Ahora es para siempre. Para un retrato de Frida Kahlo reencontrado

Museo Dolores Olmedo

Conoce más sobre la amistad entre Frida Kahlo y Alejandro Gómez Arias, y el retrato que ella le obsequió 30 años después de haberlo pintado.

Un amor de juventud
Se trata de un cuadro íntimamente ligado con la biografía de la pintora, porque es el retrato del amor de su juventud: Alejandro Gómez Arias, quien inexplicablemente faltaba entre los amigos de Frida Kahlo a retratar con amor. Fue encontrado en un armario de la familia Gómez Arias, el cual evidentemente nunca fue abierto - escondido egoístamente, pero firmado indudablemente por la mano de Kahlo y fechado en 1928 con una inscripción preciosa. 

Alex,
con cariño pinté tu retrato que es el de mi camarada de siempre.
Frieda Kahlo 1952.
Treinta años después.

Frida lo había enviado como recuerdo a su inovlidable amor de juventud, su más íntimo amigo, 2 años antes de su muerte, 34 años después de haberlo pintado. En aquel entonces firmaba su nombre en la versión alemana: "Frieda". Su nueva firma es la que pone por primera vez en 1927 en el Retrato de Miguel N. Lira: Frida sin la "e". Por lo visto, Alejandro lo había guardado en aquel armario y no había vuelto a sacarlo, por lo que sobrevivió decenas de años hasta que fue encontrado en 1994.

Alejandro también fue testigo del accidente de Frida y por lo tanto la única persona que presenció el momento a partir del cual su vida tomó para siempre un rumbo diferente y trágico.

Después del accidente
Es sabido que Frida Kahlo empezó a pintar hasta después de su accidente encerrada en la casa de Coyoacán, hace sus primeros intentos para pintar y dibujar, y retrata a sus amigos. 

El primer autorretrato aparece en 1926. Lo pinta para Alejandro, quien es su amigo desde los tiempos de estudiantes en la Escuela Nacional Preparatoria. Esa amistad se había convertido en una profunda relación amorosa.

Su autorretrato llegó a ser su "alter ego". Le infundió la fuerza mágica que debía expresar su amor a Alejandro. El cuadro mismo era un mensaje de amor. Frida Kahlo nunca volvió a pintarse tan etérea, tan cariñosa y al mismo tiempo, tan distante. Su mensaje tuvo éxito. El amor volvió a renacer entre ellos.

Atrás escribió en alemán "Heute ist immer noch" - ahora es para siempre- y lo firmó con su nombre en la versión alemana "Frieda". La frase es el efecto de una ´formula de conjuro. Recuerda al talento de Frida como escritora y poetisa. Esta frase contiene toda la esperanza de los que se aman: que el presente se convierta en eternidad.

Alejandro era el hombre que llegó a ser el centro de su vida después del accidente. Su desesperación se revela en muchas cartas publicadas en biografías sobre Frida Kahlo. Son gritos de socorro que dirige a Alejandro. Él es su única esperanza de vida.

Amistad duradera
Frida ni enseñó ni envió el cuadro a Alejandro, no obstante que la amistad siempre perduró. Siguieron intercambiando cartas. Alejandro era el confidente de sus dolores, de sus sufrimientos, de su soledad. En este aspecto, nunca cambió su relación. Es el primero a quien escribe después de su difícil operación en 1946 y en su carta dibuja los cortes de la operación como antes, cuando por carta se representa como niña llorando a través de dibujos infantiles y conmovedores. 

Una y otra vez aparecen testimonios de su amistad y respeto mutuo. Durante la época en que, a través de André Breton se relaciona con el surrealismo, se divierte en la elaboración de diversos objetos. Le regala uno de ellos a Alejandro: un globo que adorna con flores y mariposas. Tiempo después le pide que se lo devuelva para pintarlo de rojo. La manifestación de alegría se convierte en dolor.

Cuando en 1952 manda el retrato a Alejandro con la inscripción diciendo que siempre será su amiga, lo hace por el recuerdo. Al enviarle su retrato lo complementa al mismo tiempo con su propio autorretrato que le había regalado en 1926, para siempre estar en el presente, en la conciencia de Alejandro. Ambos retratos fueron así reunidos en un solo cuadro doble de los jóvenes amantes. Lo que no pudo ser en la vida se evoca en la pintura.

Desde el punto de vista de la historia del arte, Frida Kahlo se une así a una gran tradición de la pintura europea. Retratos de compromiso en forma de cuadros dobles son conocidos desde los principios del renacimiento. El retrato de compromiso de los pintores ha conducido en Rembrandt y Rubens a los más grandiosos ejemplos de la pintura y general. Marc Chagall y Bella cerraron gloriosamente esta iconografía. Los retratos de Frida y Alejandro están guardados de ahora en adelante dentro de esta iconografía personal.

Créditos: Historia

Texto por Erika Billeter.
Traducido por María Reisse.
Publicado en "Frida Kahlo. Heute ist immer noch. Ahora es para siempre", catálogo de exposición por el XXV aniversario de la Galería Arvil.

Créditos: todo el contenido multimedia
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