Doorway to the Great Mosque of DjenneInstruments for Africa
Los restos arqueológicos indican que Djenné se fundó en el siglo III a. C. A principios de la Edad Media, su ubicación se desplazó ligeramente y surgió la «nueva» Djenné.
The Great Mosque of DjenneInstruments for Africa
El siglo XIII fue un momento importante tanto en Europa como en Asia, y también en Mali, que vivió un periodo de ebullición religiosa y migratoria.
Great Mosque of DjennéInstruments for Africa
En Europa, los juglares y trovadores narraban las hazañas del rey Arturo y sus caballeros, de Roldán y de los héroes nibelungos. Estos relatos servían de inspiración a miles de combatientes que luchaban por liberar la Tierra Santa de los «infieles» musulmanes en las yihads cristianas conocidas como las cruzadas.
The Great Mosque of DjenneInstruments for Africa
En Mali, mientras tanto, nacía un gran líder: Sundiata Keita, conocido como el «Rey León», cuyas proezas han cantado los griots, los juglares del Mandé (hoy día Guinea y Mali), durante los últimos 800 años.
The Great Mosque of DjennéInstruments for Africa
Logró unificar diversos reinos de pequeño tamaño del África Occidental, creando así el imperio de Mali, que se extendía desde la costa atlántica al Senegal de nuestros días e incluía toda la zona del delta interior del Níger. La Epopeya de Sundiata comienza así:
Escuchad, hijos del Mandé y de la raza negra, escuchad mis palabras. Voy a hablaros de Sundiata, padre de la patria luminosa, de la sabana, antepasado de los arqueros, vencedor de cientos de reyes.
The Rooftop of the Great Mosque of DjenneInstruments for Africa
Sundiata vivió entre los años 1190 y 1255. Fue el creador de la llamada Carta del Mandén, considerada como la primera declaración de los derechos humanos, que comienza así:
Toda vida humana es una vida
...una vida no es más «antigua», más respetable que otra, igual que una vida no es superior a otra.
Praying at the Great Mosque of DjennéInstruments for Africa
Ni la Carta del Mandén ni la Epopeya de Sundiata se han conservado por escrito. Al igual que la poesía épica medieval europea, fueron transmitidas por tradición oral de generación en generación.
Men pray at the Great Mosque of DjennéInstruments for Africa
La escritura se introdujo en Mali por medio del árabe escrito, gracias a los primeros malienses que se convirtieron al islam y emprendieron el hach, el peregrinaje a La Meca. Al igual que el latín en Europa, era la lengua de la religión.
Solo los cultivados marabouts conocían el idioma. Ello no impidió, sin embargo, el extraordinario florecer cultural que tuvo lugar en Djenné y que ha llevado a algunos a considerar la ciudad como el centro cultural más antiguo de la región subsahariana.
People at the Great Mosque of DjenneInstruments for Africa
El cronista Abd-al-Sadi escribió parte de su famosa obra Tariq al Sudan (1655) cuando vivía en Djenné, y observaba:
Dios ha traído hasta esta bendita ciudad un gran número de doctores y gentes piadosas, extranjeros que han venido a vivir en esta tierra, procedentes de países y tribus distintos.
People at the Great Mosque of DjenneInstruments for Africa
Al-Sadi escribió esto durante un momento cúspide de erudición árabe en Djenné. La conquista marroquí en 1591 supuso un gran impulso de inspiración para la ciudad y dio paso a un periodo dinámico en el que reinó la creatividad arquitectónica y literaria.
Aquellos años de esplendor de la lengua árabe pasaron a la historia y el idioma perdió progresivamente prestigio, debido en parte a la insistencia de la administración francesa en el aprendizaje del francés.
Inside the Great Mosque of DjenneInstruments for Africa
Hasta cierto punto, sin embargo, Djenné ha mantenido su categoría de centro de estudios islámicos. Desde los rincones más remotos llegan alumnos enviados por sus padres para estudiar bajo la tutela de uno de los marabouts de la ciudad. Son los talibés, niños que se ven obligados a pasar un periodo de su infancia sometidos a grandes privaciones con el fin de fortalecer su espíritu y afianzar su sometimiento a Alá.
Praying in front of the Great Mosque of DjennéInstruments for Africa
Existen alrededor de cincuenta escuelas coránicas donde los marabouts enseñan a los niños y niñas de Djenné a recitar el Corán y a escribir en tablas de madera. Muy pocos de ellos llegarán a comprender realmente el árabe, aunque sabrán recitar los versos del Corán de memoria.
Tras años de aprendizaje memorístico, paulatinamente se les van dando algunas nociones sobre el significado de lo que recitan.
Man reads prayersInstruments for Africa
Esta pedagogía difiere enormemente del enfoque educativo en Occidente: estamos habituados a que el conocimiento esté al alcance de todos en escuelas y bibliotecas y consideramos el desarrollo de la comprensión como algo intrínseco al proceso educativo. En Djenné, sin embargo, la enseñanza se lleva a cabo lentamente y con una cierta cautela: se trata de un privilegio que hay que merecer.
A man prayingInstruments for Africa
Esto se debe al gran respeto y veneración de los que es objeto la lengua árabe, al considerarse de carácter sagrado e imbuida de poderes mágicos. Adentrarse en estos misterios con demasiada premura se considera nocivo y no exento de peligro.
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