Murad IV, y también llamado por los cristianos Amurates IV, fue sultán del Imperio otomano desde 1623 a 1640, conocido tanto por haber restaurado la autoridad del estado como por la brutalidad de sus métodos. Sus padres fueron el sultán Ahmed I y la Haseki Kösem Sultan, igualmente dos de sus hermanos fueron sultanes, el mayor fue Osman II, y el menor Ibrahim I.