Editorial Feature

Los significados ocultos de las pinturas de Frida Kahlo

Explora increíbles detalles de las obras de la artista gracias al Art Camera

Las obras de Frida Kahlo no son solo una representación simple de sí misma o del mundo que la rodeaba. Más bien, sus obras de arte actúan como una herramienta de expresión o forma de transmitir visualmente sus recuerdos y las complejas ideas que pasaban por su mente. Sus autorretratos están cargados de detalles ocultos y simbolismos que, una vez descubiertos, revelan una visión más profunda de la artista. En este artículo, y con la ayuda del Art Camera, que ha capturado estas obras con increíble detalle, exploramos ocho de las pinturas de Kahlo para descubrir el significado que ocultan.

Autorretrato dedicado a León Trotsky (1937)

Autorretrato dedicado a León Trotsky por Frida Kahlo, de la colección del National Museum of Women in the Arts

Como lo sugiere el título, esta obra pintada en 1937 fue un regalo a León Trotsky y conmemora el breve romance que Kahlo tuvo con el exiliado líder revolucionario ruso poco después de su llegada a México.

Es un autorretrato halagador, en el que se presenta vestida de forma elegante con una larga falda bordada, un chal y delicadas joyas de oro. Su atuendo tradicional hace referencia a un movimiento entre los artistas mexicanos que trabajaron durante la década de la Revolución y que rechazaban las influencias europeas en pos de volver a adoptar las raíces y tradiciones populares de su país. Esta influencia también se puede ver en la composición de la obra, en la que Kahlo se para en lo que parecería ser un escenario con cortinas. Esto refleja las pinturas vernáculas mexicanas llamadas "retablos" (imágenes devocionales de la Virgen o de santos pintadas sobre trozos de estaño) que coleccionaba Kahlo.

En la pintura, Kahlo está parada con confianza, sosteniendo un ramo de flores y, curiosamente, una carta para Trotsky. Si nos acercamos, podemos ver que la carta dice: "A León Trotsky, con todo mi amor, le dedico este cuadro el 7 de noviembre de 1937. Frida Kahlo en San Ángel, México". Este retrato termina por revelar el amorío secreto de la pareja, que concluyó después del verano, cuando Kahlo "se cansó" de Trotsky.

Detalle del Autorretrato dedicado a León Trotsky por Frida Kahlo (De la colección del National Museum of Women in the Arts)

Diego y yo (1944)

Diego y yo por Frida Kahlo (De la colección del Museo Dolores Olmedo=

Kahlo pintó un retrato de ella y su esposo, Diego Rivera, para su 58.º cumpleaños. Esta obra nos permite comprender el profundo amor que sentía por él, a pesar de la tormentosa relación que mantenían. El matrimonio con el artista tuvo un impacto profundo y duradero en las obras de Kahlo, y esta es una de las tantas que reflejan el amor que le tenía.

El doble retrato hace que ella y Rivera parezcan una sola persona, con la cara de él apuntando hacia la izquierda y la de ella en dirección opuesta. Esta obra tiene un aspecto único que se destaca por el marco de conchas, pintadas como joyas, que usó para colocar el retrato. Dentro de la pintura, Kahlo también representó al sol y la luna como otra gran pareja, y la caracola y la vieira también simbolizan su unión.

Detalle de Diego y yo por Frida Kahlo (De la colección del Museo Dolores Olmedo)

Naturaleza muerta con perico y bandera (1951)

Naturaleza muerta con loro y bandera por Frida Kahlo (De la colección del Museo Dolores Olmedo)

Durante la década de 1950, Kahlo pintaba constantemente naturalezas muertas y, entre 1951 y 1954, su propia imagen prácticamente desaparece de sus lienzos. En esta pintura, Kahlo usa frutas, aves y objetos originarios de México para hacer declaraciones políticas sobre el nacionalismo mexicano y la independencia.

Otro tema presente en esta imagen es la sexualidad, que se explora a través de la carne expuesta de la fruta cortada, como una invitación al placer para el espectador. Durante sus últimos años, las alusiones de Kahlo al sexo y la pasión se vuelven menos sutiles y más directas. Esta pintura en particular, con la suculenta fruta que lleva la bandera mexicana, señala el comienzo de la inclusión de imágenes más eróticas.

Detalle de Naturaleza muerta con loro y bandera por Frida Kahlo (De la colección del Museo Dolores Olmedo)

Retrato de Miguel N. Lira (1927)

Retrato de Miguel N. Lira por Frida Kahlo (De la colección del Museo de Arte de Tlaxcala)

Este retrato del poeta mexicano Miguel N. Lira lo realizó por encargo del propio escritor, quien era amigo íntimo de Kahlo. La pintura se basa en una fotografía que Lira le había dado y, si bien la artista no estaba contenta con el retrato final, a él le gustó. La obra de arte está llena de pequeños detalles que capturan la personalidad del poeta y aluden a logros de su vida. El molinillo de colores brillantes y el caballo de batalla, por ejemplo, hacen referencia a su infancia, mientras que el libro colocado a su derecha tiene una imagen de una guayaba con la palabra "tú", ya que estos fueron los títulos de los primeros dos libros de Lira que se publicaron.

Otros detalles incluyen la R pintada, que muchos creen que podría hacer referencia al nombre de la entonces novia de Lira, Rebeca Torres. De hecho, es posible que la figura o muñeca en la esquina superior derecha también aluda a ella. Con todos estos detalles junto a un retrato real de Lira, Kahlo demuestra que puede evocar la complejidad de una persona en sus obras, en lugar de simplemente crear una representación idéntica del sujeto en cuestión.

Detalle del Retrato de Miguel N. Lira por Frida Kahlo (De la colección del Museo de Arte de Tlaxcala)

El marxismo dará salud a los enfermos (1954)

El marxismo dará salud a los enfermos por Frida Kahlo (De la colección del Museo Frida Kahlo)

Kahlo intentó "colaborar con el Partido" y "beneficiar a la Revolución" incluyendo imágenes con mayor carga política en sus obras. En esta pintura, vemos a Frida abrazar la creencia utópica de que las convicciones políticas del marxismo pueden salvar a los habitantes del mundo (incluso a ella) y liberarlos del sufrimiento y el dolor.

Aquí vemos a Kahlo de pie vistiendo un corsé de cuero frente a un fondo dividido, en el que una mitad representa aspectos positivos y la paz, y la otra está llena de símbolos que evocan el mal y la destrucción. Junto a las dos manos del marxismo que la curan, una de las partes más interesantes de la pintura es el objeto que ella sostiene: el libro rojo del marxismo. Basándose completamente en su ideología, vemos a Kahlo deshacerse de sus muletas, lo que alude a una parte del título ("dará salud a los enfermos").

Esta obra de arte es uno de los últimos retratos de Kahlo y está sin terminar. La artista volvió a trabajar varias veces en la obra y hasta le cambió el título (su nombre original era "Paz en la Tierra para que la ciencia marxista pueda salvar a los enfermos y oprimidos por el inmoral capitalismo estadounidense"). Es obvio que ese título era una interpretación más directa del mensaje que quería transmitir con la obra.

Detalle de El Marxismo dará salud a los enfermos por Frida Kahlo (De la colección del Museo Frida Kahlo)

Unos cuantos piquetitos (1935)

Unos cuantos piquetitos (De la colección del Museo Dolores Olmedo)

En 1934, Kahlo se enteró del romance entre su esposo, Diego Rivera, y su hermana, Cristina Kahlo. Muchos creen que esta pintura, creada un año después, está relacionada con este hecho y demuestra la inclinación de la artista por el humor negro. La idea surgió mientras Kahlo leía un artículo periodístico que relataba cómo un hombre borracho había apuñalado a su esposa varias veces hasta asesinarla, tras descubrir que le había sido infiel. Ante el juez, dijo: "¡Pero lo único que hice fue darle algunos piquetitos!".

Es difícil ignorar la violencia cruda cuando Kahlo representa a una mujer desnuda y sangrando con un delgado hilo de sangre que le sale de la boca. El asesino tiene una mirada de despreocupación siniestra mientras está de pie junto a la cama con el cuchillo aún en la mano. Puede parecer insignificante al principio, pero las paredes rosadas y el revestimiento azul crean un contraste con el resto de la escena sangrienta. Este es el método que Kahlo usó para enfatizar la violencia dentro de la pintura. Para resaltar aún más esto, la artista enmarcó la pintura en madera lisa. Sin embargo, luego la extrajo y la roció con pequeñas gotas de sangre para que pareciera que la sangre de la mujer había salpicado más allá del marco y llegado al espectador, lo que lo obligaría a convertirse en testigo ocular de la escena.

Detalle de Unos cuantos piquetitos por Frida Kahlo (De la colección del Museo Dolores Olmedo)

Mi nana y yo (1937)

Mi nana y yo por Frida Kahlo (De la colección del Museo Dolores Olmedo)

La madre de Kahlo, Matilde Calderón, dio a luz a Cristina, la hermana de la artista, cuando Frida tenía 11 meses. Como Matilde no podía amamantar a sus dos hijas, la familia contrató a una nodriza para alimentar a Frida. Esta pintura representa los recuerdos que la artista tiene de este período, y algunos elementos dentro de esta obra sugieren que no fue un momento del todo feliz.

Kahlo se representó con cuerpo de bebé y su cabeza de adulta porque está recordando esa época. La nodriza es una mujer indígena con el rostro cubierto por una máscara precolombina. Esto se debe, principalmente, a que Kahlo no podía recordar cómo era la mujer, aunque también crea una distancia entre ella y la pequeña Kahlo. Este es un sentimiento que se repite en la forma en que la nodriza la sostiene y en el hecho de que la artista está mirando a lo lejos.

Si se hace un acercamiento, pueden verse los conductos de la glándula mamaria que llevan leche a la boca de Kahlo y, en el fondo, se ve caer una lluvia de leche. Esto se debe a que la nodriza le dijo a Kahlo que las gotas de lluvia eran "la leche de la Virgen María". Asimismo, entre la vegetación que se puede observar en el fondo, se incluye una gran hoja de leche.

Detalle de Mi nana y yo por Frida Kahlo (De la colección del Museo Dolores Olmedo)

El camión (1929)

El camión por Frida Kahlo (De la colección del Museo Dolores Olmedo)

Esta pintura abarca dos temas. El primero está relacionado con las actitudes políticas de Kahlo y su angustia por la desproporción de la riqueza. Para transmitir esto, representó a las diferentes clases dentro de la sociedad mexicana y las ubicó una al lado de la otra en el mismo banco. De izquierda a derecha, hay un ama de casa con una cesta de compras, un obrero con un traje de trabajo, una madre descalza que alimenta a su bebé en una posición similar a la de la Virgen María, un niño mirando hacia afuera, un empresario sosteniendo su bolsa de dinero (un símbolo del capitalismo) y una muchacha joven que posiblemente sea Kahlo.

El segundo tema es mucho más personal y alude al accidente que Kahlo sufrió en 1925. La futura artista estaba regresando de la escuela a su casa en un autobús que se dirigía a Coyoacán. Este chocó con un tranvía y el impacto provocó que una barandilla de metal atravesara su abdomen y cambiara su vida para siempre, ya que le provocó infertilidad, fatiga extrema y dolor crónico.

Kahlo nunca pintó el accidente directamente en una obra, pero esta pintura representa los momentos previos a ese hecho. El niño mira por la ventana y ve un paisaje tranquilo y sereno frente a él. Sin embargo, en el lado izquierdo de la pintura, se puede ver una pequeña tienda llamada La Risa. El detalle de abordar su accidente de esta manera es un ejemplo perfecto del humor negro de la artista.

Detalle de El camión por Frida Kahlo (De la colección del Museo Dolores Olmedo)
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