PAPELES DE LA MUJER A TRAVÉS DEL ARTE

Museo de Huesca

“Día Internacional de la Mujer”
 

Reina, mártir, madre o esposa; el papel de la mujer a lo largo de la historia ha sido muy amplio. Eclipsada por el varón en muchas ocasiones, no cabe duda de su importancia en el curso de la historia.

El Museo de Huesca le dedica esta exposición, con los fondos de sus colecciones, tanto religiosos como profanos, para celebrar el Día Internacional de la Mujer.

ENCARGADA DE UNA MISIÓN DIVINA

Para la religión católica, María, madre de Jesucristo, es una figura de culto. Todo lo que la rodea es mística pura, desde su concepción libre del pecado original, su embarazo siendo virgen, hasta la relación con su propio hijo. 

La gran obra de María es ser madre de Jesucristo, criar al hijo de Dios y ser testigo de todos sus pasos.La Virgen es una de las figuras capitales del catolicismo. Centro de fe y objeto de devoción que se materializa en la fundación de Instituciones, iglesias u oratorios; protagonista de oraciones y celebraciones.

La Anunciación. Maestro de Sijena. 1515-1519 Foto: Fernando Alvira. Museo de Huesca

MADRE

El cuidado de los hijos ha sido históricamente el papel fundamental de la mujer. La cría y la atención a los pequeños, la educación y el seguimiento durante toda la vida.

 

La mujer como madre se consagra con una importancia clave desde la Prehistoria; imágenes femeninas e ídolos de fertilidad están presentes durante toda la historia.  En la religión cristiana, la figura de la madre de Jesucristo es fundamental y se manifiesta constantemente en pinturas, esculturas y relieves.

Sagrada Familia con San Juan Bautista Niño. Escuela Napolitana. 1600. Foto: Fernando Alvira. Museo de Huesca

COMPAÑERA

La mujer ha sido la eterna compañera. Destacando constantemente por la fidelidad, la entrega. No sólo vista como esposa, sino también como amiga, seguidora, discípula.

La Visitación

La Visitación del Maestro de Sijena narra el momento en que María, después del episodio de la Anunciación, saluda a su pariente Isabel.

Este encuentro es recurrente en la iconografía cristiana. El ángel, en el momento de la Anunciación, le dice a María que también su prima estéril ha sido fecundada por Dios en la vejez. El modo milagroso de este hecho cobra tanta importancia como el hijo de Isabel, que será Juan el Bautista, el encargado de bautizar a Jesucristo; profeta y precursor de este último.

La Visitación. Maestro de Sijena. 1515-1519. Foto: Fernando Alvira. Museo de Huesca.

Santa María Magdalena

María Magdalena es la discípula por excelencia. Al margen de las suposiciones sobre un pasado en el que ejerciera la prostitución o sobre una supuesta unión con su maestro, María Magdalena se convierte en una de las más fieles seguidoras de Jesucristo. 

Será ella la única mujer que comparta las enseñanzas de su maestro junto a los discípulos, así como la elegida para ser testigo de su resurrección.

Santa María Magdalena. Martín Bernat. 1475-1490. Foto: Fernando Alvira. Museo de Huesca.

MÁRTIR

Santas y mártires protagonizan el arte y la iconografía cristiana. Mujeres que practicaban la fe cristiana y por sus actividades fueron perseguidas y martirizadas. Alguna de ellas de familia noble, otras de origen modesto, mujeres místicas e incluso fundadoras de órdenes religiosas. Se les representa con los elementos del martirio y aparecen como imágenes devocionales.

Santa Quiteria. Martín Bernat. 1475 Foto: Fernando Alvira. Museo de Huesca

Santa Quiteria fue perseguida junto a sus ocho hermanas, después de haber sido repudiadas por sus padres romanos y educadas por cristianos.

Santa Lucía, también acusada por ser cristiana, se convierte en objeto de culto, debido a su martirio, en el que le sacaron los ojos y milagrosamente podía ver.

Santa Teresa, mística, escritora y fundadora de la Orden de Carmelitas.

Santa Lucía. Vicente Carducho. 1600 Foto: Fernando Alvira. Museo de Huesca.
Santa Teresa. Vicente Berdusán. 1665 Foto: Fernando Alvira. Museo de Huesca.  

REINA

No sólo como consorte, sino también como reina, la mujer ha tenido un papel incuestionable en la realeza.

Carlos IV y su familia. Anónimo. S. XIX Foto: Fernando Alvira. Museo de Huesca.

María Luisa de Parma

Esposa de Carlos IV, la reina María Luisa causó enorme intriga ya en su época. 

Contrajo matrimonio en 1765 y se convirtió en reina consorte en 1788. Junto a su esposo formaría una familia numerosa, que se ve perfectamente retratada en la obra La familia de Carlos IV de Goya, que cuenta con otra semejante de autor anónimo en el Museo de Huesca. 

María Luisa pasaría a la historia por su enemistad con gran parte de la Corte y, muy especialmente, por su relación con Godoy, que alcanzaría un gran poder político por su influencia sobre la reina y, en consecuencia, con el rey.

María Luisa de Parma, Anónimo 1765 Foto: Fernando Alvira. Museo de Huesca.

Cleopatra

Enigmática e inteligente, Cleopatra, reina de Egipto, ha pasado a la historia por su poder y su relación con Julio César y Marco Antonio. Tomó decisiones políticas para evitar el conflicto entre Egipto y Roma; marcó el final del Periodo Helenístico de Egipto. Su figura ha dado lugar a innumerables obras literarias y artísticas dedicadas a su persona. 

Sin duda, una de las mujeres que más interés ha suscitado con el paso del tiempo.

Cleopatra. Anónimo. S.XVII Foto: Fernando Alvira. Museo de Huesca.

NOBLE

La nobleza ha constituido una clase social que, en España, alcanzó su esplendor a partir del siglo XVIII. 

Las damas de la época ejercieron su influencia en el entorno familiar, pero también en los círculos de la Corte, en sus relaciones extramatrimoniales y en sus actividades sociales.

Marquesa de Malpica. Valentín Carderera. 1837. Foto: Fernando Alvira. Museo de Huesca.

Paula Melzi de Eril

Paula Melzi de Eril es la dama noble por excelencia; cultivada, de gran belleza y elegancia. A su origen italiano se debe llamarla “El Sol de Milán”. 

Contrajo matrimonio con Juan Felipe de Rebolledo Palafox, Marqués de Lazán y fue dama de compañía de María Luisa de Parma.

Paula Melzi de Eril. Francisco Bayeu.1770-1775. Foto: Fernando Alvira. Museo de Huesca.

DIOSA

En la mitología romana, las diosas alcanzan el mismo poder e importancia que los dioses. Al igual que ellos, estas mujeres tendrán descendientes con mortales, disputas con sus iguales y atribuciones particulares. 

Minerva, Venus o Juno son diosas romanas con gran peso e influencia en la Cultura Clásica.

Minerva

Minerva es la diosa de la sabiduría, las artes y la guerra. 

El lienzo de Merklein es una alegoría en la que la diosa muestra el plano de la Universidad de Huesca al general Sertorio, que fundó una escuela en la ciudad para instruir en letras griegas y romanos a los hijos de sus aliados.

Minerva y Sertorio. Merklein.1768 Foto: Fernando Alvira. Museo de Huesca.  

LA MUSA DEL ARTISTA

La esposa, la musa. La mujer del artista se convierte en motivo de inspiración, objeto de culto y confidente de muchos artistas. 

El paradigma de esta relación es, sin duda, Gala, la esposa de Dalí. Se casan en 1929 y no se separan hasta su muerte “Estaba destinada a ser mi Gradiva, la que avanza, mi victoria, mi esposa,” dice Dalí. 

Fruto de esta relación serán numerosos retratos y toda la vida de un artista estrechamente vinculado a su mujer.

La musa en el Museo de Huesca es Conchita Monrás, esposa del artista oscense Ramón Acín; mujer de buen temperamento, culta e inteligente. 

Ambos crearían una familia donde su unión se vio truncada con la llegada de la Guerra Civil y el fusilamiento de ambos por sus ideas anarquistas. Conchita no sólo fue esposa, sino también musa y fuente de inspiración.

Retrato de Conchita Monrás. Ramón Acín. 1934 Foto: Fernando Alvira. Museo de Huesca.
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Museo de Huesca — Gobierno de Aragón

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