Resulta encomiable la cantidad e importancia del  legado físico dejado por España en los Estados Unidos, desde la cultura ecuestre y ganadera del Oeste hasta aspectos como la alimentación o la arquitectura

El ganado y el manejo ganadero

Los colonizadores españoles reprodujeron en estas planicies el modelo de manejo ganadero que traían de Andalucía, en particular de las Marismas del Guadalquivir, tierras igualmente abiertas, con la herramienta esencial del caballo. Su origen era el caballo de Retuerta de las marismas, excelente para el duro trabajo en las llanuras, y de ellos proceden los mesteños o “mustangs”. También el ganado vacuno proceden de la vaca mostrenca marismeña, que para defenderse de pumas y lobos evolucionó desarrollando una gran cuerna hasta convertirse en las “Longhorn” tejanas.

En cuanto a los ovinos los españoles introdujeron las ovejas churras, que se extendieron principalmente en Nuevo México o California.

Manejo del ganado en las Marismas del Guadalquivir, España
Conducción de ovejas en el Suroeste

La cultura ecuestre que se implantó en el Suroeste incluía todos los ingredientes españoles: el rodeo para la conducción de los ganados a los corrales y potreros, el marcaje a hierro, el rancho y la cerca de madera alambrada; el arreo en largas jornadas hasta los puntos de embarque y venta de las reses, o la trashumancia de las ovejas desde los valles a las montañas.

Junto al ganado llegaron también los hombres que lo manejaban, los vaqueros andaluces, ancestros directos del “cowboy”, con todo su bagaje: la silla de montar, cómoda para largas jornadas de trabajo; los arreos de cuero; el vestuario, con los zahones, el sombrero de ala ancha, la chaqueta corta, las botas de cuero y las espuelas grandes, todo ello de procedencia andaluza. Fueron ellos quienes incorporaron al léxico el rico vocabulario propio del manejo del ganado a caballo.

Vaca "longhorn" tejana
Vaca mostrenca, de las Marismas del Guadalquivir
Manejo de vacas en Texas
Vaquero texano manejando el ganado
Alanceo de bisontes por los ciboleros españoles en Nuevo México

Los angloamericanos que procedían del Este, de vocación agrícola, al ocupar las llanuras del Oeste vieron las ventajas del modelo ganadero extensivo español y lo adoptaron prácticamente en su integridad. El mundo del “cowboy” y el “western”, popularizado a través del cine de Hollywood, reconocido como una de las señas indelebles de identidad de los Estados Unidos, tiene su origen en la herencia de una tradición rural hispana.

Agricultura y alimentación

El contacto entre los productos de España y América revolucionó la alimentación mundial, que se enriqueció de forma  extraordinaria con los aportes mutuos.

El paisaje del Suroeste, árido pero provisto de valles fluviales, permitió́ reproducir el modelo de regadío de la Península Ibérica, también seca y montañosa, perviviendo hasta hoy en regiones como Nuevo México o Colorado. De un río se derivaba una acequia madre,  ramificada a su vez en un tejido de acequias secundarias, con compuertas, azudes y canales que hacían llegar el agua hasta la última parcela de los ranchos.

España introdujo en América los cultivos europeos, como las legumbres, los cítricos, las uvas o el trigo. 
La alimentación nativa americana estaba limitada a productos como la calabaza, el pimiento y el maíz
Acequia española de madera en Nuevo México, para conducir el ganado desde los ríos hasta los campos. 

Del sistema español se heredó también la regulación jurídica de los regadíos, incluida la gestión del agua a cargo de los propios regantes, con instituciones como la “community acequia” similar al de instituciones españolas como el Tribunal de las Aguas de Valencia. Su cometido fundamental era alcanzar acuerdos y dirimir los conflictos entre vecinos por el uso del agua.

Los cultivos y ganados traídos por los colonos españoles revolucionaron la alimentación nativa de Norteamérica, con productos como el trigo, las vides, las frutas y verduras y todos los productos derivados de la vaca, la oveja o el cerdo. Con ellos se introdujeron grandes cambios y alteraciones culinarias,como ocurrió en Europa donde España introdujo y extendió productos americanos tan importantes en los hábitos alimentarios, como la patata y el maíz, que resultaron decisivos en la alimentación de los europeos.

Arquitectura

La arquitectura española en el continente americano, religiosa o civil, se caracteriza  por una inconfundible solidez y personalidad. De forma particular, en el Suroeste de los Estados Unidos se caracterizó por derivar en un estilo mestizo, que tiene como premisas el empleo de los materiales del entorno y la protección térmica. Incluso se ha acuñado el termino "spanish style” para denominar a una arquitectura que mezcló los elementos traídos de España con los nativos. Al adaptarse a las características del territorio americano, se generó una arquitectura híbrida de gran personalidad

Los colonos españoles mejoraron el adobe, ya conocido por los nativos, e introdujeron otros elementos arquitectónicos: las vigas de madera; el blanqueo con cal o entintada con colores terrosos; el empleo abundante de la madera y el hierro; la azotea, usada en las casas de climas especialmente calurosos como en Arizona o Nuevo Méjico, que sirve para el secado de los alimentos; el horno de pan, de origen castellano y llamado hoy en el Suroeste “horno indio”.

El adobe ya era conocido por los indios americanos, pero el adobe español mejoró la fabricación
La teja de cerámica roja es uno de los ingredientes más representativos de la arquitectura española 

Los españoles emplearon escasamente la teja roja en Arizona y Nuevo México y profusamente en California. El zaguán; el patio y el traspatio, ajardinados y si era posible con fuente; el embaldosado de suelo y paredes; el uso abundante de los corredores exteriores para hacer circular el aire, refrescándolo... fueron recursos arquitectónicos importados de la cálida Andalucía para combatir el calor

El resultado final de esta combinación de elementos españoles y nativos se aprecia al recorrer las calles de Santa Fe, en Nuevo México, cuyo diseño responde a los principios urbanísticos característicos en España: la ciudad tenía como centro la Plaza Mayor que albergaba los edificios más nobles y de uso cotidiano, como el ayuntamiento, y era el referente de la vida social y económica de la comunidad.

Calle de Santa Fe, con el corredor porticado, elemento arquitectónico de origen español.
La arquitectura del Suroeste está plagada de edificios con un estilo propio, distinto, procedente de la mezcla de lo español con lo nativo.
La aldea de El Rocío, en Andalucía, el modelo arquitectónico de muchos pueblos del Oeste norteamericano. 
Existe una semejanza evidente entre los pueblos del Oeste, como este poblado indio, con El Rocío.

El dólar

El origen del dólar, la moneda referencial en el mundo, es eminentemente español; algo desconocido incluso por una gran mayoría de estadounidenses.

El dólar americano tiene su referente en el peso español, que funcionaba en toda la América hispana. 

Tras la guerra, Inglaterra anuló su divisa en las Trece Colonias, por lo que estas hubieron de elegir y estas debieron escoger una nueva moneda. El diez de mayo de 1775 el Congreso Norteamericano optó por el peso o “dólar” español, la “pieza de a ocho” o “real de a ocho”, que equivalía a cuatro chelines y seis peniques en relación con la libra esterlina. Esta moneda incluso era legal en Virginia y circulaba en las áreas circundantes a las colonias: Florida, Louisiana, México, Cuba, así́ como en el resto de la América hispana. Los primeros dólares se llamaron “dólares españoles”.

Los primeros dólares acuñados fueron llamados “dólares españoles”

El signo del dólar es $, en referencia a las dos columnas de Hércules que a parecen en el escudo español, enlazadas por una cinta  con la leyenda “Plus Ultra” (“Más allá“) que aparecía en el reverso de las piezas acuñadas en el reinado de Carlos III. Fue el lema utilizado por Carlos I para cuestionar el anterior ”Non Plus Ultra“ (”No hay Más Allá”) indicando la fortaleza y pujanza del Imperio Español tras la llegada a América.

De esta forma, Estados Unidos adoptó no solo la moneda española, sino también el sistema decimal monetario, apartándose definitivamente del inglés.

Créditos: reportaje

Autor — Borja Cardelús ©. Para el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación del Gobierno de España. www.borjacardelus.com
Créditos Créditos de las ilustraciones y de las fotografías ©  — Borja Cardelús, Eshter Merchán, Bernardo Lara, Juan Carlos Arbex

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