Editorial Feature

El impacto duradero de Frida Kahlo en los artistas LGBTQ

Tres artistas hablan sobre el poder y el impacto que Frida tuvo en ellos

Frida Kahlo es reconocida por mucho más que su talento artístico. Una faceta de su vida y su personalidad que genera admiración y adoración es la franqueza con respecto a la sexualidad femenina. Su actitud moderna hacia la sexualidad y su capacidad de explorarla abiertamente en su vida y obra fortalecieron su estatus de ícono entre los artistas de la comunidad LGBTQ.

Sus ideas sobre la sexualidad se integraron en su arte de varias maneras y la condujeron a explorar temáticas como la infertilidad, el placer sexual y la relación tumultuosa con su esposo, Diego Rivera. Fuera del ámbito artístico, su visión sobre el amor era renovadora. Frida hizo caso omiso de las limitaciones de género y, en su lugar, se permitió sentirse atraída hacia los espíritus creativos tanto de hombres como de mujeres.

Aunque la apertura de Kahlo era algo relativamente inusual de presenciar en público, no es el único motivo por el que se convirtió en ícono de la comunidad LGBTQ. Para aprender más sobre su impacto, entrevistamos a tres artistas contemporáneos que explican por qué sintieron una conexión con Frida, cómo se convirtió en un ícono para ellos y por qué sigue siendo tan relevante en la actualidad.

Sin título (Autorretrato con collar de espinas y colibrí) por Frida Kahlo (De la colección del Harry Ransom Center)

Julio Salgado, artista, California, EE.UU.

Julio Salgado es un "artivista" queer indocumentado y sus obras representan a personas y momentos clave de la ley Dream y el movimiento por los derechos de los inmigrantes. Los estudiantes indocumentados en todo EE.UU. se valieron de las obras de arte de Salgado para llamar la atención hacia el movimiento liderado por jóvenes.

Vi las obras de Frida por primera vez en 1996, mientras asistía a una clase de arte del séptimo grado después de mudarme a Long Beach, California, desde México. Era un muchacho de 12 años gay, confundido y de color, y no quería vivir en EE.UU. Recuerdo que, después de ver la pintura Las dos Fridas, mi vida dio un vuelco. En aquel momento, no entendía por completo la profundidad de la obra de Frida, pero hubo algo en esa pintura que me motivó a seguir el camino artístico en mi vida.

Creo que fue su manera de traducir el dolor y mostrárselo al mundo como una suerte de terapia. Sin lugar a dudas, yo uso el arte como terapia, especialmente en estos tiempos en los que vivimos. Cuando creo una obra sobre lo que significa ser indocumentado o queer después de ver las noticias, plasmo el dolor y la indignación en mi obra y simplemente dejo que fluyan. Es increíblemente terapéutico.

Orange por Julio Salgado

Desde hace algún tiempo, me dedico a crear obras que me traigan felicidad. Aunque hay muchas obras de Frida dedicadas al dolor, también hay varios autorretratos donde la artista está rodeada de todo lo que disfrutaba. Pienso que, como artistas inmigrantes, se espera que creemos obras sobre cuestiones a las que nos oponemos, y eso es comprensible. Sin embargo, tomé como referencia el arte de Frida y estoy creando obras inspiradas en la música que me gusta, las películas que disfruto y las comedias de televisión que estoy volviendo a ver.

Sin lugar a dudas, Frida era un ícono de la comunidad LGBTQ. La fallecida cantante Chavela Vargas describió su relación con Frida como simplemente hermosa. Por desgracia, no fue sino hasta su muerte que otras personas comenzaron a reconocerla como ícono queer. Aunque adoro a Frida, también busco apoyar el trabajo de los artistas queer de color que siguen con vida. Aurora Guerrero, Lena Waithe, Big Freedia, Yosimar Reyes y Sonia Guinansaca son solo algunos de los artistas queer de color que están creando obras de arte fascinantes y emocionantes, y que son elogiados en vida. Indudablemente, nuestros caminos fueron marcados por leyendas queer como James Baldwin, Audre Lorde y la propia Frida.

Porque Frida me dijo, por Julio Salgado

Nosotros, como artistas queer, la convertimos en ícono. Personalmente, estaba muy confundido sobre mi sexualidad cuando descubrí sus obras. Tenía apenas 12 años, pero sabía que algo en mí era diferente. Sin lugar a dudas, muchos de nosotros nos vimos reflejados en sus obras y los escritos que dejó luego de su muerte.

En la actualidad, su trabajo es muy relevante porque el arte es la manera de apropiarnos de nuestra narrativa queer. Ya sea mediante una pintura, una película o un libro, es fundamental desafiar las nociones de quiénes somos como individuos queer. Frida y, específicamente, otros artistas de color lo hicieron hace mucho tiempo y debemos continuar honrando esa tradición.

www.juliosalgadoart.com

Morado por Julio Salgado

Camila Fontenele de Miranda, artista y fotógrafa, São Paulo, Brasil


Camila Fontenele de Miranda, nacida en São Paulo, trabaja en proyectos personales muy profundos que exploran temáticas con las que todos nos podemos identificar. Su proyecto, Everyone Can Be Frida, transformó a 6,000 extraños en la artista para que todos ellos pudieran experimentar su fortaleza.



La primera vez que escuché hablar sobre Frida fue en una clase de arte en la universidad. Me enamoré de los colores, aunque luego sentí una conexión muy fuerte y casi espiritual con ella. Una de las pinturas que más me atrajo fue "La columna rota". Su obra me habla de una manera muy íntima.



Frida me enseñó y me inspiró a buscar mi identidad en este mundo. Pasaba mucho tiempo leyendo sobre su vida y su trabajo hasta que junté el coraje para crear algo inspirándome en ella.

Todos podemos ser Frida, por Camila Fontenele de Miranda

En lo que respecta a mis obras, siempre reflexiono sobre lo siguiente: "¿quién soy más allá del dinero, el apellido, la casa, la ropa, el título universitario y los premios?, ¿qué queda después de todo eso?". Les pregunto lo mismo a las personas que retrato. El proceso es un juego donde invito a la persona a transformarse en alguien más.

Mi trabajo está relacionado con los individuos y la investigación sobre las relaciones humanas. Es hermoso (y doloroso) llegar a los límites propios. En mi proyecto, Everyone can be Frida, intento invocar todas las posibilidades combinando aspectos inusuales o quizá ocultos en nuestro interior. Por lo tanto, todo lo que sienten aquellos a quienes retrato es válido porque, a fin de cuentas, yo solo soy una parte del proceso: ayudo a esas personas a enfrentarse a sí mismas.

A mi parecer, un ícono es una persona con la que nos identificamos e incluso nos obsesionamos un poco. Me cuesta explicarlo, pero es alguien que forma parte nuestra y, a la vez, es ajeno a nosotros. Para mí, esa persona es Frida Kahlo con sus distintos niveles.

Todos podemos ser Frida, por Camila Fontenele de Miranda

A menudo, la obra o la figura de un artista obtienen reconocimiento más tarde. Pienso que la relevancia actual de Frida en Brasil explotó a mediados de 2013. Desde entonces, desde que se la estudia en las escuelas y en distintos grupos, se ha convertido en una inspiración para colectivos y artistas feministas como yo.

Además del abanico de posibilidades que nos brinda una figura como Frida Kahlo, hay mucho para debatir sobre la artista y las temáticas tratadas en su obra, como la sexualidad, el género, el lenguaje, la ausencia de separación entre la vida y el trabajo, las relaciones humanas, etc.

www.camilafontenele.com

Todos podemos ser Frida, por Camila Fontenele de Miranda

Raychelle Duazo, artista visual, Seattle, EE.UU.

Raychelle Duazo es una artista visual queer femme de origen filipino-estadounidense que reside en la región del Noroeste del Pacífico de Estados Unidos. A nivel artístico, se especializa en retratos, cómics y tipografía. Su obra se centra en las temáticas del amor, el desengaño, la pérdida, la memoria, la identidad y el espacio.

La primera vez que entré en contacto con la obra de Frida Kahlo fue cuando asistía a la escuela secundaria. Un profesor de Artes del Lenguaje me hizo descubrir Frida: una biografía de Frida Kahlo, de Hayden Herrera. Recuerdo que me atraía particularmente el hecho de que se retratara a sí misma de alguna manera en casi todas sus obras. Las pinturas de Frida que más me gustan son Las dos Fridas, Mi vestido cuelga aquí, El ciervo herido, Moisés o el núcleo de la creación y El abrazo de amor del universo. Hay muchas otras que también están entre mis favoritas.

Descubrir sus pinturas fue como hojear las páginas de un diario, pero con imágenes. Recuerdo que estaba pasando por una etapa complicada cuando conocí su obra y me preguntaba constantemente: "¿Dónde puedo encontrar mi propia puerta de escape a nivel creativo? ¿Puedo ser igual de valiente?". Tenía miedo de que mi trabajo fuera tan vulnerable y conmovedor como el suyo. Su obra era evidentemente emotiva, dolorosa y compleja, y tenía múltiples niveles. Cada vez que pensaba que había comprendido una pintura, encontraba algo nuevo para analizar. La profundidad emocional de Frida se plasma perfectamente en la pintura.

Soledad & Lily, por Raychelle Duazo


Me fascinan los autorretratos y la composición sumamente estructural de todas sus obras. No creo que sea una coincidencia que me especialice en retratos y adore componer una pieza: centrar el punto de referencia, componer y ubicar los elementos alrededor de él. Es emocionante y desafiante, y, cuando una pieza está terminada, me siento satisfecha con el equilibrio creado a través de una buena estructura. Sé que su obra influyó enormemente en esto.

Además de Frida, me inspiro en muchísimas fuentes: el diseño de personajes en videojuegos, las flores y la naturaleza, la moda, mis experiencias personales, los cómics, el deseo de representación y visibilidad, y la música. Mi trabajo se caracteriza por líneas audaces, colores vibrantes, flores por todas partes y composiciones bien pensadas. También me inspiro mucho en la cultura filipina, la cultura isleña y mi propia naturaleza queer. ​​​​​​

Leola, por Raychelle Duazo

Cualquier persona que ame el trabajo de Frida lo reconocería como queer, aunque, seguramente, a Frida no le gustaría ser considerada un "ícono". Sin embargo, me gusta que una de mis artistas favoritas sea queer y supongo que esta parte de su identidad influyó en gran medida en cómo se manejaba en el mundo y creaba sus obras. Frida era conocida por tener fuertes convicciones y, seguramente, hablaba y actuaba con tanta determinación que sería muy crítica con una persona que malinterpretara parte de su identidad.

Frida era desafiante, militante, obstinada, vulnerable, descarada y mordaz. Creo que estos aspectos de su personalidad, en contraste con su discapacidad y su talento como pintora, la convierten en un ejemplo muy real de alguien que ocupó diferentes roles y convivió con múltiples identidades. Su complejidad la tornaba muy humana, fascinante y poderosa, y sus pinturas son meras extensiones de ese aspecto de su personalidad. El público puede verlo y sentirlo en sus obras.

www.raychelledraws.com

KAHITano, por Raychelle Duazo
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