1983 - 2013

Buenos Aires: las paredes hablan 

graffitimundo

Una tradición de arte, activismo y expresión popular
May 2014

Las paredes de Buenos Aires han sido utilizadas como un instrumento de comunicación y expresión desde tiempos inmemoriales.

Con el brutal régimen militar comenzaron los secuestros y asesinatos clandestinos de miles de personas. En ese momento, los activistas se sirvieron de las paredes públicas para concientizar sobre la escala de las desapariciones.

A lo largo de la historia turbulenta de la ciudad de Buenos Aires, el arte ha sido un instrumento esencial para el activismo, la comunicación y la resistencia.

El retorno a la democracia vio disminuir el poder represivo del Estado. Las paredes de la ciudad se cubrieron, capa sobre capa, de mensajes comerciales, propaganda política, pintadas y escritos varios.

Luego de un breve período de prosperidad ilusoria, en el año 2001, la ciudad se sumergió en una profunda crisis tras el catastrófico derrumbamiento del sistema financiero. Esto provocó protestas extendidas y disturbios en las calles.

Las protestas callejeras tomaron formas diversas. Los "cacerolazos" se propagaron rápidamente por toda la ciudad: los ciudadanos, furiosos, golpeaban sus cacerolas para expresar su cólera y frustración con el gobierno.

Como resultado de la crisis surgieron nuevas formas de expresión. Colectivos de arte como DOMA & FASE intentaron devolverle una sonrisa a una ciudad devastada por la crisis.

La crisis trajo consigo una explosión del arte con stencil. Una técnica consagrada al activismo político, las plantillas habían sido utilizadas en las calles de Buenos Aires durante más de un siglo. Esta técnica, usada para la promoción y el activismo, fue transformada por artistas que crearon una mezcla potente de imágenes enmarcadas en una mordaz crítica social.

Inspirados por la repentina explosión creativa en las calles, surgió así una nueva generación de artistas quienes combinaron técnicas de diseño gráfico, animación, ilustración y graffiti.

Los artistas comenzaron a producir obras cada vez más elaboradas y complejas sirviéndose del espacio ofrecido por miles de edificios abandonados a lo largo de toda la ciudad.

Un espíritu de solidaridad y cooperación condujo a la creación de enormes obras colaborativas; grupos de artistas trabajaron juntos para transformar el espacio público.

Muchas personas le dieron la bienvenida a esta escena floreciente, dándole permiso a los artistas para que usen sus paredes para la experimentación creativa.

Los negocios locales comenzaron a contratar artistas, reclamando así las paredes de sus propios locales a agrupaciones políticas quienes se habían apropiado del espacio para su propaganda.

La turbulenta historia de la ciudad y la tensión entre represión y expresión, nutrió los talentos de una generación entera que se desarrolló en una ciudad que apoyó su trabajo. La falta tanto de presupuesto como del acceso a materiales tradicionales, dio origen a técnicas innovadoras. Esta obra fue pintada con alquitrán y gasolina, con un uso mínimo de aerosol rojo.

La reputación de la ciudad como centro de creatividad, ha atraído a artistas del mundo entero que vienen a Buenos Aires para experimentar la libertad de pintar sus paredes y participar en esta tradición única de expresión pública.

Créditos: reportaje

Curator — Jonny Robson
Photography — Monica Hasenberg, Carlos Brigo, graffitimundo

Créditos: todos los contenidos multimedia
En algunos casos, el reportaje destacado es obra de un tercero independiente y no siempre representa los puntos de vista de las instituciones indicadas a continuación, que son las que han proporcionado el contenido.
Traducir con Google
Página principal
Explorar
Cercano
Perfil