Kinkaku-ji es el nombre informal del Rokuon-ji en Kioto, Japón. Fue construido originalmente en 1397 como villa de descanso del shōgun Ashikaga Yoshimitsu, llamada Kitayama. Tras su muerte su hijo transformó el edificio en un templo Zen de la secta Rinzai. El templo se quemó varias veces durante la guerra Ōnin y en 1950, cuando el novicio Hayashi Yoken prendió fuego al edificio. El edificio actual es una reconstrucción.
Forma parte del conjunto de Monumentos históricos de la antigua Kioto declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1994.