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The smile

Bea Serrano, Jesús María1997/1997

Universidad Pública de Navarra

Universidad Pública de Navarra

Details

  • Title: The smile
  • Creator: Bea Serrano, Jesús María
  • Date: 1997/1997
  • Título original: La sonrisa
  • Physical Dimensions: w95 x h77 cm (complete)
  • Description: The title of this painting may initially provoke perplexity: ‘La Sonrisa’ (‘The Smile’). Ruddy, growlingly talkative, plump, youthful, jolly and (because it is so tasty) fatally destined for slaughter, the suckling pig. And that fact is that it is the portrait of a pig... even if it surprises us. The outline of the animal, drawn with a diction that is close to expressionist abstraction, is suggested on the left side of the support base. Bitumen black hues (seemingly uncouth) and large blotches of ochre —allowing the transparency of the background to shine through in the highlights— “draw” its volume. The eye spills into a viscous drip and looks at us with agonising sorrow. Tears? The face of the kotxo (pig) is crossed by five, rabidly thrust, blackish strokes; crosswise, hurtful and dripping strokes, that appear like five painful sores. Another two larger sprinkled areas are also aggressive and could be mimicking the shape of the ear, or new wounds. In the body of the animal we also see rough scrapes. And the mouth —a slobbering suture— smiles at us with an anguished wince. If we add the title to the image perhaps we could think of a joke by the author. A joke, yes, but bitter. Because is it not ironic to reach the most joyful state of health to end up defunct? Cruel fate that of being born... to be killed. When we asked Jesus Mª Bea about the picture, he snapped the following response: “There are pigs that are not animals, and animals that are not so much pigs.” Perhaps La sonrisa is only a show of ironic, acid humour... but perhaps it is a metaphor for the foolish brutality of the omnivorous cruelty of man. A hidden allusion to the human being whose survival is largely maintained by killing. Javier Suescun Molilna
  • Descripción: Perplejidad puede producir inicialmente el título de este cuadro: «La sonrisa». Rubicundo, gruñidoramente parlanchín, rollizo, jovial y (por sabroso) fatalmente destinado al sacrificio, el lechón. Y es que del retrato de un cerdo se trata... aunque nos sorprenda. El perfil del animal, trazado con una dicción cercana a la de la abstracción expresionista, se sugiere en el lado izquierdo del soporte. Tonos betunes negros (aparentemente zafios), y amplias manchas de ocres –que permiten la transparencia del fondo claro en las zonas luminosas–, “dibujan” su volumen. El ojo se derrama en viscoso chorreo y nos mira con agónica tristeza. ¿Lágrimas? La cara del kotxo está surcada por cinco trazos negruzcos rabiosamente arrojados; trazos entrecruzados, hirientes y goteantes, que parecen cinco dolorosas llagas. Otros dos salpicados más amplios y también agresivos pueden simular la forma de la oreja, o nuevas heridas. En el cuerpo del animal vemos también ásperos raspazos. Y la boca, sutura babeante, nos sonríe con angustiada mueca. Si unimos el título al reconocimiento de la imagen tal vez podríamos pensar en una broma del autor. Una broma, sí, pero amarga. ¿Porque no es irónico alcanzar el más gozoso estado de salud para terminar difunto? Cruel destino aquél de ser nacido... para ser matado. Preguntado Jesús Mª Bea sobre el cuadro nos espetó la siguiente frase: «hay cerdos que no son animales, y animales que no son tan cerdos». Tal vez, La sonrisa no sea sino una humorada ácida e irónica... pero quizá se trate de una metáfora de la necia brutalidad, de la omnívora crueldad del hombre. Una oculta alusión al ser humano cuya supervivencia, en gran medida, se ha sostenido matando. Javier Suescun Molina.
  • Type: Paintings

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