Grandes Esperanzas

Adentrémonos en un recorrido por las etapas fundamentales de la vida. Qué he sido, quién soy y qué quiero ser es lo que veréis en este álbum. Viento, libertad, amor, fantasía, pasión, seguridad y paz espero que os sean transmitidos.  En el primer cuadro, observamos la infancia y el pensamiento libre. Continuamos con los primeros juegos y la facilidad de hacer amigos en la infancia, para seguir con los sueños, aquellos que nos permiten volar.  Dejamos atrás la infancia, y pasamos a la soledad y confusión que podemos sentir en la adolescencia.  Avanzamos con la pérdida de un ser querido, la aceptación de uno mismo, la conciencia crítica y la mujer, en su lucha por la independencia.  Y damos paso al amor, en todas sus caras, el primer amor, la ruptura, la pasión y la distancia. Me despido con la madurez, y con ella el hogar, el camino que nos queda, y la muerte.

Nada libre: En la infancia, los pensamientos surcan todo nuestro ser. Cada experiencia es un nuevo descubrimiento que llena la mente de color y curiosidad. Una puerta que es imposible cerrar. Ningún mar estará contaminado dentro de la mente de un niño. Es por ello que sus océanos son envidiados por los que, para ser parte del sistema, pescamos a nuestros peces. Algunos se vendieron por dinero, otros, sencillamente, nos los comimos. Y ahora, siendo adultos, luchamos por saber de qué color eran, que forma tenían, y si eran realmente peces de sueños y esperanzas. Nos preocupamos tanto por ser lo que esperan de nosotros, que todos acabamos queriendo volver a ser el niño que en su día fuimos, y que a muchos, de vez en cuando, les vendría bien recordar. A todos esos niños, y a los no tan niños, que dejaron en su corazón parte de este océano de sueños les digo: No dejéis de hacer que esos pensamientos se transformen en realidad. Dentro de ese mar hay millones de peces deseando salir. NOTA: Empezamos este álbum con los primeros años: La infancia, los pensamientos y curiosidades que nos acompañan en cada descubrimiento, en cada aprendizaje, cuando somos niños. La imagen me transmite esa mirada azul mar, transparente, y esas ideas libres, que no están encerradas en nuestras estructuras de adultos.
Inmadurar -Mamá, voy a jugar con Miguel. +Ve cariño -Mami, he conocido a Marta y a Álvaro, voy a jugar con ellos +Corre mi amor ¡Oh!, bendita infancia. Nosotros si que tendríamos que aprender de ellos. Son los únicos que interiorizaron la constitución y no discriminan por sexo, raza o edad. Ellos, que sin conocerte de nada te abren su corazón y te dejan su pala para juntos montar ese castillo de arena. ¿Recuerdas con qué facilidad se hacían amigos en la infancia? Corríamos y con solo un cruce de miradas ya sabíamos que ese nuevo compañero pasaría toda la tarde con nosotros, y con suerte, en otro reencuentro retomaríamos el juego. Eso era porque podíamos ser nosotros mismos, y los prejuicios que luego aprenderíamos no estaban presentes aquí. Daba igual la ropa que llevara, cómo hablara o los juguetes que tenía, con unas risas y una mirada limpia, como estas olas, todo bastaba. No teníamos ni idea de qué era el dinero, las clases sociales, ni siquiera el prestigio. Tan solo necesitábamos alguien sincero y con ganas de jugar, y por suerte, esas dos nos acompañan a todos en los primeros años. Y a pesar de que muchos los consideran adultos en proceso, creo que todos necesitamos volver a inmadurar. NOTA: En esta pintura encuentro la inocencia y el juego de la infancia, en sus tres etapas. La capacidad de relacionarnos y la transparencia de los niños.
Al borde de la locura "En los sueños encontramos un mundo enteramente nuestro, sumérgete en el más profundo océano, sobrevuela la más alta nube." Muchos piensan que cuando dormimos encontramos la paz, pero no es así como lo experimento yo. Tu vida puede ser una gran aventura si tu mente visualiza horizontes. Cierra los ojos e imagina lo que quieras. Imagina que tus piernas corren y tu cuerpo te da alas. Imagina que tu respiración se acomoda a las olas del mar. Imagina que el viento barre los problemas. Imagina que esa persona nunca se fue. Imagina, imagina, imagina. Imagina y convierte todo en grandes sueños. Sueños que sean esperanzas, sueños que inhiban todos tus porqués sin responder. Puedes ser lo que quieras, lo tienes a un pestañeo de distancia. Y recuerda, mientras sueñes, todo está bien. No dejes de soñar. NOTA: Lo que ocurre cuando cerramos los ojos es todo lo que veo en esta pintura. No lo relacionaría con ninguna edad, pues cualquiera puede soñar. Personalmente, los sueños me han acompañado desde que tengo uso de razón, de ahí a que sean una parte importante de mi desarrollo. En ellos he entendido algo de lo que mi subconsciente no me dejaba ver.
Esto también pasará. Compañero, sé que no hay peor dolor que la soledad no elegida. Compañero, yo sé que es sentir que eres nada. Compañero, yo sé que es no saber quién eres. Compañero, esto también pasará. ¿Y sabes por qué lo sé? Porque todos alguna vez nos hemos sentido así. Es una curiosa parte de tu desarrollo. No sabría decirte si es necesaria, lo que puedo decirte es que esto también pasará. Aunque creas que eres señalado sin motivo, esos dedos te harán subir. Aunque creas que nadie te oye, tu grito desgarrará más de una conciencia. Aunque creas que estás solo, encontrarás más de una mirada pidiendo ser encontrada. Compañero, se trata de dejar huella. Acurrúcate en ti. Esto te hará fuerte. A veces es necesario encontrarse para poder avanzar. Tomate tu tiempo, y sobre todo, recuerda compañero, que usted puede contar conmigo. NOTA: En esta imagen percibo lo peor de nuestro desarrollo: entender quienes somos. Durante nuestra adolescencia/juventud experimentamos multitud de sentimientos. Es quizás una etapa trampa, ya que no se te permite comportarte como un niño, pero no estás preparado para ser adulto. La soledad de no encajar y la sensación de no estar seguro de ti mismo tenían que quedar plasmados en esta colección.
Confusión Creo que es la mejor palabra para definir quien fui, y quienes hemos sido muchos durante nuestra primera etapa de adolescencia. Como en esta imagen, estábamos desnudos, vulnerables, susceptible de todo lo que tocaba nuestra piel. De cada problema brotaba un árbol y salían cientos de sentimientos, que, como estas mariposas, volaban por todo nuestro ser. Nos acercábamos, y abrazábamos cualquier cosa que nos hiciera sentir que estábamos vivos, que nos hiciera volar, que escribiera en nosotros ese "carpe diem". Muchos tomamos caminos equivocados intentando descubrir quienes éramos, y cual seria nuestro cometido en el mundo. Y esta etapa, que personalmente, no recuerdo con tanta nostalgia, nos hizo ser lo que hoy somos. En mi caso, descubrí que no tenía un destino predestinado, que mi vida la escribiría yo, desde el momento que eligiera. Me hizo entender lo bonito que es tener esa piel, que hace que nada te resbale, y que puedas sentir lo que otro te intenta transmitir con un abrazo. Y sobre todo, que la venda de tus ojos tiene que ser menos gruesa que la fibra de tu corazón. NOTA: Como en la anterior imagen, muestro la confusión de no saber quién eres y si lo que quieres es por ti misma o por todos las influencias y condicionantes que tienes alrededor.
Nos vemos pronto Te fuiste. Te fuiste y todo cambió. Ese día ni si quiera el sol salió, sabía que merecías hasta el luto de los astros. La soledad y la tristeza no dejaban cabida a nada más. Las máscaras que nos hacían sobrellevar los días se rompían por las noches. Solo mis sábanas saben cuánto te extrañé, solo mi almohada fue consciente de cuánto te lloré. Era demasiado pequeña para ese dolor tan grande. Sentía que en cualquier momento desaparecería. No podía entrar en tu casa. Ya no veía muebles o paredes, veía un lugar donde me arropabas cuando solo necesitaba que mi mundo fueras tú, donde nuestros secretos y tus miradas calmaban todo mi ser. Extraño tus manos y tus ojos. Esos ojos que nunca supe de qué color eran, y que fueron perdiendo aquello que a todos nos hacía feliz. No sabía lo que era perder a alguien, y la vida me hizo perder a quien más falta me hacía. Pero no te preocupes, tus palabras siguen conmigo. Tu recuerdo me hace fuerte. NOTA: Como dije al principio, en esta galería quería dejar un reflejo de las cosas fundamentales que han influido en mi desarrollo y que me hacen ser hoy quien soy. Como yo, muchos hemos perdido o perderemos a largo de nuestra vida a algún ser querido. No es algo superfluo que pase sin dejar huella, y por ello debía tener unas lineas en este álbum.
El ritmo de la vida me supera Otra vez estamos cuesta abajo y sin frenos, añorando las cuestas largas y empinadas que antes teníamos que subir, al menos tenían su recompensa. Ahora tú no decides, solo te ha tocado. Tienes que actuar ante cada situación, sino acabas tropezando con cualquier bache que hay en la carretera y te das de bruces con la realidad, esa que antes escondías con tu pañuelo que no te dejaba ver. Pero hoy ha corrido el viento, desnudándote la vista y has observado todo con más claridad. Has quitado la capa de aceite de tu piel, que hacía que todo te resbalase, dejando que tu entorno penetre en todos tus sentidos. Has oído el llanto de alguien conocido. Has visto la pobreza más cerca de lo que pensabas. Era tan fuerte, que casi has tocado las ganas de superación de otros. Has podido oler y saborear la codicia de unos pocos, que hacen que otros muchos estén en la otra parte del punto de mira. Te ha tocado vivir estos tiempos. Puede que mirándote al espejo, veas la sonrisa apagada de alguien que algún día se sintió como tú. NOTA: Este texto lo escribí cuando aun no tenía 16 años. Aunque por edad lo debería relacionar con la adolescencia, en mi caso fue el paso a la "madurez". Fue una etapa en la que mi actitud crítica afloró, y me preocupé excesivamente por demasiadas cosas que no estaban a mi alcance. Los sentimientos de empatía y decepción son los que hallo en esta foto.
Cuando dos sean uno Por fin te encontré, o mejor dicho, por fin te acepté, porque de ser sincera, llevo tiempo viendo que me sigues, pero no estaba preparada para que supieran lo nuestro. No estaba preparada para darle una patada a la sociedad y gritar a los cuatro vientos que te amo, o mejor dicho, me amo. Pero si, ya me rendí a seguir los cánones establecidos que hacen de mi cuerpo, y sobre todo de mi mente una cárcel, ya me cansé de sentirme como la invitada en este hotel, quiero estar en casa. Por eso abrí los ojos y te besé, te abracé como llevaba años deseando hacerlo. Te sentí tan dentro de mi que no hay posibilidad de que te vuelva a perder. Ya estuvimos separadas durante mucho tiempo y no me haré más daño. Ya soy de nuevo yo. NOTA: Durante la adolescencia, experimentamos un sentimiento de rechazo hacia todo aquello que no encaje en lo establecido socialmente. Necesitamos de nuestro grupo de iguales, y los mass media, junto con el resto de agentes socializadores influyen demasiado en nosotros. Es por eso, que tienen que pasar años, hasta que algunos llegamos a la etapa madurativa suficiente como para empezar a querernos.
Independientes, les dicen. "Las únicas mujeres que valen realmente la pena, son aquellas que si quieren la Luna, se la bajan ellas solas. Independientes, les dicen." Mujeres fuertes e independientes, gritad. Mujer luchadora del mundo, ya está bien de poner la otra mejilla. No queremos ser categorías de análisis, porque no queremos ser sinónimo de desigualdad. Basta de tanta basura, basta de tantos roles de género. Abrid vuestras mentes. Despertad conciencia, haceros escuchar. Estamos aquí y vinimos para quedarnos. Vinimos para vivir, no para ser maltratadas, violadas, abusadas, asesinadas. No vinimos para ser sumisas. El tamaño de nuestra falda no mide nuestra dignidad. Que no nos culpen de ser revolución, pues en nuestro vientre está el poder. Que no nos respeten porque seamos madres, hermanas o hijas de, que nos respeten por ser personas. Mujeres, las ideas que nos han vendido no son más que un signo del patriarcado. La casa no es nuestro escenario de acción. No tenemos menos capacidades que nadie. No somos solo reproducción. Mujeres, recordad, somos mujeres, no una mujer. No existe tal instinto maternal. No estamos hechas para casarnos solo con hombres. Nuestros gustos no son los mismos. El sexo no nos define. Somos personas. Somos diferentes. Pero debemos unirnos por una lucha común. En la diversidad está la belleza. Cómo vamos a ser respetadas por los hombres si no lo hacemos entre nosotras. Basta de llamar puta a cualquiera porque haga aquello que se le dejó hacer al hombre. El sexo no debería ser sinónimo de promiscua en nosotras. Mujeres, sed libres. No hace mucho que se nos tiene en cuenta y de ninguna manera podemos creer que esto es la meta. Mujeres, quitaros la venda de los ojos, y haceros un lazo en el pelo. Estaréis más guapas y menos ciegas. NOTA: El paso de niña a mujer conlleva una responsabilidad. Ya no estás "protegida" por los derechos de los niños. Ahora eres mayor, eres mujer, y tienes que seguir luchando por hacerte un hueco en un patriarcado. Por no creer que el único sitio que tienes es esperar en la torre a que el príncipe te rescate. Hasta Disney está cambiando su discurso, ¿por qué no nosotras?
El primer amor: Hay cosas que no son susceptibles de ser racionalizadas. El amor, la pasión y los sentimientos que se descubren en un abrazo, fluyen. Estos son polimorfos y con tonalidades diferentes, a gusto del consumidor. Es curioso cómo nuestros ojos son caprichosos y la primera vez que vi este cuadro, alrededor de los 15 años, me horrorizó. Supongo que durante esa época, creía que con las películas y los libros estaba suficientemente documentada como para definir el amor, y desde luego, se escapaba de lo abstracto de este cuadro. Ahora me río, pues es una de mis pinturas favoritas, y precisamente por ese sentido irracional que antes detestaba. Cualquier cosa que se escapara de mi cuadriculada y metódica planificación no estaba entre mis prioridades, aunque se tratara de sentimientos. Cuando lo que lees en los libros, o ves en las películas se queda corto, cuando entiendes por ti misma, cuando experimentas, cuando sientes, cuando descubres, te das cuenta de que hay cosas que no se puede definir, pensar e incluso escribir, porque sencillamente escapan de la mente humana, tan solo se viven. Es por eso que en este cuadro veo el amor, en su plena esencia, escapando de lo racional, como no podría ser de otro modo. Veo esa risa que te alegra los fines de semana. Ese coche que espera en la estación cada viernes. Esa primera vez que nunca se olvida. El sentirte vulnerable y que no te preocupe. La confianza ciega, el respeto y las caricias que se enredan. Los primeros secretos, las manías, las cosquillas. Todas las sorpresas, y los enfados que terminaron en colchón. Te veo a ti, y me veo a mi, a través de tus ojos, y aún no he encontrado nada que iguale a tanto amor. NOTA: Como parte fundamental de nuestro desarrollo, nos relacionamos y socializamos. Somos seres sociales, desde el vínculo de apego lo demostramos. Necesitamos otras voces, cariños y cuidados paras crecer sanos. Pero cuando empezamos a ser autónomos, esa necesidad de encuentro con otros no cesa. Y en una de tantas miradas, de esas que nos cruzamos cada día, puede que aparezca una persona con la que te encuentres bien, con la que merezca la pena ser tú.
No me quedan fuerzas para rendirme "Día uno sin ti; Te echo tanto de menos, que en el reloj aún es ayer. Día dos sin ti; No salgo de la cama, aún estás conmigo, tan guapa, aunque sea en mis pesadillas. Día tres sin ti; No llamas y todo, las canciones mi cama la pena mi pecho tu nombre mi nombre con el tuyo tus fotos mis trozos nuestros restos, comunica. Día cuatro sin ti; Me abandonaste a las tres en punto. El reloj lleva cuatro días marcando las tres y cinco. Día cinco sin ti; Tu ausencia aplastando mis entrañas, pareciera que han pasado por mi alma noventa años. Día seis sin ti; Hoy solo he llorado escuchando a Andrés y leyendo a Ernesto. Voy mejorando. Día siete sin ti; Mi madre me ha besado las ojeras y he salido del ataúd que es mi cama sin ti, dejando al lado de la almohada una nota de resurreción. Día ocho sin ti; Me he ido a dar un paseo a la playa, ha llovido como si le hubieran roto el corazón al cielo y he comprendido que uno es de donde llora pero siempre querrá ir a donde ríe. Día nueve sin ti; No te olvido, pero hoy he vuelto a reír de nuevo y he sentido un anhelo recorfortante al abrir la ventana, como si el aire barriera los fantasmas de mi suelo. Día diez sin ti; He dejado de huir porque me he dado cuenta de que soy la unica que me sigue. Tu recuerdo tampoco: se ha quedado atrás. Creo que me acerco a la meta. Día once sin ti; Me he olvidado de que te estaba olvidando y te he olvidado. Día doce sin ti; He conocido a alguien, soy yo. Voy a darme una oportunidad." NOTA: Con un poema de Elvira Sastre, he querido retratar la dureza de una ruptura y el camino de superación. Algo que la mayoría de las personas experimentan a lo largo de su vida y que es parte del desarrollo y crecimiento humano. Los sucesos que vivimos, es decir, la experiencia, influye en nuestras decisiones posteriores y pueden cambiar parte de nosotros.
Cuerpos fugaces Nunca me había pasado. Nunca había mirado como te miré a ti. No sabía tu nombre y ya me había imaginado 33 posturas contigo. No tenía ni idea de donde habías salido, pero una parte de mi era consciente de que tenías que volver por donde viniste. Esa parte sabía que ibas a romper todos los esquemas, que ibas a complicar demasiado las cosas. La otra solo quería tenerte entre sus piernas. Atracción lo llaman. Demasiado físico. Conexión lo siento. Mirarte y entender que eres la versión de mí que nunca quise sacar, que nunca supe mostrar.
La distancia no significa nada cuando alguien significa todo. Una gran mujer me dijo una vez, "curiosos los aeropuertos, lugares de encuentro y de despedida, tan bonitos y tristes a la vez, que quizás por eso me gusten tanto". Yo no me había parado a pensar en ello. A lo mejor por eso ella forma parte de mi vida. Porque me enseña a mirar con otros ojos. A partir de ahí entendí la belleza de esta imagen.´ ¡Ay! Si estas vías hablaran. Si nos contaran cuántas historias han visto firmar su final. Cuantas lágrimas derramaron esperanza. No todos los caminos nos permiten estar acompañados de las mismas personas. En este mundo tan económico, algunos lo llaman coste de oportunidad, yo lo llamo echar de menos sin precedentes. Tienes que elegir, y tarde o temprano en nuestra vida, las obligaciones y los sueños se anteponen a las relaciones humanas. Pero recuerda, si volver es una forma de llegar, ya sabes cuál es tu camino.
En casa Durante mucho tiempo he planeado esto. Como no, planear,cuadricular,controlar. Como casi siempre, he intentado tener todo bajo control, pero las cosas nunca suceden del mismo modo, nunca ocurren como las piensas. Siempre imaginé un lugar físico, con buenas vistas, espacioso,compañía agradable, gran decoración, y qué se yo. Y con el paso del tiempo, descubres que tu hogar no es un mueble, no es un piso, no es ese suelo. Tu hogar eres tú. Por fin estoy en casa, estoy donde quería. Aun me queda mucho por hacer, pero lo que algunos llaman estabilidad, ha llegado a mi vida. Y al fin y al cabo, es un sitio espacioso, con grandes vistas, y buena compañía, pero no por las cosas que planifiqué, sino por las que sentí cuando llegué. NOTA: Al estar hablando desde el presente es complicado describir esa estabilidad y madurez que aún no he alcanzado. No sé donde estará ese hogar, con quién lo hallaré, ni si quiera cuándo. Pero sé que esta imagen, sea o no parecida a la que tendré, me lleva allí. La tranquilidad y el tiempo suficiente como para tener un libro, un paisaje, y compañía fiel.
¿A dónde voy? Cierra los ojos y respira. El camino es largo, pero disfrutas cada paso. Te pusiste en marcha hace ya... ni si quiera lo recuerdas, pero deben de ser años. Caminas sola, pero nunca te faltan bastones de apoyo. Tu mochila despeluchada está llena de recuerdos que hacen el camino más gratificante. En cada pueblo por el que pasas descubres a personas que te acompañan durante un tiempo, algunas llevan tanto siguiéndote que no sabrías decir desde cuando están ahí, solo sabes que están, y que probablemente no se irán, o al menos eso le pides al viento. El viento barre los problemas, y en los días difíciles te ayuda a continuar hacia delante, nunca te frena, porque te conoció, y entendió que eras parte de él. Hay travesías complicadas, y escaladas eternas, pero siempre recuerdas que al llegar arriba, las vistas son geniales. Este es tu camino, este es tu paisaje, tu lo elegiste y por algo es así. Esas montañas fueron tu escudo cuando temías que los enemigos te hallarían, el río calmó tu sed y desasosiego cuando creías no poder seguir, los árboles te acunaron y abrazaron en los momentos en los que todas las esperanzas se esfumaron. Y de nuevo, el viento te indicó el camino que te llevaría hacia lo que buscabas. Este pequeño paisaje eres tú, es tu vida, aquí te encuentras. Si miras atrás veras miles de pisadas, cientos de caras, decenas de abrazos, algún sueño marchito, pero si tu vista se postra en el sendero que vendrá, hay tantas posibilidades que no son posibles delimitar en este papel. Un último consejo: recuerda que lo importante no es llegar a la meta, sino disfrutar el camino. NOTA: Ya concluyendo esta galería, pongo en esta imagen una línea del tiempo. Ese "camino" de la vida que todos andamos. Quien he sido ya pasó, no hay vuelta atrás, pero lo que está por llegar, eso si depende de mi.
Viento, déjame ir contigo. Como una amiga te estuve esperando. No te esquivé, pero te agradecí que no aparecieras pronto. Puedes ser paz o intranquilidad, y yo te abrazo como mi eterna paz. He tenido el tiempo suficiente para conocerme, para querer, experimentar, para amar, tomar decisiones, elegir caminos, para vivir. Miro atrás y el tiempo pasado no ha sido en vano. Quizá no hice todo lo que un humano tiene en su mano pero, sé que he dejado alguna que otra huella por el camino. Mis plegarias al viento fueron atendidas y he tenido una larga y feliz vida. Y aunque nunca me enseñaron a pensarte como te pienso, a sentirte como te siento, hoy,no eres una triste despedida. Pues siempre soñé con ser viento, con ser libre, y así te espero. Generaciones venideras harán lo que yo no supe hacer, lo que yo no tuve el valor de gritar, pero puedo volar tranquila, sabiendo que mi voz ronca no calló, que mis brazos no fueron sumisos y se alzaron contra toda injusticia y que en mí halló hogar quién lo necesitó. Es tiempo de cambios, de dejar esta tierra a quienes no han tenido la oportunidad de disfrutarla aún. Cuídenla. Hasta siempre. Viento, déjame ir contigo. NOTA: Para concluir, tenemos la despedida, la muerte. En ese sentido, ninguna ciencia nos separa de los animales, nacemos para reproducirnos y morir, al fin y al cabo. En nuestra cultura la muerte es una tragedia, y tan solo los creyentes han conseguido encontrar algo de paz, soñando con un mundo más allá. En esta imagen no veo tristeza, veo libertad, y así es como imagino mi muerte. Lo veo lejos, y es por ello que, con tener el tiempo suficiente para cambiar algo, podré volar tranquila.
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