1855 - 2006

El ferrocarril a través de sus mapas

Fundación de los Ferrocarriles Españoles

Desarrollo y evolución de la cartografía ferroviaria en los siglos XIX y XX. Colección Cartográfica de la Biblioteca Ferroviaria.

Desarrollo y evolución de la cartografía ferroviaria en los siglos XIX y XX
La colección cartográfica de la Biblioteca Ferroviaria constituye uno de los fondos especiales que forman parte de su catálogo. La componen más de 360 mapas independientes, a los que hay que añadir otros 280 títulos que forman parte de aquellas publicaciones y monografías que incluyen un anexo cartográfico. Se trata de un conjunto documental muy variado; una referencia interesante para el estudio y evolución del ferrocarril en España.

Este mapa de Francisco Coello, de 1855, titulado Proyecto de las líneas generales de navegación y de ferrocarriles en la Península española, es fruto de un proyecto para la creación de carreteras, ferrocarriles y canales de navegación, enfocado a conformar un sistema de transportes peninsular único.

Se aprecia en el diseño de la red ferroviaria una combinación de líneas radiales y transversales. Las líneas principales parten de Madrid fluyendo hacia las zonas costeras y las fronteras en tanto que las líneas secundarias siguen direcciones perpendiculares.

El mapa, manipulado y coloreado a mano, refleja los ferrocarriles construidos hasta 1855, así como las líneas en construcción y los ferrocarriles de primer, segundo y tercer orden.

Firmado por el Jefe de la Oficina de Tráfico de la compañía de los ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA) en 1867, este mapa destaca por la gran cantidad de información que incluye: estaciones de todos los ferrocarriles del momento, distancias kilométricas, precios por clases, fondas, túneles...

En 1881 Santiago Folch publica el Mapa gráfico de los productos brutos kilométricos de los ferrocarriles de España y Portugal, un mapa temático sobre el transporte de mercancías por ferrocarril.

Las líneas en color representan las diferentes compañías explotadoras.

Lo novedoso del mapa es que su autor utiliza el grosor de los trazos de las líneas para representar el producto obtenido por el transporte de mercancías.

Francisco Atienza realiza este interesante mapa, datado en 1882 en el que destaca la división regional mediante la utilización de colores. El estado de la red no ha cambiado aún de forma significativa, apreciándose amplios espacios libres sobre el trazado radial de nuestro ferrocarril.

Incorpora no obstante una densa relación de obras de fábrica, túneles y viaductos; muy útil para la explotación ferroviaria y el conocimiento de la dotación de los medios disponibles en las estaciones en aquel momento.

A finales del siglo XIX se vive un gran impulso ferroviario en el país, alcanzando los 10.000 Km de red y llegando a todas las capitales de provincia.

El libro de Cambó Elementos para el estudio del problema ferroviario es una obra básica para entender la historia ferroviaria española en el primer tercio del siglo XX que nos acerca a la legislación y la política ferroviaria desde la ley de 1855 hasta las primeras décadas del siglo. El estudio se completa con una serie de cuatro mapas que pretenden ilustrar y completar el panorama ferroviario español.

El primero de ellos es este Mapa histórico de los ferrocarriles de España en explotación que representa las líneas construidas en cuatro periodos de referencia que se corresponden con el primer informe sobre el ferrocarril en 1844 y las principales leyes ferroviarias de 1855, 1868 y 1877.

La década de los treinta es una época fructífera para la cartografía ferroviaria. En el mapa que en el año 1931 publica Alfredo Forcano Catalán, agente de Investigaciones en la compañía de Caminos de Hierro del Norte, bajo el título de Mapa de los ferrocarriles en explotación, construcción y proyecto en España se aporta una información similar al resto de mapas de la época, pero con una extraordinaria factura en su presentación, con un profuso uso de los colores para distinguir las compañías explotadoras o para diferenciar el territorio portugués del español.

Destaca la iconografía utilizada en la cartela, con una locomotora de vapor y otra diésel enmarcadas en una orla de estilo modernista.

Los ejemplares que se preservan en la colección estaban personalizados para los directores y altos cargos de la empresa. Están pegados sobre tela y guardados en un estuche de piel con letras doradas.

Existen varias ediciones posteriores en 1942, 1946, 1948 y 1956, con cambios significativos en colores y cartelas.

Al finalizar la Guerra Civil española y como resultado de la crisis que en la etapa anterior habían atravesado las diferentes compañías ferroviarias, el Estado resuelve la situación con la nacionalización de las líneas y el traslado a manos púbicas de la gestión de la red ferroviaria española.

En 1941 se crea la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles (RENFE) encargada de la red ferroviaria de ancho normal, quedando la vía estrecha en manos del Servicio de Explotación de Ferrocarriles del Estado (EFE), dependiente del Ministerio de Obras Públicas y que más tarde se convertiría en Ferrocarriles Españoles de Vía Estrecha (FEVE).

Se produce un cambio radical en los mapas ferroviarios: frente a los numerosos colores que representaban las líneas de las diferentes compañías, ahora solo se necesita un color para las de ancho normal y otro para las de vía estrecha. Esta nueva realidad se refleja en este mapa publicado en 1943 por Jesús de la Fuente y en el que destacan en rojo las líneas gestionadas por RENFE.

Destaca una malla de líneas en color rojo indicando las líneas gestionadas por RENFE, así como los ferrocarriles de vía estrecha (señalados con diferentes colores) diferenciados de acuerdo con las zonas de explotación que habían sido fijadas por el Estado.

En esta época RENFE está configurando su organización empresarial. Los mapas representan gráficamente el proceso de reorganización administrativa y la división de la empresa en zonas de explotación.

En 1958 se celebra en España el XVII Congreso Internacional de Ferrocarriles, con motivo del cual se prepararon numerosos actos oficiales y se editaron diferentes folletos y publicaciones para divulgar los ferrocarriles en nuestro país. Una de ellas fue el libro Los ferrocarriles en España 1848-1958, editado en español y francés, que proponía un recorrido por la historia del ferrocarril en España y presentaba una breve idea de la situación en aquellos momentos.

En el libro se incluía un mapa de grandes dimensiones, plegado y con la representación de toda la red, incluyendo las líneas en construcción.

En 1963 RENFE inicia la publicación de una serie de cuadernos que saldrán periódicamente cada año hasta 1989. Estas publicaciones incluían varios mapas cuantitativos con objeto de evaluar la densidad del tráfico ferroviario combinando diferentes colores y grosores de los trazos.

Otro ejemplo del esquema comentado en la diapositiva anterior es este Mapa de densidad de carga de 1972 donde se muestran las toneladas netas transportadas por km y día.

Y una factura similar presenta este Mapa de ocupación de la vía, de 1973 donde pueden apreciarse los minutos de duración del viaje del tren en marcha por km de vía y día.

En 1968 RENFE edita un mapa distribuido y comercializado por la editorial Paraninfo que sigue básicamente el esquema de los anteriores: mapa con fondo blanco, líneas de ancho normal en rojo y líneas de vía estrecha en negro.

Como era habitual, se insertaban pequeños mapas con los principales núcleos urbanos.

Este Mapa de la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles, editado por RENFE en 1971, de pequeñas dimensiones, destaca por su diseño moderno y rompedor, con colores fuertes y fondo rojo y azul.

Ofrece un esquema general de las principales líneas de la red, con especificación del tipo de vía por cada tramo, e incluye información sobre las principales estaciones fronterizas y las conexiones internacionales de cada una, además de la conexión con las islas a través de servicios marítimos.

Completa su información con dos diagramas con las estaciones de Madrid y Barcelona y las zonas geográficas que abarcan los trenes que tienen como punto de partida cada estación.

Al comenzar la década de los ochenta se produce una recuperación de la demanda, sobre todo en los servicios especializados de largo recorrido como los Talgo o los Intercity. En el año 1982, publicado desde la Dirección Comercial de Viajeros de RENFE, se edita un mapa con la finalidad de ser distribuido entre los clientes de la empresa.

Se trata de un mapa de bolsillo, de reducidas dimensiones y plegado, que ofrece una imagen de la red incluyendo los tramos cerrados al tráfico de viajeros y diecinueve planos de ciudades españolas.

El Mapa de los Ferrocarriles españoles de 1985, realizado por los servicios cartográficos de la Editorial Paraninfo para RENFE a efectos divulgativos, presenta la novedad de incluir un índice alfabético de las principales estaciones representadas.

Un año más tarde, en 1986, la Dirección de Gestión Comercial de RENFE publica un interesante mapa, sencillo pero de gran calidad gráfica, que contiene una distribución por comunidades autónomas. El mapa refleja, por otra parte, el severo recorte de la red del año 1985, marcando las líneas cerrados con una trama diferente.

En la ampliación puede observarse la elevada calidad gráfica del mapa, a la que hay que añadir además la incorporación de un ligero resalte en la topografía (imperceptible obviamente en la imagen).

En 1992, con la llegada del AVE, la línea Madrid-Sevilla irrumpe en los mapas de manera destacada, siempre en color diferente (normalmente el rojo).

En este año se edita este mapa denominado RENFE, proyecto IREN (Inventario Red de Espacios Naturales) que sería reeditado posteriormente en los años 1997 y 2000 y que además de la representación de la recién inaugurada línea de alta velocidad, ofrece una visión de su relación con el medio ambiente, delimitando los espacios naturales próximos a los trazados ferroviarios.

Incluye además un valor añadido para el turismo ambiental: las Vías Verdes, antiguos trazados ferroviarios cerrados.

En el mapa aparecen marcados en verde, con distinta trama en función de si se trata de espacios ya habilitados para vía verde (trazo liso) o potencialmente recuperables para esta finalidad (trazo discontinuo).

Con el cambio de siglo la actividad ferroviaria se centró en la recuperación de las cuotas de mercado en el transporte de mercancías y en la adaptación del ancho de vía europeo con la apertura de nuevos tramos de alta velocidad como el AVE a Málaga, las líneas de Madrid a Toledo, Madrid a Valladolid y Madrid a Barcelona.

De nuevo la cartografía ferroviaria refleja un aumento del número de líneas dibujadas en los mapas. Este es el caso del Mapa de la red ferroviaria española editado por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) en el año 2006 y reeditado en varias ocasiones.

Fundación de los Ferrocarriles Españoles
Créditos: reportaje

Los mapas que aparecen en la exposición forman parte de la colección de cartografía ferroviaria cuya custodia tiene encomendada la Biblioteca Ferroviaria de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles y pueden ser consultados en la propia Biblioteca ubicada en el museo del Ferrocarril de Madrid.

Agradecemos al personal de la Biblioteca su colaboración para la preparación de los textos y materiales presentados.

Para mayor información:

www.docutren.com (Catálogo biblioteca Ferroviaria)

www.ffe.es

Créditos: todos los contenidos multimedia
En algunos casos, el reportaje destacado es obra de un tercero independiente y no siempre representa los puntos de vista de las instituciones indicadas a continuación, que son las que han proporcionado el contenido.
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