De la prehistoria a la romanización

Vaso campaniforme, Desconocido, II Milenio a.n.e. - II Milenio a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba
La prehistoria de Córdoba
El territorio cordobés es un crisol de culturas. Su suelo está habitado desde el inicio de la Prehistoria. En él se han asentado muchos pueblos y ha asimilado numerosas influencias externas, hasta configurarse como una de las áreas más originales del mundo ibérico. Gran número de yacimientos atestiguan este dinamismo. La propia ciudad de Córdoba es un ejemplo. Fue fundada como colonia romana en el S. III a.n.e., antes, sin embargo, existió un asentamiento en uno de sus barrios actuales, el Parque Cruz Conde, sobre el lugar conocido como Colina de los Quemados, cuya antigüedad se remonta al Calcolítico.
Bifaz, Desconocido, 250000 a.n.e. - 250000 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba
Del Paleolítico a los íberos
Entre el bifaz paleolítico y la cerámica ibérica hecha a torno, media un espectacular avance tecnológico, testigo además de una superposición cultural que ha modelado el territorio de Córdoba como lugar de intercambio y fusión de pueblos e ideas.
Raspador, Desconocido, 100000 a.n.e. - 100000 a.n.e, De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

El ser humano se asienta, al principio de forma provisional y luego definitivamente, en lugares que ofrecen los recursos necesarios para garantizar su supervivencia. Es por ello que elige zonas ricas desde el punto de vista de la vegetación y de la caza para ir progresivamente asentándose.

El río Guadalquivir y sus afluentes ofrecían estas condiciones, convirtiéndose en los primeros elementos articuladores del territorio y vías de comunicación.

Piezas, como este raspador del Paleolítico Medio, proceden del entorno de estos ríos.

Pieza de sílex, Desconocido, 30000 a.n.e. - 30000 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Punta musteriense tallada según la técnica Levallois, de cuyo núcleo se extraen lascas, sobre las que se seguía trabajando hasta obtener de ellas el utensilio deseado.

Vaso neolítico de Zuheros, Desconocido, V Milenio a.n.e - IV Milenio a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba
El Neolítico
La cerámica supuso, junto a la agricultura y la ganadería, mejoras en las condiciones de vida de los grupos humanos. Elaborada a mano, proporcionó recipientes más variados, resistentes, impermeables y duraderos, que pueden ser expuestos al fuego, sustituyendo a los usados hasta entonces, de materias vegetales. Esta pieza, procedente de la Cueva de los Murciélagos (Zuheros), es muestra representativa de las cerámicas incisas y a la almagra, propias del Neolítico medio en nuestra provincia, en torno al V-IV Milenio a.n.e.
Hacha de piedra pulimentada, Desconocido, 3500 a.n.e. - 3000 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Durante el Neolítico se produjeron algunos cambios decisivos en la base económica de la sociedad, marcados por el asentamiento de pequeñas poblaciones.

La industria lítica destaca por el empleo de la técnica del pulimentado, que supone un avance respecto a etapas anteriores.

Brazalete, Desconocido, 4300 a.n.e. - 3980 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Brazalete de mármol que forma parte del ajuar funerario de un enterramiento descubierto en el yacimiento neolítico de La Cueva de los Murciélagos (Zuheros).

Punta Palmella, Desconocido, 3000 a.n.e. - 2500 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba
El Calcolítico
Entre el IV y el III milenio a.n.e. comienza a desarrollarse la metalurgia del cobre, coincidiendo con la construcción de poblados más ámplios y estables, con la expansión de los dólmenes y de la cerámica campaniforme. Existe ya cierta jerarquización social y, tal vez, artesanos especializados en el trabajo del metal. Las puntas de flecha con esta morfología se denominan ´puntas de Palmella´, relacionadas con el uso del arco o jabalinas para actividades de caza o defensa.
Vaso campaniforme, Desconocido, II Milenio a.n.e. - II Milenio a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

La cerámica campaniforme, por su forma de campana invertida, aparece en un momento avanzado del Calcolítico y se mantiene durante la Edad del Bronce.

Es una cerámica de alta calidad que conocerá gran expansión territorial, muestra de la importancia de los contactos comerciales interculturales en este momento de la prehistoria.

Vaso campaniforme, Desconocido, II Milenio a.n.e. - II Milenio a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Ricamente decorada con bandas geométricas incisas, la cerámica campaniforme tiene un origen incierto, aunque su difusión es muy amplia: Gran Bretaña, Irlanda, Países Bajos, Centro Europa, Península Ibérica, Sicilia y Norte de África.

Se encuentra tanto en ámbitos funerarios como domésticos.

Alabarda, Desconocido, 2000 a.n.e. - 1500 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba
La Edad del Bronce
En torno al III-II Milenio a.n.e. se generaliza el uso de este material (aleación de cobre y estaño), con el que se consiguen utensilios más resistentes. Este avance sustancial en la metalurgia provoca adelantos tecnológicos y económicos en todos los campos, que propician una mayor complejidad social. Se desarrolla el comercio de los nuevos productos y herramientas y con él las vías de comunicación y la urbanización. En nuestra provincia surgen poblados como el Llanete de los Moros (Montoro) y la Colina de los Quemados, primitivo asentamiento de la ciudad de Córdoba.
Hacha de bronce, Desconocido, 2500 a.n.e. - 2000 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Localizados generalmente en sepulturas de personajes distinguidos, los elementos realizados en bronce se generalizan en todo el Alto Guadalquivir.

Las armas, como este hacha de bronce, se realizaban con moldes univalvos, donde se vertía el metal fundido.

Crisol, Desconocido, 2000 a.n.e. - 1500 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Este vaso revela el uso al que se destinaría: la fundición de metales.

Del norte de la provincia, donde se situaban los centros mineros, proceden numerosos utensilios relacionados con la metalurgia y la extracción de metales.

Espada de bronce, Desconocido, 700 a.n.e. - 750 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Espada de bronce procedente de Palma del Río.

Este tipo de espadas es característica del Suroeste de la Península Ibérica durante el Bronce Final III Atlántico, en torno al 750 a.n.e.

Maza de minero, Desconocido, 350 a.n.e. - 300 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Maza de minero procedente de Cerro Muriano, en la sierra cordobesa.

La explotación de Sierra Morena se remonta al Calcolítico, de donde se extraía mineral de cobre. Su salida hacia los circuitos comerciales del Mediterráneo era controlada desde el asentamiento de Colina de los Quemados, situado estratégicamente entre la sierra y el río Guadalquivir.

Vaso de alabastro, Desconocido, 1100 a.n.e. - 1000 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Vaso tallado en alabastro de procedencia fenicia, de clara influencia orientalizante.

Estela de Ategua, Desconocido, 1000 a.n.e. - 800 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba
El Bronce Final- Orientalizante
La búsqueda de metales abrió nuevas rutas de intercambio e intensificó las relaciones de la Península con fenicios, griegos y cartagineses, cuyos intereses comerciales los llevaron a fundar colonias a partir del siglo IX a.n.e. Esto propició un contacto más estrecho con los pueblos iberos, que adoptaron usos y creencias de estas nuevas culturas. Pieza destacada de nuestro Museo, la Estela de Ategua se relaciona posiblemente con la estela de un guerrero, presentando decoración de carácter funerario. Remite a las relaciones tempranas entre oriente y occidente entre los colonizadores fenicios y griegos.
Peine de marfil, Desconocido, 650 a.n.e. - 600 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Fragmento de peine de marfil decorado con la imagen incisa de un caballo, en cuyas patas aparece una flor de loto.

De fuerte influencia orientalizante, en torno a los siglos S.VII - VI a.n.e. la pieza procede del yacimiento del Llanete de los Moros, en Montoro (Córdoba).

Ungüentario pasta vítrea, Desconocido, 550 a.n.e. - 500 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Ungüentario de pasta vítrea policromada procedente de ajuar funerario, hallado en una tumba en la necrópolis ibérica de los Torviscales, en Fuente Tójar (Córdoba).

Pieza que se inscribe en el contexto de las relaciones comerciales que se establecieron entre los pueblos colonizadores del Mediterráneo oriental y los autóctonos ibéricos.

Pátera ática, Desconocido, 250 a.n.e. - 200 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Cuenco de cerámica de influencia ática, revelador de las relaciones comerciales con los pueblos del Mediterráneo oriental.

Fíbula, Desconocido, 350 a.n.e. - 300 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Fíbula que forma parte del Tesoro de los Almadenes (Alcaracejos, Córdoba). Muestra la importancia de la práctica de la orfebrería en la Península Ibérica durante el período celtíbero, entre el 350-300 a.n.e.

La economía de este momento permitió la existencia de una clase social aristócrata, que demostraba su status social a través de las joyas.

Crátera de columnas, Desconocido, 250 a.n.e. - 200 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba
La cultura ibera
El contacto con los pueblos colonizadores propició la adopción de innovaciones técnicas, entre ellas, el uso del torno, que facilitó la producción cerámica de piezas de mayor perfección técnica, como esta crátera de columnas de imitación griega. Estos nuevos contactos comerciales provocarán transformaciones en el territorio: aparecen, o se desarrollan, núcleos urbanos a partir de asentamientos anteriores que pertenecen al mundo ibérico. Es el caso de la propia Córdoba prerromana y de ciudades como Iponuba (Baena), Ucubi (Espejo), Epora (Montoro) o el Poblado del Cerro de la Cruz, en Almedinilla.
Urna cerámica, Desconocido, 250 a.n.e. - 200 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Urna cineraria ibérica con programa decorativo a base de bandas y motivos geométricos, en tonalidades rojizas. Es el tipo de decoración cerámica característica de época ibérica.

Falcata, Desconocido, 250 a.n.e. - 200 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Otra de las innovaciones técnicas aportadas por los pueblos colonizadores fue la metalurgia del hierro, que desplazaría a la del bronce.

Esta falcata es una de las armas que componen la panoplia propiamente hispana. No solo eran instrumentos de guerra, también tenían un fuerte significado símbólico, encontrándose como integrantes de ajuares funerarios.

Esta pieza procede del yacimiento ibérico del Cerro de la Cruz (Almedinilla, Córdoba) en torno al 300 a.n.e.

Regatón de lanza, Desconocido, 250 a.n.e. - 200 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Regatón ibero de hierro utilizado para colocar en el mango de las lanzas.

Glande de plomo, Desconocido, 250 a.n.e. - 200 a.n.e., De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Glande iberorromano utilizado tanto para la caza menor como para la guerra.

La presencia de abundantes piezas de armamento nos indica la existencia de continuos enfrentamientos bélicos en esta época.

Dama ibérica, Desconocido, 27 a.n.e. - 68, De la colección de: Museo Arqueológico de Córdoba

Los textos clásicos y el registro arqueológico muestran a la sociedad ibérica estructurada jerárquicamente. En la cúspide estaba el gobernante y la élite aristocrática de guerreros y sacerdotes. A continuación, la clase media de comerciantes y artesanos y, finalmente, el grupo más numeroso, los agricultores y, bajo ellos, los esclavos.

Este busto revela la importancia del uso o función de representación pública. Puede tratarse del retrato de un personaje de la alta clase social de la Bética que adopta la moda y la expresión de la corte romana, corriente imperante en la época. Estilísticamente, responde aún a los principios de la estatuaria ibérica (frontalidad, hieratismo...) presentando características de la mezcla de culturas en torno al cambio de era.

Museo Arqueológico de Córdoba
Créditos: reportaje

Organiza:
Museo Arqueológico de Córdoba
Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía

Comisariado: Francisca López Garrido
Textos: Francisco J. Morales Salcedo y Francisca López Garrido
Fotografía: Darío Muñoz Leva
Montaje digital: Francisca López Garrido

Créditos: todos los contenidos multimedia
En algunos casos, el reportaje destacado es obra de un tercero independiente y no siempre representa los puntos de vista de las instituciones indicadas a continuación, que son las que han proporcionado el contenido.
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