Una civilización es una sociedad compleja, y por tanto sus rasgos definitorios son su forma de organización, sus instituciones y su estructura social, así como su tecnología disponible y la forma de explotación de los recursos disponibles.
Las civilizaciones se diferencian de las sociedades tribales basadas en el parentesco por el predominio del modo de vida urbano y el sedentarismo. Con pocas excepciones, las civilizaciones son históricas, es decir, utilizan la escritura para el registro de su legislación y su religión y para la perpetuación de la memoria de su pasado.
Si se utiliza en un sentido amplio, civilización pasa a ser sinónimo de cultura, que se suele aplicar con carácter más general.
Recientemente, surge un nuevo concepto de civilización: «la civilización empieza a aparecer cuando se establece un sistema de vida factible; es decir, una relación apropiada entre el hombre y la naturaleza, de acuerdo con las características de una región determinada». De acuerdo a este nuevo enfoque, el desarrollo industrial solo desarrolla a una civilización si este contribuye al bienestar de la sociedad y del medio ambiente.