Late Autumn (Showa period, dated 1943) de Uemura ShoenOsaka City Museum of Fine Arts
La pionera artista japonesa Uemura Shōen nació poco después de que terminara el período Edo. En esa época, las mujeres con talento para la pintura eran consideradas cultas y admiradas, pero siempre y cuando lo hicieran de puertas para adentro. Cuando se casaba una mujer de clase acomodada, llevaba a su nuevo hogar marital un konrei chōdo (ajuar nupcial), que solía incluir pinceles y otros elementos de pintura. Podía pintar libremente en privado o frente a sus amigos, pero solo como pasatiempo. Únicamente podía seguir desarrollando sus habilidades si tenía algún familiar artista que pudiera enseñarle en su propia casa, como fue el caso de la reconocida pintora Kiyohara Yukinobu.
Daughter Miyuki (1914) de Uemura ShoenAdachi Museum of Art
Shōen (cuyo nombre real era Uemura Tsune) fue una de las primeras mujeres en cambiar esa mentalidad. Se convirtió en una de las artistas femeninas más reconocidas de Japón y fue la primera mujer en recibir el prestigioso premio Orden de la Cultura, lo que le permitió alcanzar un nivel de fama sin precedentes. Durante la infancia de Shōen, no era normal que una mujer se convirtiera en pintora profesional, ya que ninguna recibía capacitación de ese nivel en instituciones educativas. Sin embargo, habían empezado a aumentar las oportunidades para las mujeres: un registro de 1858 indica que, para ese año, en Japón había 80 pintoras en actividad. Shōen, además, tuvo la suerte de crecer en un entorno familiar que la apoyaba. Nació en Shimogyo, Kioto, dos meses después de la muerte de su padre, y fue criada por su madre y sus tías. Su madre tenía una tienda de té, en la que Shōen solía quedarse dibujando en un rincón mientras ella atendía a los clientes (los primeros fanáticos de la artista).
Woman Waiting for the Moon to Rise (1944) de Uemura ShoenAdachi Museum of Art
Como la madre de Shōen era una mujer ambiciosa, apoyó la decisión de su hija de iniciar una carrera artística y la envió a la Escuela de Pintura de la Prefectura de Kioto cuando tenía 12 años. Allí, empezó a estudiar con el pintor de paisajes de estilo chino Suzuki Shōnen, quien recompensó su talento otorgándole el primer carácter kanji (caracteres chinos que se usan en el sistema de escritura japonés) de su pseudónimo (Shō) para que lo usara en el suyo. También le permitió iniciarse en la pintura de figuras, aunque la institución solo permitía hacerlo en los últimos años de estudio.
Jo-no-Mai (Dance Performed in Noh-Play) (1936/1936) de Shoen UemuraShohaku Art Museum
La admiración de Shōen por los "ukiyo-e" (grabados de xilografía japonesa) influyó en su estilo a medida que desarrollaba nuevas técnicas y pintaba diversos sujetos. Alcanzó el pico de su fama con una de sus pinturas de figuras femeninas conocidas como bijin-ga. Tradicionalmente, las pinturas bijin-ga ilustraban a cortesanas, pero Shōen decidió darle una interpretación más moderna al género y homenajear a las mujeres comunes, opuestas a las idealizadas artistas. Con frecuencia, Shōen retrataba a las mujeres en momentos domésticos privados o vestidas con trajes elegantes para salir. Sin embargo, la artista recibió críticas por pintar figuras que parecían muñecas de porcelana, en lugar de mujeres reales de carne y hueso.
Firefly (1913) de Uemura ShōenYamatane Museum of Art
Otro tema recurrente de sus obras era la incorporación de elementos de las tradicionales narraciones "noh", una clásica manifestación del drama musical japonés. La obra Jo-no-mai recibe su nombre del baile que se realiza al inicio de una obra noh. Aunque los personajes femeninos de las presentaciones noh solían ser interpretados por hombres, Shōen los recreaba con mujeres en sus pinturas.
Sound of Tsuzumi (1940/1940) de Shoen UemuraShohaku Art Museum
Gran parte de su obra consistía en una gran figura central pintada sobre un fondo vacío y con detalles realistas, líneas claras y colores sobrios, cuidadosamente coordinados para destacar la ropa y los rasgos.
Large Snowflakes (1944) de Uemura ShoenAdachi Museum of Art
A los 15 años, Shōen se convirtió en una celebridad del arte cuando, durante una visita a Japón, el duque de Connaught, hijo de la reina Victoria, adquirió su pintura La belleza de las cuatro estaciones. Gracias a ese enorme impulso en su reputación, mecenas privados comenzaron a encargarle comisiones. Poco después, el gobierno japonés la seleccionó, junto con otros prominentes artistas, para que exhibiera sus obras en la Exposición Mundial de Chicago de 1893. Shōen era la más joven del grupo y una de las únicas que no pertenecía a la escena artística más avanzada de Tokio. La pintora ganó su primer premio en 1898 por una obra que seleccionó para exhibir en la "Shinko Bijutsu Tenrankai" (exposición de arte moderno y antiguo) de Kioto. Su primer premio nacional lo obtuvo en 1900 por una pintura que envió a una exhibición patrocinada por la Academia de Bellas Artes de Japón.
Yangguifei (1922/1922) de Shoen UemuraShohaku Art Museum
En 1941, Shōen recibió una invitación para unirse a la Academia de Arte Imperial y se convirtió en la primera integrante mujer. Luego, la Casa Imperial la contrató como artista oficial; fue la segunda mujer en ocupar el cargo, después de Shohin Noguchi, que lo había conseguido en 1904. Cuando empezó la Segunda Guerra Mundial, Shōen usó su posición como artista para demostrar su sentimiento de nacionalismo mediante imágenes que ilustraban a mujeres fuertes que realizaban tareas diarias sin verse afectadas por la guerra. También viajó a la zona de guerra en China, a pesar de que ya tenía más de 60 años, para apoyar a las tropas.
Young Ladies (1926/1926) de Shoen UemuraShohaku Art Museum
Shōen llevó una vida poco convencional: trabajó como pintora y, aunque nunca se casó, tuvo un hijo, al que crio como madre soltera. Rompió barreras, trabajó con gran dedicación y fue pionera en muchos aspectos, ya que tenía la misma voluntad callada, pero determinada, de las mujeres que ilustraba en sus pinturas. Su enorme aporte al arte moderno de Japón sentó las bases para las futuras mujeres artistas. Murió en 1949, un año después de convertirse en la primera mujer en ganar el premio Orden de la Cultura, con el que demostró que pintar es mucho más que un pasatiempo.
Making a Wish for a Long Life on Chrysanthemums (1939) de Uemura ShoenMuseo de Bellas Artes Fuji de Tokio
Explora más sobre su obra aquí.
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