De Fundación de los Ferrocarriles Españoles
Fundación de los Ferrocarriles Españoles
Los protagonistas
No se puede abordar la historia de Talgo sin mencionar a dos de sus indiscutibles protagonistas. Por una parte el ingeniero Alejandro Goicoechea (primero por la izquierda), inventor del tren y, de otra, José luis de Oriol (a la derecha de la imagen), que con su apoyo económico lo hizo posible. Se cuenta que en 1932 Goicoechea, tras presenciar un accidente del tren correo de La Robla y observar las múltiples heridas producidas a los viajeros como consecuencia de las astillas y trozos de madera desprendidos de los coches, se propuso diseñar un vehículo totalmente metálico que fuese a la vez ligero y muy resistente.
Alejandro Goicoechea Omar (1942)Fuente original: Patentes Talgo
Goicoechea, que por entonces desarrollaba su actividad profesional en el Ferrocarril de La Robla sentía una gran preocupación por la pérdida de competitividad del ferrocarril que atribuía a la falta de velocidad y exceso de costes.
En contra de la opinión generalizada del momento de que para conseguir una buena seguridad y evitar el descarrilo, los vehículos ferroviarios debían tener un elevado peso por eje y por consiguiente un centro de gravedad alto (lo que por contra podría llevar al descarrilo en curva), Goicoechea planteaba una concepción radicalmente diferente: muy ligera, robusta y con un centro de gravedad bajo.
Defendió esta idea en varias ocasiones (sin demasiado éxito), ante la dirección del Ferrocarril de La Robla (1936), ante la Compañía de Ferrocarriles MZA (1939), no siendo hasta el año 1940 cuando pudo realizar en el Ferrocarril de La Robla los primeros ensayos de su proyecto.
1940. Primeros ensayos
Con la colaboración de algunos trabajadores del Ferrocarril de La Robla y aprovechando restos de antiguos camiones rusos, Goicoechea inició la construcción de unos peculiares bastidores en forma de triángulo isósceles alargado. Apoyando el vértice de cada uno sobre el punto medio de la base del precedente y disponiendo las ruedas en montaje independiente sobre las bases de los triángulos formó un tren articulado; una suerte de "guiado triangular" que permitía a las ruedas girar paralelas al carril. No se conservan imágenes de esas primeras estructuras similares a triciclos, pero sí de las que fabricaría después para la red de ancho ibérico
Sistema de estructura triangular de rodaje. (1941-04-10) de Foto Jiménez (Madrid)Fuente original: Patentes Talgo
Esta disposición de los bastidores hace girar de forma natural al tren. Se evita así que, en las curvas, las ruedas exteriores ataquen los raíles. Se reduce el riesgo de descarrilamiento, se eliminan vibraciones y se recorta el consumo energético.
La estructura resultó eficaz en la vía estrecha utilizada en el norte del país, por lo que se desarrolló otra (en la imagen) para adaptarla al ancho de vía usado en toda la península Ibérica (1668mm). Con ella se realizó una primera y exitosa prueba entre las localidades de Leganés y Villaverde (Madrid).
Talgo: rapidez, seguridad y confort (1958) de Patentes TalgoFuente original: Patentes Talgo
Principales características del sistema Talgo, presentadas en un folleto informativo de la propia compañía en 1958.
1942. Se constituye Patentes Talgo
Tras las primeras pruebas, Goicoechea necesitaba ayuda económica para construir su prototipo de tren ligero, ayuda que encontró en la persona de José Luis de Oriol quien, receptivo a las ideas del primero, hizo posible un acuerdo para constituir la sociedad Patentes Talgo. El acrónimo TALGO - Tren Articulado Ligero Goicoechea Oriol - aúna el espíritu emprendedor de Goicoechea y su convicción de renovar tecnológicamente el ferrocarril, con la vocación emprendedora de Oriol, en el marco de un tejido productivo muy deteriorado como consecuencia de la Guerra Civil española. Constituida la empresa, se continúan las pruebas con la estructura base que derivarían en la construcción de un tren real, el prototipo del conocido como Talgo I.
Vista general del prototipo Talgo I (1944)Fuente original: Patentes Talgo
El tren experimental estaba formado por 7 coches y una locomotora que no era sino un viejo vehículo carrozado y adaptado a su nueva función en los talleres de Renfe de Valladolid. Como se puede ver, en el tren prototipo (o simplemente Talgo I) no sólo se utilizaba un bastidor radicalmente nuevo, sino que además se proponía un diseño exterior vanguardista y rupturista.
ComposiciónTalgo I (1944)Fuente original: Patentes Talgo
Prototipo Talgo I (1944) de Foto Jiménez (Madrid)Fuente original: Patentes Talgo
Pese a su aspecto futurista no es esto lo más destacable del nuevo concepto. El sistema de ruedas libres y los coches articulados cortos conferían a la estructura una mayor seguridad y estabilidad.
1950. Talgo II
Tras varios años de pruebas llegó el momento de trasladar la idea original del Talgo I experimental a un nuevo desarrollo con el que poder ofrecer los primeros servicios comerciales. No obstante, las dificultades económicas que en estos momentos atravesaban tanto España como la destrozada Europa de mediados de los 40 y la necesidad de contar con las más avanzadas técnicas de diseño y construcción, obligaron a recurrir a Estados Unidos, contratando con la "American Car and Foundry" la construcción del nuevo tren.
Composición Talgo II remolcada por una locomotora diésel. (1949)Fuente original: Patentes Talgo
Así, en 1950 y tras ser desarrollados en Estados Unidos bajo la dirección de ingenieros españoles, llegaron a España los primeros vehículos: tres locomotoras y 32 coches del conocido como Talgo II.
Composición Talgo II. Cola de la composición, coche mirador. (1950)Fuente original: Patentes Talgo
El primer servicio comercial del Talgo II fue el 14 de julio de 1950, en la relación Madrid-Hendaya (Francia). Por primera vez en España se autorizaba la circulación de un tren a 120 km/h, aunque la composición había sido probada ya, en completa seguridad, a 145 km/h. Además de su característico perfil de aluminio, el tren es reconocible por el extremo semicircular, que hacía las funciones de mirador.
Toca para ver
Interior del Talgo II. Museo del Ferrocarril de Madrid
1964. Talgo III
Tras un cuidado proceso de diseño, basado en parte en una versión creada por ACF para el mercado norteamericano, en agosto de 1964 entra en servicio comercial entre Madrid y Barcelona el Talgo III. En este tren los coche serían ligeramente más largos, y su estructura abandonaría los característicos triángulos, para apoyarse en conjuntos de ruedas independientes, dispuestas de dos en dos: los denominados como rodales.
Composición Talgo III (1964)Fuente original: Patentes Talgo
Album de locomotoras diésel (1966) de RenfeFuente original: Patentes Talgo
Cruzando fronteras
El principal problema con que se ha encontrado el ferrocarril español para el establecimiento de servicios internacionales ha sido sin duda el derivado del diferente ancho de vía existente a uno y otro lado de los Pirineos. Una vez más Talgo, dando muestra de su capacidad de innovación y tomando como base los coches Talgo III, desarrolló un sistema de cambio de ancho de los vehículos que permitió, a partir de 1969, la explotación comercial del primer Talgo Internacional entre Barcelona y Ginebra (el Catalán Talgo) y que abriría las puertas al establecimiento de servicios nocturnos entre Barcelona y París y entre Madrid y París. En la actualidad este mismo sistema se está utilizando entre Moscú y Berlín.
Supervisando las primeras pruebas del sistema de rodadura desplazable en las instalaciones de Talgo en Aravaca (1967) de FARCO (Madrid)Fuente original: Patentes Talgo
Catalán Talgo / Trans Europe Express (TEE) (1968)Fuente original: Patentes Talgo
Vista general de una de las locomotoras diésel que formaron parte de la composición del Catalán Talgo (Virgen de la Paloma) ante una instalación de cambio de ancho automático.
Album de locomotoras diésel de Renfe (1959) de RenfeFuente original: Patentes Talgo
Plano original de una composición Talgo III, conservado en el Museo del Ferrocarril de Madrid.
1978. Talgo Pendular
Las características de la red ferroviaria española, como consecuencia de las dificultades orográficas de la Península Ibérica, son un serio obstáculo para alcanzar velocidades elevadas. La acción de la fuerza centrífuga en curvas de radio reducido junto con la flexibilidad de la suspensión de los vehículos se traducen en un aumento de la incomodidad de los viajeros a mayores velocidades. Nuevamente Talgo propuso una innovadora solución que permitía aumentar la velocidad sin perjudicar el confort de los viajeros: el Talgo Pendular.
Primer prototipo Talgo Pendular (1973)Fuente original: Patentes Talgo
Como su nombre indica el sistema se comporta como si de un péndulo se tratara. La caja de los coches se inclina de forma automática y pasiva en las curvas y compensa parcialmente el efecto de la fuerza centrífuga.
Folleto Talgo Pendular (1987) de RenfeFuente original: Patentes Talgo
El sistema de Pendulación permite aumentar hasta un 25% la velocidad de circulación en las curvas, sin necesidad de modificar la infraestructura.
Talgo Pendular (1984)Fuente original: Patentes Talgo
Talgo XXI. A las puertas del nuevo siglo
A finales de los años 90 Talgo, que hasta este momento se centraba exclusivamente en la fabricación de coches pero no de cabezas tractoras, inició el desarrollo de una composición completa que incluyera la locomotora, a la que además planteó incorporar su sistema automático de cambio de ancho de vía de forma que pudiera circular tanto por las líneas de ancho estándar europeo como por las de ancho Renfe, a una velocidad máxima de 250 Km/h. Este tren nació bajo la denominación de Talgo XXI.
Talgo XXI (1999)Fuente original: Patentes Talgo
Dado el coste adicional que suponía la realización de un prototipo en tracción eléctrica, se decidió hacerlo en tracción diésel, que requería una menor inversión. El Talgo XXI es la antesala de varios saltos tecnológicos en Talgo: el de la rodadura desplazable en motrices autopropulsadas, el de la rodadura de alta velocidad (más de 220 km/h) y el de la utilización de tecnologías de propulsión híbridas.
Talgo XXI (1999)Fuente original: Patentes Talgo
Con este tren se batió en junio del año 2002 el récord mundial de velocidad con tracción diésel (que aún no ha sido batido), alcanzando los 256 km/h.
Talgo 350
La decisión, en 1988, de construir y explotar la nueva línea entre Madrid y Sevilla en alta velocidad impulsó a Talgo a iniciar los trabajos para disponer de ramas capaces de alcanzar e incluso superar los 300 km/h. Sin embargo hasta este momento Talgo había centrado su desarrollo en la producción de coches de viajeros, pero no de material tractor, por lo que inicialmente se limitó a modificar sus coches para que fueran capaces de circular a alta velocidad, no siendo hasta 1998 cuando, para poder optar al concurso de material que Renfe convocaría para la explotación de la línea Madrid-Barcelona, llegaría a un acuerdo con AdTranz para el desarrollo de una cabeza motriz de alta velocidad.
AVE serie 112 (2010) de José Manuel LunaFuente original: Patentes Talgo
En la actualidad las ramas Talgo 350 en sus versiones AVE S102 (2003) y AVE S112 (2010) circulan comercialmente por todas las líneas de alta velocidad en España.
Talgo series 102 y 112 (2014) de Alfonso MarcoFuente original: Patentes Talgo
AVRIL
Uno de los retos más recientes en los sistemas ferroviarios de alta velocidad es el de dar cabida a un número cada vez mayor de viajeros en líneas a veces saturadas, y de hacerlo además ofreciendo tarifas competitivas con otros medios de transporte. El último de los desarrollos de Talgo es AVRIL, acrónimo de Alta Velocidad Rueda Independiente Ligero.
Prototipo del tren AVRIL (2016) de Patentes TalgoFuente original: Patentes Talgo
Manteniendo la característica estructura de coches más cortos y rodales (ruedas en pares en lugar de conjuntos de cuatro), Talgo ha creado un tren que aprovecha al máximo el gálibo -la anchura disponible en las líneas. El resultado es una configuración interior similar a la de los trenes asiáticos, pero con el mismo espacio para los viajeros que en las líneas europeas. Eso permite transportar a más viajeros, y abaratar el precio del billete.
AVRIL (2015) de Gonzalo Rubio GarcíaFuente original: Patentes Talgo
Tras construir un prototipo, Talgo recibió en 2016 un encargo para construir 30 trenes AVRIL de muy alta capacidad: 521 personas (frente a poco más de 400 en los trenes anteriores). Se ha mejorado además el sistema de rodadura desplazable, limitado hasta ahora a 250 km/h, para instalarlo en este tren de última generación. De esa forma los trenes podrán circular a muy alta velocidad en las nuevas líneas (con ancho de vía estándar europeo de 1435mm), y saltar de forma transparente a las convencionales (de 1668 mm).
Esta exposición ha sido creada a partir de la documentación (colecciones fotográficas, planos y documentos), cuya custodia tiene encomendada la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, así como a diverso material proporcionado directamente por parte de Patentes Talgo, a quienes agradecemos su total disposición y colaboración para finalizar con éxito el proyecto.
www.ffe.es
www.talgo.com
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