José Ignacio París, fue un empresario, filántropo y prócer de la independencia, que tuvo un papel central en el conjunto de iniciativas privadas y públicas que contribuyeron a la preservación de
la memoria de Simón Bolívar y su exaltación como héroe de Colombia.
En 1846 donó la primera escultura conocida del Libertador, esta fue elaborada en Europa por Pietro
Tenerani y está ubicada en la actual Plaza de Bolívar de Bogotá. Este artista también realizó este busto de mármol de José Ignacio Paris que posiblemente perteneció al menaje de su casa particular.
En 1922 con el propósito de mantener en el tiempo los legados de Bolívar, se llevó a cabo la
intervención de la Quinta para dar lugar al museo bolivariano.
En 1930 con motivo del centenario de la muerte del Libertador, se ubicaron en la salida de la Quinta,
placas conmemorativas como parte de los homenajes públicos a Simón Bolivar. Allí pueden leerse
mensajes de reconocimiento popular, de gratitud y de consagración de Bolívar como una figura histórica de consenso en las relaciones diplomáticas colombo venezolanas
Las obras monumentales encargadas por José Ignacio París, y las placas históricas ubicadas en los
muros del Museo, muestran cómo la relación entre arte y política hicieron parte de un modelo de
construcción de héroes y líderes republicanos, como símbolos de nación y con virtudes cívicas
surgidas por las independencias.
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