de diciembre, a efectos de expropiación forzosa. Estas actuaciones permitieron, de manera paulatina, el traslado del poblado de Bolonia, ubicado sobre el barrio meridional de Baelo Claudia, al nuevo núcleo cercano del Lentiscal. Sin embargo, hoy día, en pleno siglo XXI, aún perviven reminiscencias de ese viejo poblado, en el sector sureste de la ciudad romana, que son un freno para el desarrollo futuro del yacimiento, impidiendo su investigación, y afectando muy negativamente a la conservación de los restos arqueológicos.
La creación del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia y el inicio del programa de conservación y mantenimiento continuado (1989-2017)
En estos años, la conservación preventiva y el mantenimiento pasan a ser una prioridad, pero sin dejar de lado la investigación y la difusión, que se ven potenciadas sobre todo a partir del año 2005, cuando se inicia una nueva singladura en el yacimiento con nuevos proyectos generales de investigación que sitúan, hoy día, a esta pequeña ciudad hispanorromana como referente de la arqueología romana a nivel internacional. Limpiezas, desbroces de pasto y vegetación, vallado de la Zona Arqueológica y drenajes, entre otras actuaciones, han sido y son fundamentales para ejercer una tutela efectiva sobre Baelo Claudia.
Acciones (1989-2017)
A lo largo de estos años, se han llevado a cabo trabajos de conservación relevantes, como los ejecutados bajo la dirección del arquitecto Emilio Rivas, destinados a la rehabilitación de los drenajes del foro y restauración de algunos de los muros de las tiendas del foro y de la trasera de los templos capitolinos. Posteriormente, el también arquitecto José Mª. Pérez Alberich, dirigió obras de emergencia en el teatro y en los revestimientos de los muros de las factorías de salazones.

Paralelamente, se consolidaron y trataron algunas superficies estucadas en el templo de Isis, las termas urbanas y la Basílica. Durante 1997-98, se realizaron trabajos de consolidación y restitución de los sectores más deteriorados de la muralla oriental del yacimiento, presentando especial singularidad las actuaciones realizadas en la Puerta de Carteia, que han permitido recuperar parte de su volumen y alzado.

Estudios
Dentro de las actuaciones de conservación preventiva, es de destacar el estudio y diagnosis llevado a cabo por un equipo interdiciplinar del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, dirigido por Cesáreo Sáiz, en el marco de un convenio suscrito con la Consejería de Cultura. Dicho trabajo, denominado “Estudio de los procesos de alteración de los materiales pétreos, estucos y hormigones del Conjunto Arqueológico de Claudia”, supuso un hito importante para la conservación, ya que sus conclusiones han constituido un autentico plan director para garantizar la preservación de los espacios arqueológicos ante los procesos naturales de erosión.
Los grandes proyectos: la intervención en la Basílica
Tras los primeros trabajos de los años setenta, de restitución de seis columnas y una de sus puertas, en el 2001 se continuó con la recolocación de fustes y capiteles, dando al edificio una notable mejora en su comprensión, que se vio incrementada con la colocación de una copia de la escultura del emperador Trajano, cuyo original (hoy depositado en el Museo de Cádiz) fue descubierto en 1980 durante las excavaciones de la Casa de Velázquez en este edificio.
Los grandes proyectos: la restauración del Capitolio
Realizada entre los años 1973-74 por el arquitecto Alfonso Jiménez, tuvo su mayor exponente en el templo central o de Júpiter, donde se restauró el podium hasta el nivel de arranque de las basas de las columnas, y se le dotó de una escalinata con doce peldaños. Además de esta actuación, se llevaron a cabo entibamientos y refuerzos en los muros traseros para impedir el desplome de edificios colindantes.
Los grandes proyectos: la conservación preventiva del Teatro
En el año 1973, el teatro es también objeto de obras de conservación por parte del arquitecto Alfonso Jiménez, que realiza apuntalamientos urgentes en las bóvedas y graderío para evitar desplomes y hundimientos. En estos trabajos, se procede también a eliminar construcciones parásitas, que habían aprovechado parcialmente sus bóvedas como establos y bodega.

1992 - 2010

En el año 2000, un proyecto del arquitecto Fernando Visedo interviene, por un lado, en su impermeabilización y drenaje, y por otro, en la consolidación y la estabilización estructural. La visión y comprensión del edificio mejora, aunque a costa de la alteración de algunos sectores (cávea y fachada trasera).

La actuación medioambiental del año 2000
En diciembre de 1999, la Consejería de Medio Ambiente inició la ejecución de un Plan de mejoras medioambientales por un periodo de ejecución de dos años. El resultado en su momento fue espectacular y transformador, tanto del paisaje, con reforestaciones de especies autóctonas, como de la propia ciudad romana, con la creación de caminos de grava en el itinerario de visitas sobre el trazado ortogonal de la ciudad, que ayudó a comprender la planificación urbanística de la ciudad, aunque sin llegar a restituir el ancho real de cada calle e incluso con cierta desviación en su orientación. Sin embargo, las intervenciones más positivas de este proyecto no son visibles, ya que se refieren especialmente a las obras de drenaje de las aguas pluviales que actuaban directamente a favor de la conservación del yacimiento.
Acciones en el paisaje Cultural de la Ensenada de Bolonia
Redactado y dirigido por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, y financiado por el 1% cultural del antiguo Ministerio de Medio Ambiente, este proyecto surge como desarrollo de la Guía del Paisaje Cultural de la Ensenada de Bolonia, redactada por el mencionado Instituto en el año 2007. El proyecto incluyó cuatro acciones: la intervención paisajística del borde del Conjunto Arqueológico; la adecuación del Conjunto Arqueológico al nuevo centro de visitantes; el itinerario cultural del mirador del puerto de Bolonia-tumbas cristianas de Betis-Betín, y la musealización de la necrópolis de los Algarbes. Los objetivos de las dos acciones que contemplan la ciudad de Baelo Claudia, persiguieron subsanar el desencuentro entre la realidad arqueológica y su plasmación en el itinerario de visitas ejecutado entre los años 1999 y 2000.

El resultado ha sido un nuevo circuito de visitas, fiel reflejo del urbanismo romano conservado en Baelo Claudia. Se ha eliminado el aspecto ajardinado que presentaba y se han sustituido todos los elementos de protección (cerramientos y barandillas,) además de incorporar una nueva cartelería en línea con los acabados del edificio-museo inaugurado en el año 2007.

Labores de mantenimiento en el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia
La dotación de personal estable en el Conjunto Arqueológico, desde su creación en 1989, ha supuesto un cambio radical a favor de la conservación del yacimiento. De labores estacionales de limpieza y control de pasto, se pasó a una etapa de mantenimiento ininterrumpido que ha revalorizado tanto los edificios arqueológicos, como su entorno natural, ya que la totalidad de Baelo Claudia se ubica dentro del Parque Natural del Estrecho.

Muchas personas dedicaron y dedican en la actualidad su vida profesional al mantenimiento de Baelo Claudia, ejerciendo una labor muy importante e imprescindible, pasando esa línea del cumplimiento requerido a una optimización de sus funciones, porque para ellos Baelo Claudia no era ni es un puesto de trabajo más, sino más bien una forma de vida, de servicio público, de vinculación con su entorno natural, que se traduce en un desempeño de sus funciones por encima de lo habitual.

Gaspar Perea. In memoriam
Si empezamos esta muestra con una fotografía de nuestro compañero Gaspar Perea, sólo podía finalizar con un ámbito temático dedicado a su persona. Excelente trabajador y mejor persona, durante muchos años formó parte de la plantilla del personal de mantenimiento de Baelo Claudia, dando lo mejor de su faceta de trabajador y de persona afable entregada a su trabajo y compañeros. Su buen hacer y su bondad fueron su bandera durante todo el tiempo que estuvo entre nosotros.

Desempeñó funciones de jardinería, limpieza de los edificios arqueológicos, albañilería, asistencia en excavaciones arqueológicas, participación en actividades de difusión y un largo etcétera. Gaspar siempre estaba dispuesto a participar en favor de la mejora del centro. Su disponibilidad era continua y su dedicación excedía en mucho lo que pudiera establecer cualquier jornada laboral. Para él, la gente de Baelo Claudia era también su familia, y con él hemos compartido días y días inolvidables de compañerismo y amistad. Las piedras milenarias de Baelo Claudia y todos los que tuvimos la suerte de tenerlo como compañero, nunca le olvidaremos.

Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia
Créditos: reportaje

"Conservar, mantener y difundir - Homenaje a Gaspar Perea"
Museo del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia. Sala de exposiciones temporales. Abril 2017 - Agosto 2018.

ORGANIZA

JUNTA DE ANDALUCÍA
Consejería de Cultura
Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia

DISEÑO, TEXTOS, DOCUMENTACIÓN GRÁFICA Y MAQUETACIÓN

Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia:

Francisco Javier Rojas Pichardo
Ángel Muñoz Vicente
José Ángel Expósito Álvarez
María Luisa Millán Salgado

Fotos de la sección Las primeras excavaciones y el posterior abandono de las "ruinas": Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla.

TRADUCCIÓN

Paul Ritchie
Francisco Javier Rojas Pichardo

Créditos: todos los contenidos multimedia
En algunos casos, el reportaje destacado es obra de un tercero independiente y no siempre representa los puntos de vista de las instituciones indicadas a continuación, que son las que han proporcionado el contenido.
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