Aprender a preparar pociones es una habilidad esencial no solo en brujería, sino también en la elaboración de remedios para dolencias y enfermedades. En el mundo mágico, las pociones se han utilizado para curar a los enfermos, cambiar el aspecto físico de alguien o hacer que la gente se enamore.

«No espero que lleguéis a entender la belleza de un caldero hirviendo suavemente, con sus vapores relucientes...»
Profesor Snape en Harry Potter y la piedra filosofal

Brujas con un caldero
La primera imagen impresa de unas brujas con un caldero se encuentra en este libro impreso en Colonia en 1489.

En esta ilustración se ve a dos brujas viejas introduciendo una serpiente y un gallo joven en un enorme caldero en un intento de provocar una granizada. La percepción generalizada de las brujas como seres feos, demacrados y demoníacos tiene su origen en esta influyente publicación.

Un caldero que explotó
Este caldero no está en las mejores condiciones. Supuestamente, explotó mientras un grupo de brujas contemporáneas de Cornualles lo utilizaban para preparar una poción en la playa. Cuenta la historia que cuando se dieron cuenta de que la masa de humo alcanzaba proporciones nunca vistas, les entró el miedo y, en medio del pánico, huyeron de allí como mejor pudieron. Cuando sus amigas visitaron el lugar, todo lo que encontraron fue este caldero destrozado, recubierto de una sustancia negra y alquitranada.

«Hermione echó al caldero los nuevos ingredientes y removió con brío. —Estará lista dentro de dos semanas —dijo contenta»
Hermione Granger, en Harry Potter y la cámara secreta

El profesor Snape
Jim Kay realizó este retrato de Severus Snape para la edición ilustrada de Harry Potter y la piedra filosofal.

Está lleno de simbolismo. El topo en la botella simboliza el papel de Snape como espía de la Orden del Fénix, mientras que las azucenas del valle junto a sus manos representan su inmarchitable amor por la madre de Harry: Lily («Azucena» en inglés). Las tijeras hacen referencia a Sectumsempra, el hechizo de magia negra inventado por Snape, y el pañuelo al cuello y el tablero, ambos verdes, recuerdan al color de su casa, Slytherin.

«Snape los puso en parejas, para que mezclaran una poción sencilla para curar forúnculos»
Harry Potter y la piedra filosofal

Una clase de pociones
Esta ilustración coloreada a mano de una clase de Pociones se encuentra en Hortus Sanitatis (El jardín de la salud). Hortus Sanitatis es la primera enciclopedia impresa de historia natural y tiene secciones dedicadas a plantas, animales, aves, peces y piedras.

El maestro de pociones lleva una capa verde forrada de armiño, y su ayudante sostiene abierto un libro de recetas.

«Snape... paseaba con su larga capa negra, observando cómo pesaban ortiga seca y aplastaban colmillos de serpiente»
Harry Potter y la piedra filosofal

Bald’s Leechbook
Este libro de recetas anglosajón toma su nombre de su primer dueño, Bald, un médico del siglo X. Bald’s Leechbook (El libro de las sanguijuelas de Bald) es una recopilación de todo lo que hasta entonces se conocía sobre medicina. Un remedio contra la mordedura de serpiente aconseja beber la hierba Stachys officinalis mezclada con vino, otro recomienda frotar la herida con cera de los oídos mientras se pronuncia una oración.

Nada como la vieja botica
Hace setecientos años habríamos tenido que ir a una botica para comprar pociones o ingredientes como la betónica o las piedras bezoares. En esta ilustración medieval vemos a un boticario —un profesional médico equivalente a un farmacéutico actual— que trabaja en su tienda. Ha dado al cliente un frasco con rayas.

Suspendido del techo hay un plato donde se mezclan los ingredientes.

La cabra bezoar
Las piedras bezoares, una masa de fibra indigesta que se forma en el estómago de algunos animales, se han utilizado a lo largo de la historia como antídoto contra el veneno. Se encuentran principalmente en la cabra bezoar, ilustrada en A Compleat History of Druggs (Historia general de las drogas), pero también se han descubierto en los intestinos de vacas y elefantes. Supuestamente, el poder medicinal de un bezoar depende del animal que lo ha producido.

«Jo, vaya suerte que se te ocurriera lo del Bezoar»
George Weasley, Harry Potter y el misterio del príncipe

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