Como El pastor de la flauta y El pastor del águila, fundido en bronce, también la versión definitiva de esta escultura (que Gargalló tituló Bucólica en el momento de atender el encargo) estaba destinada a formar parte de la ornamentación de la plaza de Cataluña, de Barcelona, y allí se instaló inicialmente la materialización monumental en piedra de París -y no de Montjuich, que era lo previsto- de la misma, si bien pronto sería trasladada (por modificaciones del proyecto inicial de ordenación de la plaza) a los jardines del Parque de Montjuich, donde permanece todavía, en bastante mejor estado de conservación que buena parte de sus contemporáneas de la plaza de Cataluña, sometidas a fuerte contaminación ambiental.
¿Te interesa Visual arts?
Recibe novedades con tu Culture Weekly personalizado
¡Todo listo!
Tu primer Culture Weekly llegará esta semana.