Feb 19, 2013

Mirando a Puebla a través de La Casa del Mendrugo

Museo Casa del Mendrugo

Los tiestos (fragmentos) de cerámica colonial encontrados durante los trabajos de restauración de La Casa del Mendrugo y su posterior restauración nos permiten admirar la evolución de la Talavera y Mayólica poblana a través de los siglos. Ésta cerámica vidriada hecha a mano durante la época colonial se continúa fabricando hoy según el método tradicional.

Colección de Talavera y Mayólica
Hasta hace poco tiempo, se desconocía la Mayólica o “Talavera” producida en Puebla de mediados del siglo XVI a mediados del siglo XVII. La Talavera es actualmente un arte tradicional distintivo de la ciudad de Puebla, símbolo de identidad regional y nacional. Debido a su delicada manufactura y tradición milenaria cuenta con "denominación de origen", la cual ampara que se sigue realizando de la misma forma que en la época colonial.

La alfarería de Talavera poblana es un arte tradicional ligado históricamente a utensilios de cocina, fachadas y cúpulas de iglesias, así como a muros de casas y conventos; reflejo de la pluralidad de las culturas asiática, europea y mexicana.

"Hecho con las manos, el objeto artesanal guarda impresas, real o metafóricamente, las huellas digitales de quien lo hizo. Esas huellas no son la firma del artista, no son un nombre; tampoco son una marca. Son más bien una señal: la "cicatriz" casi borrada que conmemora la fraternidad original de los hombres"

Octavio Paz

Este sencillo y bello especiero encontrado en las profundidades de un depósito de basura del siglo XVI en el patio central de La Casa del Mendrugo sirvió para elaborar el logotipo de "La Casa del Mendrugo".

En el interior se observa un pez, símbolo de Jesucristo; lo cual nos recuerda que La Casa del Mendrugo fue parte del primer colegio Jesuita de la ciudad de Puebla, el Colegio de San Jerónimo.

A partir de 1580 se estableció en Puebla un mayor número de maestros loceros debido a que se encontraron los materiales ideales par a producir ésta cerámica (barro oscuro y barro rosado) y un punto estratégico para el comercio hacia Europa y el lejano Oriente.

En el interior de la pieza podemos observar tres marcas de contacto de la herramienta trípode que permitía acomodar las piezas frescas dentro del horno durante el proceso de cocción de la pintura e impedir el contacto directo entre ellas.

En sus orígenes ésta técnica dotó a los españoles de la ciudad de un modesto servicio de mesa: platos, escudillas, jarras y especieros, con una ornamentación de trazos rápidos a pincel.

Ya en el siglo XVII, derivó en formas más delicadas y complejas, como jícaras chocolateras, finos bernegales o platos polícromos cuidadosamente decorados bajo la influencia de la loza italiana.

En 1659 se estableció por mandato del Virrey un reglamento; las "ordenanzas" de loceros de la Ciudad de Puebla de los Ángeles; en el cual se establecía un sistema estándar de fabricación de la Talavera. "Capitulando las condiciones, pena gravámenes y circunstancias requeridas para el buen uso del Oficio".

Había tres "géneros de loza", explicaba el artículo quinto de las ordenanzas (reglamento) de 1659, las llamadas "lozas fina", "loza común" y "amarilla vidriada"; siendo la primera la de mejor calidad.

El color azul oscuro se reservaba para ornamentar la "loza fina". Color obtenido a partir del cobalto.

Cada pieza es hecha a mano en torno, y el vidriado contiene estaño y plomo.

Gracias al intercambio comercial y la posición estratégica de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles entre los puertos de Veracruz y Acapulco; la Talavera poblana se vio beneficiada al fusionarse las técnicas, formas y ornamentación de Talavera de la Reina, Sevilla, Mallorca y Génova, los diseños orientales (piezas traídas por la Nao de China) y los propios de los loceros poblanos.

La Ciudad de Puebla de los Ángeles exportaba en el siglo XVII, textiles de lana, vidrio, jabón y Talavera a toda la Nueva España, incluso a el Perú.

Los colores empleados en su decoración son el azul, amarillo, negro, verde, naranja y malva.

"De la Puebla, el jabón y la loza, y no otra cosa..."

Diego Antonio Bermúdez de Castro, 1746.

Las piezas de Talavera en general tenían un uso doméstico por parte de los habitantes de la Casa del Mendrugo, entre las que destacan: tazones, platos, jarras, bacines, escupideras, candelabros, floreros, macetas, tarros y otros contenedores.

De esta singular pieza sobresalen las múltiples formas geométricas florales, tonos azules y amarillos.

El artículo octavo de las "ordenanzas" disponía que cada maestro locero de la Ciudad de Puebla de los Ángeles tuviera una "marca" o "señal" para evitar los fraudes en las piezas que se fabricasen.

Talavera Poblana
Credits: Story

Fundación Casa del Mendrugo A.C.
Emma Yanes-Rizo
Estudio de la Colección

Víctor Hugo Durán-Castillo
Fotografía

Diana Laura Martínez-Viveros
Edson Armando Méndez-Albavera
Edición

Credits: All media
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