1513 - 1821

Exploraciones y Navegaciones

La Herencia Española en los Estados Unidos de America

La presencia de España en los Estados Unidos es una aventura extraordinaria, que comienza en 1513 y se prolonga hasta el siglo XIX. Los expedicionarios y navegantes españoles exploraron una gran parte del territorio que hoy forma parte de Estados Unidos

I. LA FLORIDA Y EL ENTORNO DEL MISISIPI

Las Antillas, en las que se fundaron los primeros asentamientos españoles, fueron plataforma de conquista y colonización de nuevos territorios. Desde estas islas se enviaron distintas expediciones que fueron ampliando el mundo conocido por los europeos, a la vez que en nombre del rey de España se tomaba posesión de las tierras descubiertas.

Uno de estos primeros viajes exploratorios se encomendó a Juan Ponce de León, descubridor de Puerto Rico (Borinquen), que  en  1513  partió hacia La Florida. El mito del oro y de riquezas en estas tierras alimentó el sueño de los exploradores.

Juan Ponce de León 

(1513)

Ponce de León, upon setting foot in Florida, could not have imagined that he was the first European to come ashore in what would, in time, become the United States.

Itinerario de Ponce de León

El vallisoletano Juan Ponce de León, que llegó a ser gobernador de Puerto Rico, en 1512 obtuvo licencia de la Corona para explorar el Norte, la isla de Bímini. En 1513, partió de San Germán, en Puerto Rico, dirigiéndose por las Bahamas hacia el Norte. En abril de 1513 la expedición alcanzó tierra que bautizó con el nombre de Pascua Florida por ser la época de Pascua y por la frondosidad de la tierra. Tras reconocer la costa y mantener encuentros con los nativos, en octubre de 1513, convencido de que La Florida era una isla, retornó a Puerto Rico y viajó a Castilla, donde recabó licencia para la colonización y el título de Adelantado de La Florida.

Allí dejó a Juan Pérez de Oturbia y a Antón de Alaminos con la encomienda de encontrar la isla de Bímini. A pesar de no encontrar la mítica isla, su recorrido contribuyó a la exploración de nuevas zonas y al establecimiento de nuevas rutas, además de estudiar la corriente del Golfo.

Ponce de León, el primer europeo en Estados Unidos, desembarcó en las costas, desde donde 500 años después, despegó la primera misión lunar
Diorama de Ponce de León, próximo a San Agustín. La leyenda afirma que uno de los objetivos del segundo viaje de Ponce de León a Florida fue la búsqueda de la Fuente de la eterna juventud.  

En 1521 Ponce de León regresó a La Florida, al mando de una expedición que incluía misioneros, familias, semillas, ganados y herramientas. La resistencia de los indígenas a la conquista provocó varios enfrentamientos en uno de los cuales Ponce de León resultó herido, tras lo que ordenó el regreso de la expedición a Cuba, donde murió al poco tiempo.

La firma de Ponce de León se halla en numerosos documentos del Archivo de Indias
Warm Mineral Springs, en Florida, balneario de aguas curativas que algunos investigadores identifican como la fuente de la juventud que buscara Ponce de León

Ponce de León fue el primer europeo que puso pie en el territorio de los Estados Unidos. Su nombre se asocia también a la supuesta búsqueda del mito de la Fuente de la Eterna Juventud. Los cronistas de Indias reflejan en sus crónicas que los indígenas utilizaban las aguas salutíferas por sus propiedades medicinales, así como que sus relatos contribuyeron a mantener este mito, muy extendido en el mundo occidental: “la fuente que hacía rejuvenecer o tornar mancebos a los hombres viejos”.

En numerosas estatuas, como la de San Agustín, recuerdan la gesta de Juan Ponce de León. 

Cabeza de Vaca (1528-1536)

Alvar Núñez Cabeza de Vaca realizó un viaje extraordinario, una gran aventura.

Itinerario de Cabeza de Vaca

Había llegado a la Florida con la expedición de Pánfilo de Narváez, que tras zarpar de Sanlúcar de Barrameda en 1527 arribó a la bahía de Tampa en 1528.  De esta expedición sólo sobrevivieron cuatro hombres: Cabeza de Vaca, Alonso de Castillo Maldonado, Andrés Dorantes y Estebanico.

Cabeza de Vaca vagó por Florida, y a veces tuvo que trasladar y mantener un tizón encendido para no morir de frío.

Durante varios años, los cuatro expedicionarios recorrieron aquellas tierras inhóspitas, desde Florida a México,alimentándose de raíces, bayas e insectos, e incluso viviendo como esclavos de las tribus nativas.

“Al contemplar indios fumando traslada los efectos del humo de tabaco” Y en cuanto a ellos, Cabeza de Vaca y sus tres acompañantes, “caminaban desnudos, mudando dos veces al año la piel, como las serpientes.”

Alvar Núñez Cabeza de Vaca, de noble origen, recorrió a pie todo el sur de los Estados Unidos 

En 1536, tras un largo deambular hacia el oeste,en Sinaloa encontraron partidas de españoles procedentes del Virreinato de Nueva España. Al llegar a México comenzó a escribir su odisea en el libro “Naufragios y Comentarios”, publicado en 1555. Esta obra dio a conocer al mundo occidental la existencia de pueblos, costumbres y lenguas indígenas, además de nuevos parajes. En el libro Cabeza de Vaca describe curiosas costumbres de las tribus visitadas, así como los interminables rebaños de bisontes, a los que llamó “vacas”. Cabeza de Vaca ha pasado a la historia como el primer europeo en recorrer transversalmente el extenso territorio del sur de los Estados Unidos.

Sus crónicas recogen las costumbres de los pueblos indios de Florida: “Comen arañas, hormigas, gusanos, lagartijas, culebras y víboras, tierra, madera, estiércol de venado y otras cosas que dejo de contar, y creo que si en aquella tierra hubiera piedras, las comerían. También dice que ”eran capaces de correr desde la mañana hasta la noche siguiendo un venado, y de esta manera matan muchos de ellos, porque los siguen hasta que los cansan, y algunas veces los toman vivos”

Cabeza de Vaca escribió la crónica de su viaje fascinante en un libro llamado “Naufragios y Comentarios”.
Cabeza de Vaca fue el primero en avistar las inmensas manadas de bisontes, a los que llamó “vacas”

En sus relatos la naturaleza está presente, a menudo con alusiones a lo que recordaba de España. En relación a los bisontes escribía: "Aquí hay vacas, y paréceme que serán del tamaño de las de España; tienen los cuernos pequeños, como moriscas, y el pelo muy largo, merino”

Hernando de Soto 

(1539-1543)

Hernando de Soto fue el primero en recorrer el Este de los Estados Unidos.

Itinerario de Hernando de Soto

Nacido enJerez de los Caballeros, Badajoz, en 1514 se enroló en la expedición de Pedrarias a la América Central. Tras permanecer unos años en esta zona, donde había hecho fortuna, se unió a la expedición capitaneada por Pizarro en la conquista del Perú. Vuelto a España, en 1535,tras escuchar los relatos de Cabeza de Vaca y atraído por la idea de la conquista de nuevas tierras y la riqueza de La Florida, organizó una expedición de 600 hombres, que comandó como gobernador de Cuba y Adelantado de La Florida. En mayo de 1539 llegó a Tampa comenzando su andadura, repleta de dificultades en una tierra  hostil, tanto por su naturaleza pantanosa y selvática como por la resistencia de los indios a la conquista. Como estrategia, los indígenas o bien confundían a los españoles guiándoles hacia los cenagales o las espesuras, o bien les tendían emboscadas, como la del régulo de los Tuscaloosa, que los atrajo al poblado de Mobile, donde tuvo lugar una feroz batalla que se saldó con enormes pérdidas para ambos bandos.

Cuadro que representa el descubrimiento por Hernando de Soto y sus hombres del río Misisipi, al que los nativos llamaban “el Gran Río”
Hernando de Soto era miembro de una ilustre familia de Extremadura, cuna de los grandes conquistadores españoles
El río Misisipi, el más largo de los Estados Unidos, no fue obstáculo para los españoles de De Soto, que lo cruzaron en su larga expedición

Tras recorrer los Apalaches, y el territorio de Georgia y Carolina, De Soto y sus hombres pusieron rumbo al oeste, avistando y cruzando el Misisipi y asomándose a las grandes praderas. Después de tres años de peregrinaje no lograron encontrar oro, sino campos de maíz y frijoles y una tierra difícil poblada de indios hostiles. Sin dejarse vencer por el desaliento, superando los incontables contratiempos y venciendo el desánimo que embarga a sus hombres, decidió pedir refuerzos a Cuba.

La muerte de Hernando de Soto, sepultado en el Misisipi, deshizo los planes españoles de asentamiento en el Este de los Estados Unidos, y dejó el campo libre a los pioneros ingleses

Atacado por la malaria, en 1541 la muerte quebró sus planes. Dentro de un tronco de encina le sepultaron en río Misisipi desmoralizado contingente regresó a México, abandonando el proyecto colonizador.

Aunque la muerte impediría a De Soto culminar sus sueños, fue uno de los viajeros y conquistadores que recorrió por primera vez una gran parte del territorio de los Estados Unidos.

Estatua de Hernando de Soto, uno de los grandes nombres de la presencia española en los Estados Unidos

Pedro Menéndez de Avilés

Nadie antes había logrado que España se asentara en La Florida, solo Pedro Menéndez de Avilés lo consiguió, después de muchos intentos frustrados de sus predecesores.

Itinerario de Menéndez de Avilés

Su expedición es respuesta a la aparición de una colonia de hugonotes franceses en La Florida. La presencia de rivales extranjeros en las posesiones americanas españolas y la rivalidad entre imperios que se trasladó a América, haciendo de estas tierras otros escenarios de confrontación, animaron a la corona española a enviar nuevas expediciones que hicieran efectiva la conquista de las tierras descubiertas. Pedro Menéndez de Avilés,Adelantado y primer Gobernador de La Florida, llegó el 28 de agosto de 1565 con 12 barcos y mil colonos, religiosos, civiles y militares. Una vez que logró la rendición de los franceses, fundó la población de San Agustín. Tras ello Menéndez estableció́ un conjunto de asentamientos a lo largo del litoral hasta la población de Santa Elena, en Carolina del Sur, la que Menéndez imaginó como futura capital de la colonización.

En este lugar cercano a San Agustín desembarcó Pedro Menéndez de Avilés, y fue el primer paso para el asentamiento español definitivo en Florida.
Estatua de Pedro Menéndez de Avilés en San Agustín, fundador de la ciudad.
Para conjurar la amenaza de instalación francesa, Menéndez de Avilés condujo a sus hombres durante cuatro días bajo la lluvia, hasta llegar al fuerte francés de Fort Caroline y destruirlo.

Los siguientes años fueron empleados por el Adelantado en la consolidación de las fundaciones civiles y misioneras. Viajó numerosas veces a España para traer fondos,  y familias con las que continuar la labor. Recorrió́ una y otra vez el territorio de Florida, alentando a los colonos, animando a las órdenes religiosas y persistiendo tenazmente en el empeño colonizador, en unas tierras donde los nativos se resistían a la presencia española.

En las calles de la actual ciudad de San Agustín se respira un inequívoco aire español

Tras años de continuo trasegar volvió́ a España para hacerse cargo de la “Armada Invencible”, pero le sorprendió́ la muerte. Su legado fue una cadena de poblados, misiones y fuertes a través de los cuales se llevó a cabo la colonización de La Florida por parte de España.

En cada calle y en cada esquina de San Agustín aflora la herencia española
Este era el aspecto que presentaba la ciudad de San Agustín en el siglo XVI, al poco tiempo de ser fundada por los españoles
Hoy, San Agustín, la ciudad que fundara Pedro Menéndez de Avilés, es una población bulliciosa donde subsiste mucho de la herencia española
El litoral atlántico, en la zona de Cabo Cañaveral, el lugar donde hace 500 años desembarcó Ponce de León.

II. EL SUROESTE: TEXAS, ARIZONA, NUEVO MEXICO, COLORADO

La conquista y colonización de América supuso un trasvase cultural de ida y vuelta. La cultura y experiencia de gestión del ganado, y la utilización del caballo ecuestre fueron importadas de España, en concreto de las Marismas del Guadalquivir.

Las Siete Ciudades de Cíbola

La leyenda de las míticas “Siete Ciudades de Cíbola” fue el gran impulsor de la penetración española en el Suroeste de los Estados Unidos.

El fraile Marcos de Niza confundió la luz de la puesta del sol con un baño de oro, afirmando que había visto una de las "Siete Ciudades de Cíbola". 

Cabeza de Vaca había vuelto de su increíble andadura con noticias difusas acerca de ricas ciudades al norte del virreinato mexicano, dando así pábulo a la leyenda de las "Siete Ciudades de Cíbola”, que habrían fundado sendos obispos al huir de la Península Ibérica tras la invasión musulmana. Estas noticias incitaron al virrey Antonio de Mendoza a enviaren en 1539 a fray Marcos de Niza al frente de una partida que confirmara la realidad de la fábula, e indagara la existencia de paso entre los dos océanos.

Tras novelescas peripecias, Niza se asoma a un cerro con vistas sobre un poblado; el sol del atardecer le hace creer que está contemplando una ciudad de oro. Su regreso con estas noticias, inventadas o no, causa verdadera conmoción en México: había sido avistada una de las Siete Ciudades, y este hecho fue el acicate final para las expediciones de España en el Suroeste.

Este paisaje árido fue el que recorrió Marcos de Niza en busca de las legendarias ciudades de oro

Y si el mito fue el acicate unas veces, otras como en Tejas fue la amenaza francesa de ocupación lo que llevó a incursiones como las de Alonso de León o Domingo Terán de los Ríos, avanzadillas de las misiones tejanas, como la de San Antonio de Valero, más conocida por “El Álamo”, que consolidaron la presencia de España en lo que hoy es el Estado más grande de la Unión.

Vázquez de Coronado 

(1540-1542)

Vázquez de Coronado fue el primero en explorar las grandes llanuras del centro y el oeste de los Estados Unidos, persiguiendo el mito de las "Siete Ciudades de Cíbola”.

Itinerario de Vázquez de Coronado

El mito de las Siete Ciudades de Cíbola, reforzado por los relatos de Cabeza de Vaca y de Marcos de Niza,animó al virrey Mendoza a organizar una expedición en su busca, en 1542, confiando el mando al joven gobernador de Nueva Galicia, Francisco Vázquez de Coronado. Tras explorar la costa de Sonora se adentró en el altiplano donde comprobó la inexistencia de las legendarias ciudades, pero Coronado prosigue la empresa y despacha varias partidas exploradoras, una de las cuales, la de López de Cárdenas, descubre el Gran Cañón del Colorado.

De familia ilustre, Coronado recorrió muchos de los estados de los actuales Estados Unidos sin encontrar la riqueza que buscaba

Donde esperaba encontrar ciudades recubiertas de oro, Vázquez de Coronado solo halló campos áridos e  indígenas hostiles

Ese primer invierno fue muy duro para los españoles por la falta de alimentos; en la primavera siguiente parten hacia otra quimera, la “Gran Quivira”, pero de nuevo se desvaneció el espejismo, porque allí solo había bisontes, pastos y cielo.

En el retorno a los cuarteles primitivos Coronado resultó herido a consecuencia de una caída de caballo, lo que le sumió en un estado de abatimiento profundo decidiendo regresar. Su viaje fue considerado oficialmente un fracaso, pero igual que De Soto (del que había estado a muy pocas jornadas de distancia), había explorado vastos territorios inéditos del norte, sentando las bases para la futura colonización en el oeste de los Estados Unidos.

Cuando Vázquez de Coronado llegó a una de las supuestas "Siete Ciudades de Cíbola", comprobó que todo había sido una ensoñación del fraile Marcos de Niza
El Gran Cañón del Colorado había sido descubierto por García López de Cárdenas, enviado en misión exploratoria por Vázquez de Coronado

Juan de Oñate

(1596)

Juan de Oñate es un ejemplo de tenacidad: Tras muchos otros que fracasaron en el intento, él fue quien logró asentar la presencia española de modo permanente en el Suroeste de los Estados Unidos.

Itinerario de Juan de Oñate

Se habían emprendido varias expediciones al Norte para hacer avanzar las fronteras de la Nueva España, como las de Rodríguez y Chamuscado o la de Antonio de Espejo, todas infructuosas. Pero Felipe II seguía empeñado en la evangelización y colonización de esas extensas regiones, y ordenó una nueva expedición, cuya dirección recayó en Juan de Oñate. En 1598 financió con su propios medios una gran partida compuesta por 200 familias, indios auxiliares y 7.000 cabezas de ganado, además de aperos para el asentamiento en las nuevas tierras, y venció grandes dificultades para poder partir con su expedición.

La de Oñate era una verdadera expedición colonizadora, con familias, ganados, semillas y herramientas para instalar en el suroeste la presencia española

La larga caravana ocupaba una legua, y avanzó por el camino que luego sería el de Tierra Adentro, cruzando el Río Grande y El Paso, y adentrándose en los valles de Nuevo México, fundando los pueblos de San Juan de los Caballeros y San Francisco que pasó a llamarse San Gabriel, desde donde despachó partidas exploratorias con nuevos rumbos. Una de estas expediciones la inició en 1604 con el fin de alcanzar el Pacífico. Tras atravesar Arizona y alcanzar el río Colorado, Oñate creyó que California era una isla. Otra exploración a cargo de García López de Cárdenas alcanzó el Gran Cañón del Colorado.

Las paredes de arenisca de El Morro conservan el registro de muchos viajeros que inscribieron su paso, como el propio Juan de Oñate

Tras cruzar el Río Grande, que abría el paso a Nuevo México, Oñate y sus hombres celebraron una misa como acción de gracias, que las gentes hispanas continúan celebrando

Juan de Oñate luchó con denuedo por mantener la moral de los colonos, reacios a asentarse en una tierra sin oro ni metales preciosos. Tras una década de ímprobos y tenaces esfuerzos fue destituido, pero la llama de la colonización había prendido: se regaban los campos, pastaban los ganados y las familias progresaban, en buena armonía con los indios “pueblo”. La colonización de Nuevo México fue uno de los principales resultados de su exploración y gobierno.

Estatua de Juan de Oñate en Nuevo México, como homenaje a quien abrió la vía de penetración española en el Suroeste de los Estados Unidos.
Al cruzar desde la Nueva España el Río Grande, en el Paso, se entraba en la llamada "tierra de frontera", el despoblado territorio que un día conformaría el Suroeste de los Estados Unidos.

Eusebio Francisco Kino [Padre Kino] (1687)

La incorporación del territorio de Arizona a la civilización occidental es obra indiscutible del jesuita padre Kino

Itinerario básico del padre Kino

El jesuita Eusebio Chini, “Kino”, fue comisionado para evangelizar elterritorio de Sonora, la árida Pimería Alta, en Arizona, donde fundó varias misiones a partir de la primera, Nuestra Señora de los Dolores, que fue su base de operaciones durante los siguientes veinticuatro años, y San Javier del Bac, entre otras. Además, fue un hombre de una gran inquietud exploradora y científica. Su viaje a la Baja California, en 1702, ayudó a afirmar que no era la isla que se creía, sino una Península.

El jesuita padre Kino, infatigable viajero, siempre viajaba con una mula llena de regalos para atraer a los indios

Como misionero su celo fue prodigioso, expandió la agricultura y la ganadería, que cambiaron el sistema de vida de los indios de Arizona.

La Misión de San Xavier del Bac, llamada la “paloma del desierto”, acaso la más bella de las misiones españolas en el Suroeste

En suma, el padre Kino introdujo ganados, plantas, religión, lengua, técnicas constructoras, música, algunas de origen europeo y otras procedentes de la Nueva España, con las que logró fundar una red de poblados en los escasos parajes con agua de las zonas más áridas del noroeste del virreinato. Esta red misional logró poco a poco asentar a los indios nómadas, y crear un cuerpo militar con el que defender la frontera y explorar nuevos territorios al norte de las tierras conocidas, hasta llegar al norte del río Colorado. Por todo es considerado el primer colonizador de Arizona.

Una de las muchas estatuas del padre Kino en Arizona. Está considerado como el “padre de Arizona”

III. CALIFORNIA

California fue el último territorio de los Estados Unidos en ser ocupado por España. Lo hizo 250 años después de la llegada de Ponce de León a Florida.

La Santa Expedición (1769)

Se llamó “Santa Expedición” a la que ordenó el rey Carlos III para que España ocupara el territorio de California

Primeras expediciones españolas en California

El primer europeo que desembarcó en California fue Juan Rodríguez Cabrillo, quien en 1542 dirigió una expedición en la que arribó al lugar de San Diego, muriendo poco después. Más tarde, en 1602 Sebastián Vizcaíno recibió la orden de reconocer el litoral, cartografiándolo y elaborando un valioso mapa que fue la base de las expediciones posteriores.

El "San Carlos" fue uno de los buques de aprovisionamiento de las misiones españolas en California, desde la base de San Blas
El mapa secreto de la costa de California elaborado en 1602 por Sebastián Vizcaíno, guardado celosamente durante años por España, y que sirvió de guía para las expediciones españolas del siglo XVIII  
Este es el aspecto que presentaba la primitiva misión de El Carmel, en Monterrey, la primera de la cadena de misiones españolas en Florida

En el siglo XVIII, el rey Carlos III decide que España ocupe California, para lo cual organiza la llamada “Santa Expedición” que pretendía establecer una Misión y un Presidio en Monterrey, como base de la expansión misionera, política y civil de California. Iba al mando de ella Gaspar de Portolá en lo militar, y el franciscano mallorquín Junípero Serra en lo religioso.

Tras fundar la misión de San Diego se emprendió́ la búsqueda de Monterrey, que no fue localizada en un primer viaje a causa de las nieblas. El empeño de Serra forzó́ un nuevo intento tanto por mar como por tierra que sí logró localizar el puerto que Vizcaíno había escogido y elogiado como el mejor de la costa para iniciar la colonización española, y para refugio del Galeón de Manila, que justamente llegaba a las costas americanas tras su penosa navegación de varios meses por aquellas latitudes. Allí́ se fundó́ la misión del Carmelo, donde Junípero Serra fijó su residencia como presidente de las misiones californianas. Más de veinte misiones fueron fundadas para evangelizar a los indios e incorporarlos a cultura occidental, así́ como varias ciudades, como Los Ángeles.

Estatua de Rodríguez Cabrillo en San Diego. Fue el primero en explorar la costa de California, en una fecha tan temprana como 1542.
Al rey Carlos III corresponde el mérito de haber impulsado la ocupación española en California.
Pasaron cerca de dos siglos y medio desde que desembarcara en San Diego el navegante Rodríguez Cabrillo y Junípero Serra fundara la Misión de San Diego de Alcalá en ese lugar.
El descubrimiento de la gran bahía de San Francisco tuvo un origen casual, en el curso de la expedición capitaneada por Gaspar de Portolá

Junípero Serra (1769)

Sin la decisión y el talento organizador del fraile franciscano Junípero Serra, España no hubiera podido asentarse en California.

Itinerario de la expedición comandada por Gaspar de Portolá y Junípero Serra

Fue hombre de grandes cualidades humanas y de una acusada personalidad, que se desdoblaba en el plano espiritual y el civil. Como misionero fue incansable, fundando una docena de misiones para la evangelización e instrucción de los indígenas. Su huella en California ha sido reconocida por generaciones de residentes y su tumba en Carmel es testimonio de una vida dedicada a la visión española de la Misión.

La austeridad de Junípero Serra, prior de las misiones de California, queda de manifiesto en la sencillez máxima de su habitación en su cuartel general de la misión de Monterrey
La misión de San Juan Capistrano es una de la gran cadena de misiones establecidas por España en California para asimilar a los indios en la cultura occidental

En el plano político Serra contó con la estrecha colaboración del visitador general de la Nueva España, José de Gálvez, quien tras expulsar a los jesuitas de la Baja California favoreció la llegada de los franciscanos para crear junto a los Presidios de San Diego, Santa Bárbara, Monterrey y San Francisco una línea defensiva que protegiese a la Nueva España por el frente del noroeste, a la vez que lograba incorporar a la monarquía hispánica grandes territorios en los que se suponía que existían grandes riquezas, como después se comprobó a mediados del siglos XIX con el descubrimiento de las minas de oro.

Junípero Serra fue hombre de grandes cualidades humanas, dedicado en cuerpo y alma a la tarea de evangelizar a los indios de California

Expediciones españolas en el Pacífico norteamericano

En las postrimerías del siglo XVIII, España se lanzó a la exploración de las costas del Pacífico, alcanzando las costas de Alaska.

Expediciones españolas posteriores en el Pacífico norteamericano
España navegó una y otra vez por el litoral de California, una costa difícil, escarpada y sujeta a corrientes y vientos contrarios

Tras la primera expedición a la Alta California siguieron otras en el siglo XVIII, que exploraron el litoral pacífico de América del Norte y Canadá, bautizando y tomando posesión de numerosas bahías y ensenadas. Entre las expediciones cabe destacar la de Juan Francisco de la Bodega y Cuadra, que llegó hasta el entorno de Alaska con el “Sonora”, una pequeña goleta de doce metros; las de Bruno de Heceta, Juan Pérez, Mourelle y Arteaga, que remontaron por la costa del Pacífico hasta los límites que las condiciones climáticas de la región imponían.

A bordo de la pequeña goleta Sonora, Juan Francisco de la Bodega y Quadra realizó un viaje épico hasta los contornos de Alaska. Todos los tripulantes murieron o enfermaron.

La navegación que más alta latitud alcanzó fue la de Esteban Martínez, quien en 1787 llegó hasta la latitud 61º, la más alta lograda por España, en la costa de Alaska, donde entró en contacto con establecimientos rusos. Dos años después, un incidente en Nutka limitó las expediciones en la región.

A partir de ese momento España se concentró en el fomento y la colonización de la Alta California creando varios pueblos de colonización que junto a las misiones y presidios fueron las bases pobladoras de la provincia más septentrional del imperio español.

Fuerte español en la bahía de Nutka, el puesto más alejado de la presencia española en la costa del Pacífico californiano.
España llegó muy lejos en el rumbo del Norte, hasta Alaska y las Aleutianas, afirmando allí la soberanía española. 

Gracias a los viajes y expediciones españoles se perfeccionó la cartografía de la costa noroeste, considerada en la época como la última marítima por ser la más alejada de España para trasladarse en barco, y se realizaron también informes y descripciones etnográficas que en muchas ocasiones son las más completas y primigenias de los distintos pueblos de estas costas, donde años más tarde nacería la antropología moderna con Frank Boas.

Créditos: reportaje

Autor — Borja Cardelús ©. Para el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación del Gobierno de España. www.borjacardelus.com
Créditos de las ilustraciones y de las fotografías © — Borja Cardelús, Eshter Merchán, Bernardo Lara, Juan Carlos Arbex

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En algunos casos, el reportaje destacado es obra de un tercero independiente y no siempre representa los puntos de vista de las instituciones indicadas a continuación, que son las que han proporcionado el contenido.
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