La obra se produce cuando se consigue el justo equilibrio entre la razón y la pasión.
Es posible que en la permanente lucha entre La razón y La pasión aparezca, tal vez, con infinita paciencia, esa forma, ese color. Es posible que en la unidad más pura del instinto y del pensamiento se pueda conseguir con alguna claridad, esa materia que contenga nuestro espíritu.
Quizás sea posible.
Pérez Celis 3-79
París