Una selección de piezas de la colección de motocicletas Montesa más completa del mundo.

Los orígenes de la colección: la marca Montesa
En 1944, ante la previsión de normalización en el suministro de carburantes en la España de la postguerra, Pere Permanyer trasladó su negocio de autogasógenos a un local más amplio de la calle Córcega de Barcelona con previsión de emprender un proyecto para la fabricación de motores para motocicletas. Es  en la sede de la calle Córcega donde finalmente, no solamente se harán motores, sino también motocicletas enteras, la nueva marca se llamará Montesa y  su primer diseño tendría como base una motocicleta Motobecane de fabricación francesa. Este modelo en tres versiones diferentes se presentó en la Feria de Muestras de Barcelona del año 1945.   Dos años después, Permanyer liquidaría su empresa de gasógenos y se formalizaría la sociedad “Permanyer S.A. de Industrias Mecánicas”, participada en un 89% por Pere Permanyer y en un 11% por Francesc X. Bultó, para la fabricación de motocicletas bajo la nueva marca Montesa.
Las motocicletas de carretera
El crecimiento en la demanda de motocicletas y una nueva ampliación de capital permiten a Montesa el traslado de la fábrica a unas nuevas instalaciones situadas en la calle Pamplona del barrio de Poblenou de Barcelona. En poco tiempo Montesa pasa a ser la primera marca de motocicletas española en tener presencia en todo el Estado. Sus modelos serán cada vez más habituales en las carreteras de todo el país.

Primer modelo de la marca denominado A 45. Este era el modelo en versión femenina o "eclesiástica".

Modelo masculino del A-45, las únicas diferencias se encuentran en el cuadro en forma de "V" y en el depósito de gasolina.

Un modelo D-51 en la calle Pau Clarís de Barcelona.

El siguiente modelo D-51 incorpora importantes mejoras como la horquilla telescópica, los frenos de aleación en lugar de chapa, un nuevo depósito de gasolina y el característico color rojo de la marca.

Con el modelo Brío Montesa comienza a utilizar el color rojo que a partir de entonces será característico de la marca.

La Brío 90 cambia la posición del carburador detrás del cilindro y abandona la arcaica posición lateral de los modelos anteriores.

El crecimiento en la demanda de motocicletas y una nueva ampliación de capital permiten a Montesa el traslado de la fábrica a unas nuevas instalaciones situadas en la calle Pamplona del barrio del Poblenou.

Una jornada de trabajo en las oficinas de Planificación de Montesa en 1958.

Durante los primeros años, el diseño de las motocicletas estuvo ligado a la concepción del motociclismo que tenía Francesc X. Bultó: la competición deportiva y la velocidad.

La competición deportiva fue el alma de la marca, y un banco de pruebas idóneo para desarrollar mejoras que después serían aplicadas a los modelos comerciales.

En 1956 Montesa consigue la segunda, tercera y cuarta posición en el Tourist Trophy de la Isla de Man.

Motocicleta de competición monoplaza, se trata de una evolución para carreras del modelo Brío. Participó en grandes premios internacionales con resultados notables.

Departamento de carreras en 1962.

La piloto Margot Pearson al mando de una motocicleta Montesa en 1961.

Nuevo modelo de 1959, la Brío 110.

Cadena de producción del Microscooter de Montesa.

Este Microscooter que montaba motor Laverda de 4 tiempos, tenía un diseño muy moderno para su época y estuvo en producción durante 10 años hasta 1973.

Después de la marcha de Bultó, la responsabilidad en el diseño passa a manos de Leopoldo Milà, la marca toma un nuevo aire y Milà será responsable del modelo más emblemático de la marca: la Montesa Impala

La Montesa Impala, el modelo más emblemático de la marca, se introduce en el mercado el año 1962.

El motor diseñado por Leopoldo Milà no tenía como base ninguno de los proyectos anteriores de Montesa, fue el primero en disponer de cigüeñal y cambio en un solo cárter.

El depósito también evolucionó con formas inferiores planas, que evitaban que al piloto le llegase un exceso de ruido del motor a la vez que aumentaba su capacidad de combustible.

Presentación a la prensa del nuevo modelo Impala.

La Operación Impala fue una iniciativa publicitaria para introducir en el mercado el nuevo modelo Impala. Con tres motocicletas Impala se cruzó el continente africano, desde Túnez hasta Ciudad del Cabo.

Se trata de uno de los tres prototipos de la motocicleta modelo Impala que realizó la travesía por África en 1962.

Nuevo complejo fabril en Esplugues de Llobregat

Montesa Impala Sport de 175cc.

La potente Montesa Impala Sport de 250cc.

Trabajos en la nueva fábrica de Esplugas de Llobregat.

El piloto Mallol-Barba en la carrera de las 24 horas de Montjuïc de Barcelona.

Modelo de carreras Montesa Impala Sport 250 cc (24 horas Montjuïc).

Réplica del modelo de competición "Gran Premio".

Motores listos para su exportación.

Modelos Crono en la carretera de la Rebasada en 1981.

Montesa Crono 350, último modelo de carretera totalmente original de la marca.

El trial
La modalidad del trial, nacida en Gran Bretaña, era prácticamente desconocida en España cuando en 1964 la Federación Internacional de Motociclismo decide promocionarla a través de un cursillo en Grenoble entre las diferentes federaciones nacionales. Montesa seleccionó al piloto Pere Pi para participar. Sin saberlo se ponen así las bases de una futura  línea de producción de la compañía.     Esta nueva especialidad de motociclismo se convirtió en una gran fuente de éxitos para Montesa, y le permitió conseguir algunos de sus hitos deportivos más importantes junto con la venta de más de 80.000 motocicletas.

Brío 91 modificada de 1957 conocida popularmente como "La Cabra".

Motocicleta Montesa cota 25.

El modelo Cota 247 marcó un antes y un después en el desarrollo de motocicletas de trial de la marca Montesa.

En la modalidad de trial se conseguirá el primer campeonato del mundo por Montesa el año 1980 con el piloto Ulf Karlson y su Cota 349.

Con esta motocicleta, modelo Cota 349, Ulf Karlson consiguió el primer Campeonato del Mundo de Trial para la marca en 1980.

Prototipo de la cota 315 R utilizado por Marc Colomer con el que Montesa consiguió su segundo Campeonato del Mundo de Trial.

Motocros y todo terreno
La crisis energética mundial de los años setenta confirmó el inicio de una recesión en la venta de motocicletas de carretera con motores de dos tiempos. La introducción de automóbiles cada vez más competitivos económicamente tampoco favorecía la venta de motocicletas. En estos años difíciles Montesa encontró la supervivencia en la fabricación de modelos orientados a las modalidades deportivas de fuera de carretera y en el mercado de ciclomotores y escooters.

Montesa La Cross 66.

Montesa Cappra 250 MX.

Versión del modelo Enduro H7 para la patrulla rural de la Guardia Civil.

Miscelánea
Aparte de los modelos comerciales y de competición, la colección Pere Permanyer recoge prototipos que nunca se llegaron a producir en serie y otros productos que también fabricó Montesa. El valor de estas piezas radica en la información que nos aporta sobre las decisiones estratégicas que tomó la marca a lo largo de su historia, su visión empresarial y la lucha por diversificar el mercado.

Montesa Fura proyectada en 1958, de la cual sólo se fabricaron dos prototipos.

Motocicleta Montesa 250cc bicilíndrica de 250cc, construida en 1967 para disputar el mundial de velocidad. En 1969 Montesa abandonó este proyecto.

Montesa mini mini de 1970 de 50 cc.

mNACTEC
Créditos: reportaje

Museu de la Ciència i de la Tècnica de Catalunya mNACTEC

Generalitat de Catalunya
Departament de Cultura

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