5500 a. C. - 1500

Tierras del Ebro: de la Prehistoria a la Edad Media

Museu de les Terres de l'Ebre

Un paseo por la exposición arqueológica del museo.

Prehistoria: de la cueva al poblado
La Prehistoria es un periodo, dilatado en el tiempo, durante el que se producen grandes cambios, tanto climáticos y medioambientales como antrópicos. El hombre inició los procesos de domesticación mediante la cría de animales y el cultivo de determinadas plantas. La nueva base económica propició el sedentarismo de las poblaciones y el desarrollo de las prácticas funerarias; en consecuencia se diversificó la fabricación de utensilios y aparecieron nuevas industrias, tales como la cerámica.

Las cerámicas rojizas con forma de botella son características de la zona de la desembocadura del Ebro.

Otros elementos característicos son los collares y brazaletes hechos con conchas, moluscos y caracoles.

Brazalete rígido de concha.

Microlitos de sílex que formaban parte de una flecha.

Útil de piedra para talar.

Protohistoria: colinas fortificadas
Este período se caracteriza por la generalización de asentamientos de población fortificados sobre colinas, la urbanización del hábitat, la introducción del torno, el uso del metal y la adopción del alfabeto y la escritura. Los contactos comerciales en el Mediterráneo propician la diferenciación entre la riqueza de individuos y de grupos. Se desarrolla una sociedad compleja de base tribal, altamente jerarquizada, que se verá alterada por la conquista romana.  

En el siglo VII A.C. hay una presencia de talleres ambulantes de metalúrgia que difunden las tècnicas de trabajo y los diferentes tipos de piezas.

Típico cinturón-cadena con colgantes de paloma y carnero de las necrópolis del Ebro.

Torques o collar rígido de bronce con colgantes.

Hebilla de cinturón con decoración incisa.

Fíbula de bronce. Elemento que servía para unir o sujetar las prendas de vestir.

Las ánforas y otros contenedores son testimonio de las importantes relaciones comerciales con los fenicios.

El comercio mediterráneo procuraba diferentes productos manufacturados (vajilla, objetos de adorno, perfumes...) a cambio de materias primas.

Es un momento de gran difusión de piezas estandarizadas de cerámica a torno con decoración pintada en rojo de motivos vegetales, antropomorfos o geométricos.

Época romana: la colonización del campo
A lo largo de la Antigüedad, el río Ebro fue la arteria que comunicaba y vertebraba todo el territorio, además de ser su principal vía comercial. El valle fue poblado gracias a una densa red de asentamientos rurales dispersos, organizados desde la ciudad de Dertosa. Las villas, simultáneamente residencia familiar de los propietarios y centro gestor de la finca, producían excedentes para la comercialización y , en ellas, se realizaban actividades artesanas complementarias, tales como la forja de metales o la fabricación de ánforas para el transporte de mercancías.

Plato de cerámica sigilata procedente de un taller de Pisa

Vaso de cerámica común africana de época imperial.

"Soy de Aper, devuélveme al sitio" reza la inscripción de la base.

Elemento de iluminación para vivos y muertos.

Las ánforas contenían aceite, vino o "garum", productos básicos del comercio mediterráneo.

Período medieval: los señores de la tierra 
La zona del río Ebro y sus afluentes se convirtieron en tierra fronteriza, entre los dominios del Islam y los territorios cristianos, además de ser un espacio con una intensa actividad agrícola. Las pequeñas comunidades diseminadas por el territorio, de base clánica y principalmente agrícolas, dependían de un centro administrativo que, en el caso de las tierras del Ebro, era la ciudad de Turtusa, contando con varios puntos de vigilancia y control, como las fortificaciones de Ulldecona, Miravet o Amposta.

Tesoro de moneda de plata andalusí, producto de una ocultación en tiempos de conflicto.

Cangilón andalusí del siglo XI.

Cántaro andalusí. Forma que ha pervivido a lo largo del tiempo.

Ataifor andalusi vidriado en el interior.

Tras la conquista cristiana
El modelo feudal de reparto de territorio se implanta en estas tierras. Este modelo favoreció el mantenimiento de la población autóctona, a partir de ese momento sometida a los nobles, a la Iglesia y a las órdenes militares del Templo y del Hospital. La renta señorial se basará en el excedente de determinados cultivos (cereales, olivos y vid) y en el monopolio de los procesos de transformación (molinos, hornos, almazaras ...). El tejido social, construido sobre un hábitat rural concentrado dependiente de la ciudad, alimentará una pujante burguesía que ejercerá el poder municipal.

Servidora en verde y manganeso producida en los talleres de Barcelona.

Escudilla de monja importada de los talleres de Paterna.

Pieza para servir de vajilla de lujo medieval procedente de los talleres de Paterna.

Museu de les Terres de l'Ebre
Créditos: reportaje

Consorci del Museu de les Terres de l'Ebre
Textos y realización: M.Villalbí
Dibujos: F.Riart

Museu de les Terres de l'Ebre

Créditos: todos los contenidos multimedia
En algunos casos, el reportaje destacado es obra de un tercero independiente y no siempre representa los puntos de vista de las instituciones indicadas a continuación, que son las que han proporcionado el contenido.
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