Federico da Montefeltro, también conocido como Federico III da Montefeltro, fue uno de los más exitosos condottieri del Renacimiento italiano, y Duque de Urbino desde 1444 hasta su muerte.
En Urbino encargó la construcción de una gran biblioteca, quizá la mayor de Italia después de la Biblioteca Apostólica Vaticana en aquellos momentos. Fue diseñada en colaboración con el librero florentino Vespasiano da Bisticci, quien era, a su vez, su principal proveedor. La biblioteca contaba con su propio equipo de escribientes, entre los que se encontraba Federico Veterani, y organizó alrededor de él una corte humanística en una de las grandes joyas arquitectónicas del renacimiento temprano, el Palacio ducal de Urbino, diseñado por el teórico y arquitecto Francesco di Giorgio Martini.
En 1657, la totalidad de los contenidos de la biblioteca fueron comprados por 10.000 escudos por el Papa Alejandro VII, quien la salvó efectivamente de la dispersión. Desde entonces ha sido el núcleo más importante de la Biblioteca Apostólica Vaticana.