Editorial Feature

Por qué debemos ver a Frida Kahlo más allá de su biografía

La autora Frances Borzello explica cómo la artista reveló en sus cuadros quién era realmente

Con la fama de Frida Kahlo y el fanatismo por ella en aumento, especialmente desde su muerte en 1954, es común que surjan diferentes versiones de la artista. Desde sus comienzos, la identidad de Kahlo era confusa y estaba inspirada en los detalles biográficos de su vida, como la comparación constante de su éxito con el de su esposo, Diego Rivera, o el hecho de que se descartara su trabajo como arte popular mexicano por su origen. Si bien estos elementos de la vida de Kahlo son, por supuesto, importantes a la hora de considerar su trabajo, solo brindan una comprensión superficial sobre las complejidades que residían en su mente.

Para poder comprender mejor a la artista más allá de los detalles biográficos, hablamos con la autora Frances Borzello. En 2016, Frances publicó Seeing Ourselves: Women’s Self-Portraits, un libro que analiza a distintas artistas y autorretratos de mujeres desde el siglo XII hasta la actualidad. Frances también coescribió Frida Kahlo: Face-to-Face junto con la artista Judy Chicago, que examina cientos de retratos de Kahlo para descubrir sus múltiples facetas como mujer, artista, inspiración y figura histórica.

Aquí Frances explica lo que podemos aprender sobre la postura política de Kahlo, sus actitudes feministas, la relación con su cuerpo y su filosofía personal mediante el análisis de sus obras, con la esperanza de comprender mejor a la artista.

Untitled (Self-portrait with thorn necklace and hummingbird) by Frida Kahlo (From the collection of Harry Ransom Center)

¿Cómo hizo Kahlo para crear un mito de sí misma mientras trabajaba como artista? ¿Cómo crees que quería que el mundo la percibiera?

Frida Kahlo es una de las pocas artistas cuyas obras pueden reconocerse inmediatamente. El autorretrato de una ceja y las referencias mexicanas que habitan en la mayoría de sus cuadros permiten que hasta las personas que no están interesadas en el arte puedan reconocerlas. La figura que representó en términos de su aspecto, su comportamiento y sus creencias era el trabajo de su vida, y las pinturas eran una rama de esto. Con dolor constante, incapaz de quedar embarazada, con una pierna más corta que la otra y atrapada en un corsé para poder mantenerse derecha, Kahlo quería bailar, debatir y que la admiraran. A través de sus pinturas, le dijo al mundo que podía lograrlo

¿Por qué crees que quería que su imagen fuera el centro de su producción creativa?

No se trata tanto de que "quería" que su imagen fuera su foco, sino de que no podría haber pintado de otra manera. Ella misma filtraba sus pasiones y convicciones, y las expresaba a través de su cara, su cuerpo y su ropa. Nunca hizo declaraciones abstractas. Como siempre fueron personales, el espectador puede comprenderlas. La otra razón es que, como era una artista sin estudios, las composiciones elaboradas le resultaban demasiado complicadas. Era mucho más simple comenzar con su propia imagen y trabajar a partir de eso, algo que fue mejorando a medida que maduraba como artista.

Self-portrait on the Borderline between Mexico and the United States by Frida Kahlo (From the collection of Detroit Institute of Arts)

¿Cómo se diferencian los autorretratos de Kahlo de otros artistas de la misma época? ¿Qué los hace únicos?

Dado que ella era el foco de sus obras, sus autorretratos van mucho más allá de esa famosa ceja. Dentro de sus marcos, a menudo muy pequeños, presenta al espectador representaciones reales de sus sufrimientos, alegrías y posturas políticas. Por eso, nos identificamos con una vida presentada ante nosotros como si se tratara de un personaje carismático de ficción. En Seeing Ourselves, manifesté que las mujeres artistas desarrollaron una nueva rama del autorretrato, un enfoque personificado que introduce ideas más grandes. Usando su propia imagen como punto de entrada, las ideas se basan en ella y contienen referencias que hacen que el retrato sea universal. Así, la obra se convierte en un punto de partida para ideas más amplias. Su imagen le agrega humanidad a las ideas abstractas, y eso explica por qué su arte tiene el poder de impactarnos a nivel emocional.

¿A qué motivos y temas recurría con frecuencia?

Los temas y motivos se dividen en lo personal y lo político, y se entrelazan en la mayoría de sus pinturas. Desde un punto de vista político, se mostró a favor del nacionalismo mexicano, como en Autorretrato en la frontera entre México y Estados Unidos (1932). Pero, incluso cuando desveló sus sentimientos personales por Diego, por la división entre su yo mexicano y su yo europeo, y por su dolor físico, también se pueden ver sus preocupaciones nacionalistas.

¿Cuál era la filosofía personal de Kahlo? ¿Cómo se percibe en su trabajo?

Sus obras lo dicen todo: vive la vida al máximo y considera cada parte de ella como si fuera un todo. Las barreras entre lo privado y lo público no existen en el mundo de Frida. Cuando se separó de Rivera, pintó Autorretrato con pelo cortado (1940). Los mechones de cabello marrón a sus pies simbolizaban el sentimiento de castración que experimentó. Se identificaba con México y, por ello, se pintó con el cuerpo lastimado como una planta próspera enraizada en suelo mexicano. También incluía su "religión": con una madre cristiana mestiza y un padre alemán, posiblemente judío, Kahlo forjó su propia visión panteísta de la humanidad al unísono con la naturaleza en un ciclo incesante de nacimiento y muerte.

Sun and Life by Frida Kahlo (From the collection of Museo Dolores Olmedo)

¿De qué formas podemos ver las actitudes feministas de Kahlo en sus obras? ¿Hay alguna pintura en particular que trate específicamente este tema?

El feminismo de Kahlo mediante el uso de su sexualidad, su interés en la decoración propia y su devoción a Diego es como una variante del feminismo de la década del cincuenta que se veía en la serie "Yo amo a Lucy", según el cual nunca se debe subestimar el poder de una mujer y en el que el sexo femenino aprovecha su intuición y belleza para obtener lo que quiere. Con una cojera causada por haber contraído poliomielitis en su infancia, un accidente de autobús durante la adolescencia que la dejó incapacitada y la obligó a someterse a más de 40 cirugías, y una mente inquieta, estoy convencida de que toda su vida buscó la validación de que era "toda una mujer", con el cliché que esto incluye, superando sus discapacidades con su apariencia, personalidad, inteligencia y arte.

Sus amantes pueden haber sido una represalia contra el mujeriego Diego, pero también aumentaron su autoestima. Como estrategia para lidiar con la fama de su esposo y el hecho de que mirara a otras mujeres durante su estadía en Estados Unidos a principios de la década del treinta, evitó la ropa occidental y usó vestimenta típica de las mujeres tehuanas (a quienes Diego admiraba por su espíritu), incluso en fiestas con los patrocinadores que pagaban los murales de Rivera. Ella eligió un estilo exótico y, por lo tanto, evitó la competencia.

Su indomable negativa a ser aplastada o silenciada, además del espacio físico que conquistaba con su estilo personal, nos obligan a admirarla a través de las décadas. Más que a una feminista, veo en ella a una guerrillera por la causa de las mujeres.

¿Cómo se manifestó la postura política de Kahlo en sus obras?

El trabajo de Kahlo está impregnado de su política nacionalista y de izquierda. Incluso una obra aparentemente inocente, como el autorretrato que hizo para Trotski (Autorretrato dedicado a León Trotski) después de su breve amorío, tiene un formato que se basa en las versiones mexicanas del retrato barroco. Si se analiza cualquier imagen, la ropa, los animales, las joyas, las referencias míticas, los préstamos del arte popular y el antiamericanismo, todos estos elementos revelan su compromiso con la historia, los productos y las creencias de su país.

Self-portrait dedicated to Leon Trotsky by Frida Kahlo (From the collection of National Museum of Women in the Arts)

¿Cómo hizo Kahlo para representar la discapacidad en sus autorretratos? ¿Qué revela esto sobre la relación con su cuerpo?

Diría que Kahlo es una artista que pinta el dolor. La imagen de su cuerpo perforado por flechas (La columna rota, 1944) es una transposición brillante del imaginario religioso de San Sebastián, quien fue atravesado por flechas cuando se negó a abandonar su fe. Su cuerpo se encuentra encerrado con una abrazadera de acero después de una cirugía en la columna. El cuerpo de Frida yace debajo de cada una de sus obras. Cuando se siente bien, mira al espectador, se arregla y se viste para enfrentar al mundo. En momentos de dolor, como el amorío de su hermana con Diego, no escatima nada, ni siquiera la mano amputada y el pie lastimado en Recuerdo (1937).

Pero no hay que olvidar que se trata de arte y no de la vida. Su don para la metáfora visual se puede observar en Autorretrato con un collar de espinas y un colibrí (1940), donde convirtió el ícono de la Virgen María en una desafiante imagen de sí misma rodeada de los animales que veía como almas gemelas. Además, en esa obra, transforma la corona de espinas de Cristo en un collar con espinas para hacer una referencia atrevida a su sufrimiento y presentarse como una reina de la naturaleza y no del cristianismo.

Está claro que Kahlo trabajó para crear una impresión de sí misma. ¿Hubo algún desliz durante el cual revelara otra parte de ella?

La sola idea de un desliz le quita a Kahlo todo su poder como creadora de imágenes. Lo que aparecía en esas pinturas lo hacía de forma intencional. La única vez en que se podría argumentar que tuvo un desliz en su control fue casi al final de su vida, cuando estaba confundida bajo la influencia de los medicamentos y la bebida, y en agonía mental, como revela en su diario. Las pinceladas descontroladas y el cuerpo sin extremidades de El círculo (1950) dan fe de su angustia. Aunque incluso la naturaleza amenaza con envolver el torso por completo, hay un indicio positivo de que su cuerpo fue transportado a los brazos de la tierra mexicana que la sostenía.

The Broken Column by Frida Kahlo (From the collection of Museo Dolores Olmedo)

¿Qué experiencia tenía Kahlo en la educación artística? ¿Quién le enseñó a pintar y explorar sus ideas?

Frida Kahlo nunca tuvo una formación profesional en arte. Su experiencia era similar a la de las aspirantes a artistas de los siglos previos a aquellos en los que las escuelas de arte permitieron que las mujeres estudiaran, y no tanto a la de las pintoras que se formaron en el siglo XX. Comenzó a pintar luego del accidente automovilístico, con unas pinturas que le regaló su madre y un espejo, mientras se recuperaba en cama. El interés en la historia del arte, el reconocimiento de Diego por su talento natural y (sin duda) sus primeras ventas le dieron la confianza para desarrollar el arte que hoy en día es tan admirado. A medida que fue madurando, su inteligencia artística se fue expandiendo. El arte popular que ella y Diego tanto respetaban no se detenía en el tema, sino que también proporcionaba un formato: los retablos, esas escenas primitivas personales de vidas salvadas por intervención divina y completadas con explicaciones escritas, le daban a Kahlo una manera de hablar sobre ella y sus preocupaciones.

¿Por qué su educación es un factor importante que debe tenerse en cuenta cuando se analizan sus obras?

Su escasa educación artística puede llevarnos a ver a Kahlo como una mujer inocente e inspirada, una especie de Abuela Moses más sensual, pero esto no es así. Si bien es posible que haya tenido poca educación artística, encontró una forma de presentar una visión original. Ningún artista trabaja fuera de su tiempo. Mucho menos una de clase media, hija de un fotógrafo, casada con un muralista y que se mueve en un círculo social artístico.

Sin embargo, nadie, desde un punto de vista estilístico, podría decir que Kahlo estaba actualizada con sus pinceladas invisibles y la dependencia de una imagen personal central como medio para evitar los baches de composición elaborada y dibujo preciso. La realidad es que las raíces de su brillantez yacen en esas limitaciones. Su poesía innata y el estado de alerta visual que le permitieron crear metáforas, por ejemplo, la de retratarse como un bebé alimentado por el pecho de una mujer con una máscara funeraria mexicana, llevaron a André Breton a decir que era una surrealista. De hecho, su comentario exacto fue que era "una cinta que envuelve una bomba".

My Nurse and I by Frida Kahlo (From the collection of Museo Dolores Olmedo)

En el pasado, se ha hablado mucho sobre el hecho de que se suele evaluar a Kahlo en términos de su biografía; ¿por qué es importante ver a todas las artistas femeninas (y no solo a ella), más allá de esta perspectiva?

Kahlo es una artista que protagonizó su arte: no solo con su apariencia, sino también con su amor por Diego, la angustia por la relación amorosa entre él y su querida hermana, su dolor por las cirugías y su convicción de que llevaba la sangre de México en las venas. Sin embargo, el enfoque biográfico es parcialmente útil, ya que le niega al artista cualquier habilidad o conocimiento, y tampoco puede explicar el don poético que hizo que su visión sea tan convincente.

Al igual que con todos los mejores artistas, el arte de Kahlo no es un diario que se presenta de forma ingenua en sus obras, sino que es una recreación de creencias personales, sentimientos y eventos a través de su lente particular en algo único y universal. Recientemente, volví a mirar un libro de sus pinturas y, una vez más, pensé en lo impotentes que son las palabras frente a la extraña riqueza de esas imágenes.
 
 

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