After the Rain (1898) de Gustav KlimtBelvedere
Pocos años antes de 1900, Klimt descubrió los paisajes como tema artístico. Sus estadías veraniegas frecuentes en el campo fueron una importante fuente de inspiración. Disfrutaba de esos momentos en compañía de su pareja de toda la vida, Emilie Flöge, y la familia de ella.
Klimt y la familia Flöge pasaron su primer verano juntos en 1898, en Sankt Agatha, junto al lago Hallstatt, ubicado en Salzkammergut, Alta Austria. En este lugar se creó la vista de un prado con árboles frutales, que fue llevado a la vida por una bandada de pollos en busca de comida.
Los árboles frutales están espaciados uno detrás del otro y las formas blancas de las gallinas, que se vuelven más pequeñas a medida que ascienden, crean la impresión de una profundidad que se expande de manera continua. La altura inusual de la pintura y su formato estrecho también contribuyen a esta sensación de profundidad.
Klimt usa un método de pintura particularmente suave, similar al pastel. Como resultado, los contornos son borrosos y el paisaje parece verse a través de la neblina. Con esta técnica, el pintor logra marcar de forma profesional los efectos de la luz y la sombra.
Para el diseño de los árboles, Klimt esboza una técnica que refinaría a lo largo de los años: el puntillismo.
Crea el contorno de las copas de los árboles usando puntos diminutos, que se mezclan ante la mirada del espectador para crear una atmósfera repleta de luz.
Text: Österreichische Galerie Belvedere / Franz Smola
© Österreichische Galerie Belvedere
www.belvedere.at
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