Editorial Feature

Descubre a los famosos artistas inspirados por los paisajes de Europa

Explora el trabajo inspirado por los viajes de estos artistas

El atractivo de Europa para muchos artistas a lo largo de los siglos ha sido la variedad de paisajes que podían capturar en sus lienzos. Desde las exuberantes y verdes colinas de la campiña hasta las montañas rocosas envueltas por un cielo azul cerúleo o los conjuntos de edificios grises que sobresalen a orillas del río, Europa siempre tuvo algo que atrajo y desafió el estilo creativo de cualquier pintor.

Aquí exploraremos los diferentes lugares donde artistas famosos encontraron su inspiración. En esta colección veremos artistas que visitaron una ciudad o país vecinos, los que vinieron solo para la ocasión y aquellos que nunca se fueron.

Vincent van Gogh

Artista neerlandés, Vincent van Gogh nació en Zundert, Países Bajos. Vino por primera vez a Francia en 1875, cuando tenía tan solo 22 años. El artista pasó varios años entrando y saliendo de Francia, algo que marcó algunos de los momentos más importantes en relación con su carrera. Uno de sus desplazamientos más importantes fue en 1888, cuando emigró de París a Arlés, en la región de la Provenza, en el sur de Francia. Aunque había formado parte de una animada comunidad de artistas en la capital francesa durante dos años, van Gogh quería escapar. Por este motivo se trasladó a Arlés, donde montó un estudio por su cuenta, que todavía se conoce como la Casa Amarilla.

Van Gogh se sintió atraído por el sol del sur de Francia y fue allí donde produjo sus mejores y más famosas obras, incluidos muchos de sus cuadros de girasoles y la Terraza de café por la noche (abajo). El artista tan solo estuvo un año en Arlés y después de permanecer voluntariamente por un período de tiempo en un hospital psiquiátrico en Saint-Rémy de Provence, regresó al norte, a Auvers-sur-Oise, un suburbio de París.

Terraza de café por la noche de Vincent van Gogh (de la colección del Museo Kröller-Müller)
La Casa Amarilla de Vincent van Gogh (de la colección del Museo Van Gogh)
Jardín en Arlés de Vincent van Gogh (de la colección de Gemeentemuseum)

Salvador Dalí

Port Lligat es un pequeño pueblo situado en una bahía de la Cosa Brava. En 1930, el pintor surrealista Salvador Dalí decidió llamar a este lugar su hogar, y durante los siguientes 40 años convirtió la cabaña de un pescador en su lugar de residencia. Después de haber nacido en Figueres y crecido en Cadaqués, ambos en Cataluña, Dalí se sintió atraído por Port Lligat por su paisaje, la luz y el aislamiento que necesitaba para crear sus obras.

El artista dijo una vez sobre la zona: “Port Lligat es el lugar de producción, el lugar ideal para mi trabajo. Todo encaja para que así sea: el tiempo va más lento y cada hora tiene su dimensión adecuada. Hay una paz geológica: es un caso planetario único”. Ya sea pintando o esculpiendo, Dalí a menudo trabajaba al aire libre para poder aprovechar al máximo las vistas.

Dalí pinta a su esposa Gala en Port Lligat (de la colección de Agencia EFE)
Dalí sentado en su residencia en Port Lligat (de la colección de Agencia EFE)

Alexander Keirincx

Nacido en Amberes, Alexander Keirincx se formó como pintor barroco flamenco, y terminó viviendo la mayor parte de su vida en Ámsterdam. Pero fue su temporada en Inglaterra la que hizo que este artista entrara a formar parte de la historia del arte británico y es mucho más importante de lo que muchas personas creen. Keirincx fue comisionado por el rey Carlos I para crear diez pinturas de paisajes, principalmente vistas de los castillos y casas del rey en el norte de Inglaterra y Escocia entre 1639 y 1640. Se desconoce por qué Keirincx fue elegido, pero se cree que la elección estuvo motivada políticamente para cuidar la reputación del rey Carlos I después de su campaña fallida contra los escoceses.

Los cuadros muestran la estética detallada de Keirincx de las vistas topográficas combinadas con técnicas tradicionales y su capacidad para crear calidez en las escenas más sombrías. Si bien las circunstancias en las que se encontraba el artista en Inglaterra aún no se han esclarecido, lo cierto es que encontró consuelo en las estructuras de piedra estoica y los paisajes que le pidieron que pintara. Sus cuadros fueron los primeros de lo que hoy en día llamaríamos “cuadros de casa” y se convirtieron en una tendencia bien establecida de la pintura en Gran Bretaña a finales del siglo XVII, todo gracias a las obras encargadas a Keirincx.

Castillo de Richmond, Yorkshire, de Alexander Keirincx (de la colección del Centro de Arte Británico de Yale)

John Singer Sargent

Nacido de padres estadounidenses en Florencia, Italia, John Singer Sargent vivió una experiencia nómada la mayor parte de su vida, viajando por Europa en busca de nuevos paisajes que pintar para su propia satisfacción personal. Durante 30 años, entre los siglos XIX y XX, Sargent fue un pintor muy buscado por la sociedad, pero también produjo cientos de paisajes y estudios de figuras no destinados a la vista del público. Venecia proporcionó el telón de fondo perfecto para que Sargent desarrollara esta doble vida artística, ya que descubrió que la ciudad le desafiaba de una forma que ningún otro lugar lo había hecho, y finalmente la consideró como una especie de hogar espiritual.

Desde 1989 hasta 1913, el artista visitó Venecia al menos una vez al año. En lugar de concentrarse en el ajetreo y el bullicio de la gente en las calles, Sargent volvió su atención hacia el canal y las vistas arquitectónicas, omitiendo totalmente las figuras humanas de sus obras. Durante este período, Sargent fue capaz de perfeccionar sus habilidades para reproducir los destellos del agua, pero también trabajó en su destreza como dibujante creando estudios arquitectónicos de los grandes edificios y fachadas adornadas de Venecia.

Rio dei Mendicanti, Venecia, de John Singer Sargent (de la colección del Museo de Arte de Indianápolis en Newfields)
La Piazzetta de John Singer Sargent (de la colección de la Galería Nacional de Arte, Washington DC)
El Rialto de John Singer Sargent (de la colección del Museo de Bellas Artes de Virginia)

Mary Cassatt

Mary Stevenson Cassatt fue una pintora y grabadora estadounidense. Nació en Pensilvania, pero estaba tan decidida a convertirse en artista, que tomó las riendas de su educación artística y se mudó a París a los 22 años, en 1866, con su madre y amigos de la familia como acompañantes. Cassatt cayó en el movimiento impresionista, que se originó en Francia, y se centró en pintar la vida social y privada de las mujeres, con especial interés en los lazos íntimos entre las madres y sus hijos. El estilo impresionista le dio a Cassatt la libertad de pintar escenas en plein air (pintura al aire libre), y se sintió atraída por las escenas atestadas de gente pero salpicadas por momentos de tranquilidad.

Cuando llegó a París, pronto entabló amistad con otro artista, Edgar Degas y gracias a ello pudo convertirse en la única mujer en exhibir sus obras junto a otros impresionistas. Cassatt disfrutó tanto del bullicio de París y sus suburbios que permaneció en la ciudad hasta su muerte en 1926, a los 82 años.

Niño recogiendo fruta de Mary Cassatt (de la colección del Museo de Bellas Artes de Virginia)
Una mujer y una niña conduciendo de Mary Cassatt (de la colección del Museo de Arte de Filadelfia)
En el palco de Mary Cassat (de la colección del Museo de Bellas Artes de Boston)

Claude Monet

Al igual que Camile Pissarro y Charles-François Daubigny, Claude Monet se mudó a Londres durante la guerra franco-prusiana de 1870-1871. Llegó en invierno y sin hablar inglés, sintiendo que la experiencia que estaba viviendo era miserable. Sin embargo, y a pesar de los largos meses de frío, el artista se sintió atraído por la capital inglesa volviendo a ella en 1899, 1900,1901 y 1904, ya que había quedado encantado por la arquitectura y los cielos nublados de Londres.

Se hospedó en el Hotel Savoy, desde donde pintó la ciudad que veía desde sus balcones, aunque también centró su atención hacia algunos de los monumentos más emblemáticos de Londres, como la serie de obras que pintó de las Cámaras del Parlamento. Lo que más le gustaba a Monet era la naturaleza cambiante del clima de Londres, donde “ningún día se parecía a otro”, pareciéndole más emocionante pintar la bruma distorsionada que envolvía el horizonte en lugar de representar un día claro y soleado.

El Támesis por debajo de Westminster de Claude Monet (de la colección de la Galería Nacional de Londres)
Cámaras del Parlamento, Londres, de Claude Monet (de la colección del MuMA)
Puente Waterlook de Claude Monet (de la colección del Museo de Arte de Denver)

Pablo Picasso

Si bien Pablo Picasso nació en Málaga y comenzó su carrera artística en Barcelona, fue la ciudad de París, en Francia, donde muchos dicen que es donde el artista se descubrió a sí mismo. Picasso llegó a la capital francesa en 1900, cuando la ciudad ya estaba llena de artistas modernistas. Quedó fascinado por el trabajo de Edgar Degas, Vincent van Gogh y Paul Cézanne.

El estilo de Picasso cambió mucho durante estos años y se vio fuertemente influenciado por estos artistas, pero su imaginación se encendió por la propia ciudad. Llenas de travesuras bohemias y glamur discreto, fueron las calles bulliciosas de París y los grupos de personas interesantes lo que Picasso no pudo evitar pintar. Picasso estaba tan enamorado no solo de París, sino de toda Francia, que finalmente, cuando consiguió una pequeña fortuna, compró un castillo al pie del Mont Sainte-Victoire. Era una vista de la que alardeaba y que inmortalizó varias veces en el lienzo su héroe Cézanne y, cuando el artista murió en 1973, pidió ser enterrado allí.

Le Repas Frugal de Pablo Picasso (de la colección de la Galería Nacional de Arte en Washington DC)
Retrato de Pablo Picasso de Juan Gris en París (1912) (de la colección del Instituto de Arte de Chicago)
Picasso en su estudio en Mougins, Francia (1949) de Gjon Mili (de la colección de LIFE Photo Collection)
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