VISIBILIDAD A LO INNORMAL

INNORMAL, según Carlos Miguel Cortés es la incapacidad absoluta de ser normal. La galería entera está formada por fotografías, en todas ellas aparecen personas, mujeres a las que se les ve medio cuerpo como mucho. He elegido este tipo de fotografías porque quería que las personas que viesen la galería fuesen capaces de ponerse en la piel de las personas que se ven en ella a través de mis textos. Es por esto que son fotografías captadas en momentos reales de personas reales. He cargado esta galería de positividad porque la vida es bella y basta de negatividad, pena y desconsuelo. He llamado bendita a la vejez y buena a la soledad, ¿hay algo más innormal que eso? Lo he hecho porque hace tiempo descubrí que yo también era innormal. Descubrí que el éxito, eso por lo que todo el mundo lucha, es solo una palabra y de todo el proceso me quede con la SATISFACCIÓN de las personas que luchan por lo que aman y no por lo que les imponen, da igual si quedas segundo, quinto o incluso el último, y si no mira Mireia, mira su cara, sus ojos, su sonrisa… Descubrí que eso a lo que todo el mundo teme, esa BENDITA VEJEZ, es una etapa más de la vida que puede estar cargada de vitalidad, diversión, oportunidades y felicidad, y que merece la pena vivirla así, aprovecharla, disfrutarla… Descubrí que si hay algo que de verdad nos llena en la vida, son esos momentos que tan solo duran unos segundos y que nos hacen sentirnos en un estado de plenitud máxima, lo llame SEXO, así, sin más. Descubrí que mi hermana siempre había estado ahí, que la unión hacía la fuerza y la fuerza salía de nosotras cuando nos teníamos una a la otra…y nos seguimos teniendo, mi madre y mi padre nos educaron en el COMPAÑERISMO cualidad muy importante y muy poco común que hoy día escasea… Descubrí que la SOLEDAD no era mala, que nunca viene mal que nos encontremos con nosotros mismos, nos aceptemos, tengamos conflictos internos en los que reflexionemos y encontremos paz para después saber trasmitirla… Y así descubrí que menudo aburrimiento eso de la normalidad necesitada. Así que vivan los innormales con la cabeza fría, la sangre caliente y alas para volar más allá de la normalidad.

SATISFACCIÓN Hay momentos en la vida en los que aunque sea por unos instantes saboreas la victoria y la disfrutas. Llega el día en el que consigues tus metas, te sientes orgulloso y piensas que todo el esfuerzo realizado no ha sido en vano. En esta fotografía podemos ver la cara de Mireilla Belmonte una nadadora que en ese momento acababa de conseguir una medalla en los Juegos Olímpicos de 2012. La fotografía es muy sencilla, vemos su cara y la medalla que la acredita como ganadora, además el fondo aparece difuminado para que precisamente sea eso lo que resalte. Podríamos hablar de la sudadera de España que lleva e incluso del ramo de flores que sujeta pero el elemento que más caracteriza esta foto es la forma en la que sostiene la medalla, enseñándola, junto a su cara. Lo que a mí me sugiere esa forma de sostenerla es la necesidad que tenemos algunas veces de mostrar lo que hemos conseguido, incluso hay veces en las que simplemente lo que nos gusta de la victoria es eso, mostrarla, que nos vean, dejando a un lado la satisfacción personal. Pero si analizamos su gesto, esos ojos brillantes, esa gran sonrisa, vemos la expresión que mantiene, de felicidad plena, de sentir que lo ha logrado, incluso de quitarse un peso de encima, cara de sentirse a gusto consigo misma y con los que la rodean, sentir que su familia está orgullosa de ella, sentirse única y capaz de cualquier cosa.
BENDITA VEJEZ La otra cara de la vejez, el orgullo de conocer, porque más sabe el diablo por viejo que por diablo. Hablo de algo positivo y sí, lo llamo vejez, algo que normalmente se percibe con miedo o más bien, así nos lo cuentan. Esta foto rompe esquemas, ¿una mujer con arrugas y el pelo blanco así? ¿Pasándoselo bien? ¿Disfrutando de la vida? Lo que a mí me transmite la fotografía es que está ahí, eso que catalogamos con la palabra juventud y que engloba: ganas de vivir, disfrutar de cada momento, salir, entrar, viajar, quedar con amigos, reír, y muchas más cosas. Todo eso se encuentra ahí, en esa mujer. Si nos fijamos bien, la fotografía superpuesta en su boca es una boca de una persona joven, ¿por qué no sacarla tal cuál? Lo que eso me sugiere a mi es una crítica precisamente a ese pensamiento tan general y extendido de separar formas de pensar, sentir y ser a medida que se va creciendo, que avanza la vida. Para mí, manifiesta la importancia del cómo nos sentimos antes que del cómo nos ven. Además lleva puesto un chaleco rojo, color vivo donde los haya, que transmite fuerza y presencia. Hay que saber aprovechar cada momento de la vida y considero que las personas “mayores” son las que más y mejor lo hacen.
SEXO Si hay algo que de verdad nos llena en la vida, son esos momentos que tan solo duran unos segundos y que nos hacen sentirnos en un estado de plenitud máxima. A la sensación que se experimenta durante esos momentos y que generalmente está asociada a una lucidez intensa la llamamos éxtasis. Si nos fijamos en la imagen solo vemos una mujer que, con la boca y los ojos cerrados a mí me sugiere esa sensación de éxtasis. Me fijo en las arrugas de su piel, aún sin pronunciarse mucho, en su pelo recogido y su cara cubierta de pintura, pero no un color cualquiera. Dorado. Un color que simboliza riqueza, lujo, belleza. Uniendo lo anterior: es como si en ese momento de éxtasis, te cubrieses de dorado, te cubrieses de riqueza y belleza. Y sí. Podemos decir que hablo de sexo y que lo relaciono con una mujer de unos 50 años, una mujer adulta.
COMPAÑERISMO Hay una niña. Una niña que vive siempre acompañada, que no le faltan risas, ni bromas, ni ayuda, ni nada. Que se pasa las horas jugando, bailando, cantando con ella: su hermana. Su madre les dice - no os peleéis- que las amigas vienen y se van pero la una a la otra siempre os tendréis. Lo que yo veo en esta fotografía son dos hermanas y aunque se están haciendo burlas se ayudan y acompañan. Juntas llevan en los hombros una puerta de un coche que para mí simboliza algo que comparten, la infancia. Cuando crezcan recordaran las tardes al sol jugando en el campo, cuando una defendía a la otra delante de sus compañeras del cole, como la unión hacía la fuerza y como la fuerza salía de ellas cuando se tenían la una a la otra. Recordaran las risas por todo y por nada, las peleas que duraban cinco minutos y las miradas vivas, ansiosas y pícaras. Y lo mejor de todo es que esa infancia nunca se acabará, por mucho que crezcan seguirá viva en sus corazones porque como dice su madre, siempre se tendrán la una a la otra. Y se siguen teniendo…
SOLEDAD A veces la soledad gusta. Necesitamos encontrarnos con nosotros mismos, escuchar el silencio y pensar dónde estamos, recordar de dónde venimos y tener claro hacia dónde vamos. En la fotografía hay una joven tumbada, solo se le ve la mitad de cara pero podemos deducir fácilmente que tiene los ojos brillantes y alegres y curva levemente los labios hacia arriba lo que me sugiere un estado de tranquilidad. En medio de la nada, ella se siente bien, está sola con sus pensamientos, solo la acompañan las flores que en silencio la abrazan. Ella necesitaba eso. Muchos jóvenes viven estresados, presión por parte de la familia, presión por parte de la universidad, trabajos exposiciones, resúmenes, presión por parte de tus amigos porque hace mucho tiempo que no te ven…¡¡PARA!! Vete lejos, al campo, a la playa, a un parque, donde quieras pero vete. No es malo estar solo, no es malo sentirte solo, es una oportunidad de replantearte toda tu vida, es una oportunidad de hacer las cosas mejor, de pensar por ti y para ti.
Credits: All media
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