Editorial Feature

Una mirada a los objetos más preciados de Frida

El Museo Victoria y Albert presenta las pertenencias de la artista en una nueva exposición

Próximamente, el Victoria and Albert Museum explorará cómo Frida Kahlo (1907–1954) creó su identidad, una de las artistas y mujeres más reconocidas y significativas del siglo XX. Frida Kahlo: Making Her Self Up será la primera exhibición fuera de México en mostrar la ropa de Kahlo, así como sus posesiones íntimas, autorretratos y fotografías, para ofrecer una nueva perspectiva de su fascinante historia de vida.

El V&A, que trabajó en conjunto con el Museo Frida Kahlo, exhibirá más de 200 objetos de la Casa Azul, la casa en México donde Kahlo nació, vivió y murió. Las pertenencias de Kahlo –entre las que se encuentran prendas, cartas, joyas, cosméticos, medicamentos y corsés médicos– fueron redescubiertos en 2004, 50 años después de que su esposo, Diego Rivera, las confinara en dicho espacio tras la muerte de la artista.

Conjunto del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. El hupil (túnica) está hecho de algodón, y la enagua de tela de algodón estampada con diseños florales. Como a las mujeres tehuanas les gustaban las telas estampadas de Manchester, Inglaterra, se vendieron mucho en la región. Los diseños en punto de cadena, en el huipil y la falda, están hechos con una máquina de coser con hilos de algodón en colores contrastantes. (Cortesía del Museo Frida Kahlo=
Kahlo alrededor de 1926, fotografiada por su padre Guillermo Kahlo a los 19 años. La pose de tres cuartos y la mirada directa son características fácilmente identificables en los autorretratos de Kahlo.

Kahlo desarrolló una presencia fácilmente reconocible a través de su trabajo –más prominentemente autorretratos– y vida personal. En el libro que acompaña a la exhibición, Carlos Phillips Olmedo (Director General, Museo Dolores Olmedo) relata que "mediante la construcción de su propio personaje (como si fuera una obra de arte) con una vestimenta muy específica y reflejando esto en su trabajo… Kahlo se ha transformado en un símbolo que se extiende más allá de las esferas de la cultura y el arte para representar a muchos movimientos sociales". También agregó que "para Kahlo, escribir poesía, diseñar su propia ropa y decorar sus corsés con espejos y pintura era todo lo mismo". Esta relación entre la cara visible de la artista, la obra producida para la posteridad y los aspectos más privados de su vida es el tema central de la exhibición.

Frieda and Diego Rivera. La relación de Kahlo con Diego Rivera fue compleja y tempestuosa. Esta pintura, realizada dos años después de su matrimonio, presenta la visión de una identidad que la artista simultáneamente socava. Kahlo se muestra usando un rebozo con un fleco anudado, hecho por empuntadoras (atadores profesionales).

Circe Henestrosa, cocuradora de la exhibición y Directora de la Escuela de Moda del LASALLE College of the Arts (Singapur), señala que "Kahlo era consciente del impacto de la vestimenta desde muy joven porque le afectaba la imagen de su cuerpo fragmentado después de haber contraído polio a los 6 años y de haber sufrido un accidente casi mortal cuando tenía 18. Estos incidentes le causaron un dolor permanente y fomentaron el tema central de su arte, aunque también definieron su estilo personal. Como resultado de haber contraído polio, le quedó la pierna derecha más corta, motivo por el cual solía usar faldas largas. Desde muy joven, usaba tres o cuatro calcetines en la pantorrilla más delgada y zapatos especiales para camuflar su asimetría".

Las apariencias engañan por Frida Kahlo (De la colección del Museo Frida Kahlo)

Circe continúa: "El imponente estilo de Kahlo es tan esencial para su mito como sus cuadros. Lo que la convierte en un ícono tan atractivo y relevante de la actualidad es la identidad que construyó a través de su origen étnico, discapacidad, creencia política y arte. Sus resplandecientes vestidos de tehuana, tocados llamativos, corsés y prótesis pintados a mano no solo camuflaban sus discapacidades físicas, sino que también eran una forma de autoexpresión y extensión de su arte."

A diferencia de Rivera y otros artistas masculinos que afirmaron su libertad artística mediante representaciones propias en ropa de trabajo salpicada de pintura, Kahlo no solía mostrarse con vestimenta informal, ni siquiera en su caballete, ya que, a pesar de que en su época se la subestimó como artista, se la solía fotografiar mientras trabajaba. Su carisma y consideración por el arte de vestir ofrecían un atractivo fotogénico que no coincidía con la naturaleza intransigente de su arte. Como señaló André Breton, fundador del surrealismo, su arte era como "una cinta que envuelve una bomba".

Retrato de Frida Kahlo pintando el retrato de su padre, por Gisèle Freund (De la colección del Museo Frida Kahlo)

En noviembre de 2017, un equipo de conservadores, montadores y curadores visitaron la Casa Azul a fin de prepararse para la exhibición del V&A. Mientras estaban allí, descubrieron rastros de pigmento en las faldas sobre las que Kahlo dejaba su paleta y sus pinceles; algunas manchadas con pintura roja y pequeñas salpicaduras de tinta azul y negra (Kahlo era una escritora de cartas inveterada), mientras que otras tenían pintura incrustada en sus fibras o ligeras pinceladas sobre la superficie de la tela.

El compromiso de Kahlo con la vestimenta tehuana de su México natal no era para exhibirse ni realizar fotografías posadas, sino que formaba una parte integral de su atuendo diario, como demuestran los muchos zurcidos, quemaduras de cigarrillos y manchas. Sus pinturas cobran vida gracias a las propiedades materiales de su vestimenta y sus posesiones, mientras que los cuadros evocan las prendas en todo su significado simbólico.

Este texto es una versión editada y resumida de Frida Kahlo: Making Her Self Up, editado por Claire Wilcox y Circe Henestrosa, disponible en V&A.

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